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NO ERES TÚ, SOY YO…

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NO ERES TÚ, SOY YO… es una frase recurrente para terminar una relación, es una especie de excusa cuando no se tiene el valor de enfrentar los motivos que nos llevan a terminar con algún compromiso.

NO ERES TÚ, SOY YO… es una frase un tanto cobarde que no permite a quien la dice, desnudar sus sentimientos y expresar lo que siente, lo que le pasa, lo que ya no quiere, lo que ya no le gusta, lo que está viviendo. Es una puerta oscura que se entrecierra sin saber exactamente porque.

Cuando se tiene cierto compromiso, se debe cumplir con respeto y entrega, con lealtad y confianza, y cuando por alguna razón se debe terminar (bastante respetable) por el bien de ambas partes es necesario cerrar ciclos, no dejar conjeturas que provoquen malos entendidos, enemistades, ni rencores, pues la vida es una rueda de la fortuna que da vueltas y vueltas;  no se trata de ir viendo como enemigo a la persona que en su momento significó tanto en nuestra vida, quizás no volveremos a ser amigos, quizás no volveremos a platicar, pero ello no implica que hasta por educación podamos saludarnos o tener un bonito deseo de que le vaya bien, de por lo menos desearle bendiciones.

NO ERES TÚ, SOY YO, es una frase que antes de pronunciarla, hay que reflexionarla… ¿Cuál es el caso de evadir lo que siento o ya no siento? ¿Cuál es el caso de asumirse culpable solo por no querer hablar? ¿Cuál es el caso de sembrar incertidumbre en la persona con que compartimos tantos momentos? ¿Cuál es el caso de retirarse en puntos suspensivos y no en punto final?

Insisto, la vida está lleva de ciclos, que así como se abren se deben cerrar, el destino no está escrito y es mejor estar en paz con la gente, pero sobre todo con uno mismo. La retroalimentación nunca está de más, y en una relación, vale la pena hablar de lo bonito, y de lo que pudo haber sido mejor… cerrar sin mentiras, sin rencores y sin agravios, plenamente convencidos de que el tiempo invertido valió la pena.

NO ERES TÚ, SOY YO… daña a quien la dice y se retira, y lástima fuertemente a quien la recibe sin saber a ciencia cierta porque…

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Signos y síntomas de los trastornos del espectro autista

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Redactado por: Psicóloga Violeta Gutiérrez

Los trastornos del espectro autista (TEA) son discapacidades del desarrollo causadas por diferencias en el cerebro. Las personas con autismo con frecuencia tienen problemas con la comunicación y la interacción sociales, y conductas o intereses restrictivos o repetitivos. Las personas con TEA también podrían tener maneras distintas de aprender, moverse o prestar atención. Es importante señalar que estas personas también podrían tener algunos de estos síntomas. Sin embargo, en las personas con TEA, estas características pueden dificultar mucho la vida.

Destrezas de comunicación e interacción sociales

Las destrezas de comunicación e interacción sociales pueden ser un desafío para las personas con Autismo. Algunos ejemplos de características de la comunicación social y de la interacción social relacionadas con los TEA son:

Evitar mirar a los ojos a otra persona o no mantener el contacto visual
No responder cuando lo llaman por su nombre, hacia los 9 meses de edad
No mostrar expresiones faciales como de felicidad, tristeza, enojo y sorpresa, hacia los 9 meses de edad
No participar en juegos interactivos simples como dar palmaditas con las manos (pat-a-cake), hacia los 12 meses de edad
Usar pocos o ningún gesto, hacia los 12 meses de edad (por ejemplo, no decir adiós con la mano)
No compartir intereses con otras personas, hacia los 15 meses de edad (por ejemplo, no mostrar un objeto que le guste)
No apuntar a algo interesante para mostrarlo, hacia los 18 meses de edad
No notar cuando otras personas están lastimadas o molestas, hacia los 24 meses de edad
No notar a otros niños ni jugar con ellos, hacia los 36 meses de edad
No jugar a ser otra cosa, como un maestro o superhéroe, hacia los 48 meses de edad
No cantar, bailar ni actuar para usted, hacia los 60 meses de edad
Conductas o intereses restrictivos o repetitivos

Las personas con Autismo tienen conductas o intereses que pueden parecer inusuales. Estas conductas o intereses distinguen a las personas con Espectro Autista de las afecciones que solo se definen por problemas con la comunicación y la interacción sociales.

Los ejemplos de conductas e intereses restrictivos o repetitivos relacionados con los TEA pueden incluir:

Poner juguetes u otros objetos en fila y molestarse cuando se cambia el orden
Repetir palabras o frases una y otra vez (esto se llama ecolalia)
Jugar con juguetes de la misma manera todo el tiempo
Enfocarse en partes de los objetos (por ejemplo, en las ruedas)
Irritarse con cambios mínimos
Tener intereses obsesivos
Tener que seguir ciertas rutinas
Aletear las manos, mecer el cuerpo o girar en círculos
Reaccionar de manera inusual a la forma en que las cosas suenan, huelen, saben, se ven o se sienten

¿Cómo se diagnostica el autismo?

La observación conductual de un niño con autismo con fines diagnósticos es una tarea compleja que debe ser realizada, por lo tanto, por profesionales expertos (neuropediatras, psiquiatras o psicólogos). Se debe realizar una exploración física y neurológica completas, con pruebas de visión y audición.

Durante esta fase, es aconsejable poder observar la relación con la madre (cuidador del niño), puesto que habitualmente aporta datos muy significativos para el diagnóstico diferencial.

Para realizar el diagnóstico del autismo se deben detectar déficits severos en tres áreas principales:

Alteración cualitativa de la interacción social.
Alteración cualitativa de la comunicación.
Patrones de comportamiento, intereses y actividades restringidos, repetitivos y estereotipados.

¿Cómo se trata el autismo?

Tratamiento de los niños con autismo

Aquellos pacientes que tienen acceso temprano a tratamiento multimodal mejoran significativamente. El ambiente debe ser altamente estructurado e incluir profesores de educación especial, terapia del lenguaje y logopedia, tratamiento vocacional y entrenamiento en habilidades adaptativas.

El tratamiento conductual reduce los comportamientos no deseados, promueve el lenguaje y la interacción social y, además, aumenta habilidades que fomentan la independencia. Es fundamental el trabajo de los padres para ayudar a su hijo y buscar los servicios necesarios disponibles en su región.

Los programas educativos deben basarse en principios estructurados e incluir sistemas de aprendizaje del comportamiento, terapia del lenguaje y terapia ocupacional. La psicoterapia está indicada en los autismos de alto grado de funcionamiento el en el trastorno de Asperger, todo ello encaminado a mejorar las competencias sociales o la expresión de sentimientos. A veces, es necesario el uso de medicación para tratar síntomas psiquiátricos que pueden aparecer, como antidepresivos para reducir los comportamientos repetitivos; y antipsicóticos para mejorar la interacción social.

 

Contacto:

Facebook: Psicóloga Violeta Gutiérrez

Instagram: @psicologagutierrez

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A qué se debe el incremento de sentimientos de soledad y trastornos mentales en jóvenes y adolescentes

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Redactado por: Psicóloga Violeta Gutiérrez

Los problemas psicológicos afectan a cuatro de cada 10 personas de entre 15 y 29 años y la ansiedad el trastorno más generalizado. En el fondo lo que hay es un gran cambio social. A los jóvenes se les culpabiliza de su falta de esfuerzo, de que sus padres han creado las condiciones para que ellos vivan cómodos, de que lo tienen todo. Pero casi la mitad de los jóvenes vive una situación vulnerable mentalmente y se ha presentado un aumento de casos de ansiedad, desánimo y pesimismo porque se les dificulta visualizarse en el futuro. Solo el 30,8% cree que tiene una buena salud mental.

El cambio social actual que está provocando un aumento de los problemas de salud mental entre los adolescentes y jóvenes, cada vez desde edad más temprana, a partir de los 12 o 13 años. Un tercio de los adolescentes, especialmente entre los 12 a 15 años, que llega a consulta tiene problemáticas graves y complejos que se expresan principalmente como un sufrimiento intenso e inespecífico que definen como ansiedad y depresión, que muchas veces los lleva a comportamientos auto destructivos. No consiguen explicar cómo se sienten ni relacionarlo con nada.

A los jóvenes actuales les gusta el lujo, tienen malos modales, menosprecian la autoridad y no tiene ningún respeto a los mayores. Si a esto se añaden los cambios brutales que ha desencadenado la última revolución tecnológica, aparece otro ingrediente en la mesa, la incomprensión que siente la juventud y los reproches que recibe por usar demasiado las pantallas. Pero la realidad es que su mundo es ya diferente, también lo son su forma de comunicarse y de vivir, que seguirá cambiando con inteligencia artificial.

La presión social, la imagen que se da de los jóvenes o generación de cristal, porque no poseen cultura del esfuerzo, lo tienen todo gracias al esfuerzo y trabajo de sus padres. Es la primera generación que vivirá peor que sus padres. Cada generación anterior aspiraba a mejorar el nivel de sus padres y es lo estos querían para ellos. El camino parecía claro, pero ahora se ha tornado duro. Los jóvenes ven un mundo incierto, viven. No ven las oportunidades laborales que les puedan llevar a tener la vida que quieren. Hacen una carrera, una especialidad y tampoco ven la salida que esperaban. Piensan que nada les garantiza tener unas condiciones laborales que les permita tener la vida que les gustaría.  Son muchos los que aseguran que están mal. Solo el 30,8% de los menores de entre 15 y 24 años considera que tiene una buena salud mental. El uso del término generación de cristal para describir a los jóvenes es peyorativo y se basa en supuestos falsos.

En lo que se refiere a perspectivas laborales, esta generación tiene como espejo a sus antecesores, los millenials, que sufrieron de lleno la gran recesión (2008-2014) y han ido encadenando una situación precaria. Y esto afecta a cómo se sienten y hace que tengan una salud mental compleja. Viven en un mundo más complicado, con muchas contradicciones y nuevas incertidumbres”. Aunque es cierto que la adolescencia es un lapso de vida bastante complejo, una fuente de cambios y de grandes retos, en los últimos años ha aumentado hasta un 70% la demanda de gente joven que acude a pedir ayuda y tratarse con especialistas de la salud mental.

La idea del suicidio que afecta al 14,5%, en la población general con estos trastornos o de las autolesiones (9%) entre las personas con problemas de salud mental se produce en mayor grado entre los jóvenes de 18 a 24 años.

¿Cuándo pasan de tener una vida normal a presentar un trastorno mental?

Cuando tienen una conducta difícil, duermen mal, comen mal, se encierran en casa y no socializan.  Hay que situar los problemas en su contexto, la clave del cambio está en que hablar de las emociones y la salud mental es una práctica más común no es que sea mucho más grave, es que son tiempos de mayor transparencia. Uno de los grandes problemas es que muchos todavía no saben pedir ayuda, el mensaje es insistir en este camino, en conseguir que la sociedad, hable con total normalidad de sus problemas y la salud mental. Hay situaciones que tienen que ver con un proceso de maduración y que no deben ser vistas como una patología si no como parte de su proceso. Y otras ocasiones donde se presenta algún tipo de trastorno o problema social en donde si se requiere el acompañamiento psicológico.

La conclusión general es que alrededor del 40% de los jóvenes está teniendo síntomas como falta de energía (46,2%), tristeza (44,2%), problemas para concentrarse (44,9%), miedo ante el futuro (42,7%), falta de interés por hacer las cosas (40,7%) y problemas para dormir (39,2%). Además, aunque la situación con respecto a los trastornos de salud mental graves ha mejorado un poco desde el final de la pandemia, no así la ansiedad, que sigue en aumento, también según datos de la OMS. Del total de jóvenes que declaran haber sufrido estos problemas, el 37,5% reconoce que no ha pedido ayuda. De ellos, la mitad sí ha comentado los problemas con su entorno (54,9%), pero un 44,1%% ni siquiera lo ha contado.

Los jóvenes de entre 15 y 29 años acuden a consulta porque presentan malestar emocional, trastornos de ansiedad y estrés, y cuando se indaga de manera más profunda se ha descubierto que viven mucho sufrimiento. Dicen sentirse muy solos, sin apoyo de nadie y expresan desilusión.

Lo primero es orientarles e invitarlos a que expresen como se sienten, en muchos casos, nunca se lo han contado nadie, y otros, se lo han dicho a iguales que no saben cómo ayudarles. Respecto a los problemas, muchos son ocasionados por malas relaciones familiares o divorcio, momentos que no saben manejar sus emociones. Aquí algunas recomendaciones de que hacer para ayudarles a mejorar su salud mental.

  • Hay que transmitirles seguridad y confianza
  • Trabajen su autoestima
  • Que siempre tengan metas y objetivos
  • Que practiquen algún deporte
  • Que acudan a terapia psicológica
  • Que normalicen hablar de sus emociones
  • Que prioricen el autocuidado y su salud física y mental.

 

Contacto

Facebook: Psicóloga Violeta Gutiérrez

Instagram: @violevene

 

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Autosabotaje: Aprende a enfrentar tus mas grandes temores y lograr tus objetivos

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Imagen ilustrativa tomada de internet.

Redactado por: Psicóloga Violeta Gutiérrez

El autosabotaje y todas aquellas conductas que están relacionadas con él, son actos inconscientes que aparecen en los momentos que pueden se presentan grandes cambios en nuestras vidas. Estas conductas tienden a dificultar el alcanzar metas o logros mediante auto-manipulaciones, o pensamientos negativos sobre ti mism@ igual deinconscientes.

El objetivo del autosabotaje es mantenernos dentro de nuestra zona de confort, dentro de la cual todo es fácil o, al menos, previsible. Es también un mecanismo de defensa a través del cual la persona intenta evitar posibles sufrimientos futuros, situaciones de estrés o situaciones desconocidas.

Causas del autosabotaje

Existe una gran cantidad de posibles causas del autosabotaje. Teniendo en cuenta las causas, y al hacerlas cada día más conscientes, será más fácil para ti poder evitarlas. Estas causas pueden ser:

Tener problemas para lograr los objetivos.
Falta de autocontrol.
Altas presiones durante la infancia.
Baja autoestima.
Objetivos impuestos por terceros.
Temor al fracaso.
Temor al cambio y salir de la zona de confort.
Temor a no estar a la altura de las expectativas de los otros.
Desesperanza aprendida.

Todas estas señales, creencias y pensamientos que habitan en nuestra mente aparecen de forma súbita e inesperada, haciendo que pierdas el control sobre ti y sobre tusconductas.

El autosabotaje es una manifestación de todos aquellos aspectos que no conseguimos aceptar de nosotros mismos, todas aquellas creencias basadas en miedos y que a lo largo del tiempo y como consecuencia de no ser confrontadas, hanganado peso y poder al grado de convertirse en un monstruo.

Por lo tanto, estos pensamientos obsesivos y comportamientos dañinos son solamente un síntoma de que existe algo en lo profundo de nuestro pensamiento que debe ser examinado. Aunque en muchas ocasiones el hurgar en estos pensamientos no resulte agradable, esta evaluación de uno mismo puede ser una oportunidad para avanzar y para aprender a derrotar al monstruo que nosotros mismos hemos creado.

Características del autosabotaje

Existe una serie de características que definen al autosabotaje, las cuales generan que esta conducta aparezca ante ciertas situaciones. Una persona que se autosabotea inconscientemente a la hora de enfrentarse a determinado aspecto o circunstancia de su vida no tiene por qué hacerlo en todos los demás aspectos, solo en las situaciones en las que se siente inseguro o tiene miedo.

Estas conductas auto saboteadoras aparecen sobre todo ante situaciones que implican una gran responsabilidad o cuando la persona debe tomar una decisión importante la cual implica algún tipo de cambio en su vida.

Los síntomas o manifestaciones que presenta una persona que es presa del autosabotaje incluyen:

Miedo intenso.
Inseguridad.
Sensación de falta de control.
Recelo de uno mismo.
Percepción de falta de capacidad.

Es normal que la persona perciba todas estas sensacionescuando está a punto de sufrir algún tipo de cambio en su vida, es algo que todo el mundo experimenta en menor o mayor grado.

La principal diferencia entre las personas que se autosabotean y las que no, es que aquellas que lo hacen se dejan llevar por el miedo y por sus creencias basadas en el fracaso, mientras que las personas que son capaces de dejar atrás estos temores y de sobreponerse a todos los pensamientos que les generan inseguridad si logran sus metas u objetivos.

Lo más importante a la hora de enfrentarse a cualquier tipo de situación o transformación no es esquivar o rehuir este miedo, sino ser consciente de él y actuar de manera consecuente, sin dejar que éste invada nuestra mente.Cuando tomamos conciencia de nuestros miedos y de nuestro propio sistema de creencias, en la mayoría de los casos de carácter irracional, es más sencillo elegir decisiones más acertadas y evitar llevar a cabo las acciones saboteadoras que detengan u obstruyan logran las metas u objetivos propuestos, o enfrentarse a su miedo o temer a grandes y retadores cambios.

 

 

Contacto: Facebook: Psicóloga Violeta Gutiérrez

Instagram @psicologagutierrez

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