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La importancia de la salud mental

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Este 20 de mayo se celebró el día del Psicólogo y las Psicóloga.

Redactado por: Psicóloga Violeta Gutiérrez Solís

Maestra en Terapia Familiar.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) reconoce la importancia de la salud mental a pesar del estigma que aun existe. La salud es un estado de completo bienestar físico, mental y social, y no solamente la ausencia de afecciones o enfermedades. La salud mental es parte fundamental de una persona, ya que puede afectar aspectos específicos de la vida escolar y laboral de los individuos, además de provocarles sentimientos de angustia, desesperación y tristeza entre otros.

En ese contexto, el suicidio está catalogado como la segunda causa de muerte en el grupo de personas de 15 a 29 años de edad, de acuerdo al Instituto Nacional de Salud Pública (INSP). En México, la tasa de casos de depresión entre los años 2017-2022 aumentó aproximadamente un 36 por ciento, con un total de 2035 casos reportados el 2021 por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).

Ante esto, la OMS creó el Plan de Acción sobre la Salud Mental 2013-2023 cuyo fin es “alcanzar la equidad a través de la cobertura sanitaria universal” con acciones claras, indicadores y metas para los estados miembros. Todo en un esfuerzo conjunto para aumentar la calidad de vida de las personas. Este 20 de mayo fue el del Psicólogo y la psicóloga en México.

¿Cómo se encuentra México respecto a la salud mental?

En nuestro país, la Secretaría de Salud cuenta con el Programa de Salud Mental 2018 -2024 cuyo objetivo principal es el incremento de las unidades de psiquiatría en hospitales generales, así como las villas de transición hospitalaria, además de considerar la atención y la reparación de las implicaciones de la enfermedad mental. Sin embargo, el mexicano no asiste al psicólogo.

Aun hay mucho tabú y desconocimiento sobre el proceso de ir al psicólogo ya que gran parte de la sociedad que cree que van al psicólogo sólo los que están locos. Piensas en ir al psicólogo generalmente cuando las herramientas y habilidades que tienes ya no son suficientes. Cuando ya intentaste todo, cuando estás en crisis y se te ocurre, solamente se te ocurre, pero no asistes a un psicólogo.

Hay un psicólogo por cada 300 mil habitantes en nuestro país. Además, el mexicano no asiste a los servicios deterapias psicológicas, debido a una cultura en la que ir al psicólogo no está bien visto, y es preferible acudir con unchaman, con el que te lee las cartas o con un sacerdote para tratar problemas o temas que lo afectan anímicamente.

Ir al médico cuando te duele una el estómago o sientes un cualquier malestar físico es una acción completamente normalizada, vas a cientos de especialistas en la parte médica, pero cuando te duelen las emociones no acudes con nadie. Se lo cuentas a amigos o a tu pareja, pero la mayor parte del tiempo no se atiende la parte de la salud mental.

Es necesario contar con profesionales de salud mental dentro de escuelas y programas gubernamentales, con el fin de detectar comportamientos que no son saludables en los niños para poder detectar cualquier situación en etapas tempranas de prevención y recibir con esto una atención psicológica adecuada.

En el intento de suicidio intervienen dos grandes factores: la salud mental y la familia. El segundo factor es vital, pues la familia debe ser consciente de la importancia de un tratamiento adecuado para el paciente. Además, no existen campañas adecuadas o que sean más notorias en cuanto a la salud mental, que se deberían de generar desde edades tempranas como el jardín de niños, primarias y secundarias

Por tanto, la intervención de un profesional de la salud mental en la vida de una persona debe ser considerada como parte de su desarrollo integral. “Es para cuando necesitas una ayuda, cuando sientas que estás solo, cuando sientas que necesitas a alguien que te escuche, que te apoye, alguien que te haga ver la luz, pero eso no quiere decir que estés loco”, concluyó Martínez León.

Como normalizar la salud mental

Habla más abiertamente sobre tu condición. Las historias que a menudo escuchamos sobre la salud mental suelen ser versiones extremas o resumidas de la historia de una persona. Compartir con regularidad tus experiencias puede ayudar a los demás a entender lo que es padecer una enfermedad mental y reducir el estigma.

Expresa abiertamente que acudes a consulta psicológica. De la forma más tranquila y natural, no debes tener miedo ni vergüenza de compartirlo y comentarlo con tus seres queridos, tal vez alguien que este pensando en acudir se anima al saber que tu ya lo hiciste y te sientes mejor, podrías estar salvando una vida en ese momento, se tiene que ir rompiendo con el estigma de que a terapia psicológica solo van los locos.

Organiza o participa en un grupo de apoyo. Los grupos de apoyo locales o en Internet construyen comunidad. Si te involucras, es probable que conozcas a otras personas que están pasando por problemas similares y que tengan una manera consistente de obtener la ayuda y el estímulo que necesitas.

Para finalizar esta nota quiero felicitar a cada uno de los psicólogos y las psicólogas que con entusiasmo, empatía y compasión, acompaña a las personas en su camino a través del dolor. Gracias por su labor titánica, que se ha establecido, como cada vez más necesaria e importante después de la pandemia.

 

Contacto: Teléfono 6484694143

Facebook: Psicóloga Violeta Gutiérrez

Instagram: @psicologagutierrez

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10 de septiembre: Día Mundial de la Prevención del Suicidio

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Redactado por: Psicóloga Violeta Gutiérrez, 10 de septiembre 2026

El Día Mundial de la Prevención del Suicidio, instaurado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) en 2003, busca sensibilizar a la población y promover acciones que ayuden a salvar vidas.

¿Por qué es importante hablar del suicidio?

•​Cada año, más de 800 mil personas mueren por suicidio en el mundo: una cada 40 segundos.

•​Es una de las 20 principales causas de muerte a nivel global, en personas de todas las edades.

•​Prevén cifra récord en suicidios; en 10 años aumentó 48%

•​La Secretaría de Salud estima que en 2025 se cerrará con 8 mil 821 defunciones por suicidio en personas de 15 a 64 años.

•​De 2015 a 2024, las muertes por suicidio registraron un aumento de 48%, y en 2025 la Secretaría de Salud estima que se registre una cifra récord en el grupo de edad productiva (15 a 64 años).

•​De acuerdo con datos del primer Informe de Gobierno de Claudia Sheinbaum, dicha dependencia estima que este año cerrará con una cifra de ocho mil 821 defunciones por suicidio en personas de 15 a 64 años, 328 más que el año pasado y 559 más que en 2023.

Las causas son multifactoriales y van desde problemas económicos y familiares hasta la atención deficiente de la salud mental en instituciones públicas.

El gobierno de Claudia Sheinbaum registra 25.5 por ciento menos asesinatos que con AMLO

Es necesario fortalecer las instituciones y crear planes de prevención sólidos, con más psiquiatras y psicólogos que reciban sueldos dignos y estén presentes en hospitales, escuelas y comunidades.

La salud mental sólo ha sido una prioridad para el gobierno en los discursos y no en los hechos, pues no hay un seguimiento adecuado en el sector público, debido a falta de condiciones laborales favorables para los especialistas. Hay profesionales contratados por honorarios y eso impide que haya una continuidad en muchos de los tratamientos, además la mayoría de los servicios y atenciones públicos de salud mental están tan saturados y las citas que les llegan a dar a las personas no tienen un seguimiento adecuado, además que la espera entre una cita psicológica y otra en promedio es de un mes.

El aumento en las muertes por suicidio principalmente se presenta en población cada vez más joven, antes eran jóvenes de 15 a 29 años, pero estamos viendo que las tasas están ya desde niños de 10 años y adolescentes de 15.

Sin embargo, la prevención es posible. El tratamiento adecuado de la depresión, el abuso de sustancias y el apoyo a quienes han intentado suicidarse pueden reducir significativamente los riesgos.

Uno de los mayores desafíos es terminar con la estigmatización hacia las personas con trastornos mentales o conductas suicidas. El silencio y la discriminación son barreras que dificultan la prevención y el acceso a ayuda oportuna.

Qué es el suicidio

El suicidio, ponerle fin a tu propia vida, es una reacción trágica a situaciones de vida estresantes; más trágica aún porque el suicidio puede prevenirse. Si estás pensando en suicidarte o conoces a alguien que esté teniendo sentimientos suicidas, aprende a identificar los signos de advertencia del suicidio y a comunicarte para buscar ayuda y tratamiento profesional de inmediato. Puedes salvar una vida; la tuya o la de otro.

Puede parecer que tus problemas no tienen solución y que el suicidio es la única forma de poner fin al dolor. Pero hay algunas medidas que puedes tomar para mantenerte a salvo y volver a disfrutar de la vida.

Para ayuda inmediata:

•​Si te sientes abrumado por pensamientos de no querer vivir o tienes impulsos de intentar suicidarte, busca ayuda ahora mismo.

•​Llama a la línea directa de asistencia al suicida.

•​En México, llama de inmediato al 911 o al número de emergencia.

Síntomas

Los signos que advierten sobre el suicidio o los pensamientos suicidas incluyen lo siguiente:

•​Hablar acerca del suicidio, por ejemplo, con dichos como “me voy a suicidar”, “desearía estar muerto” o “desearía no haber nacido”

•​Obtener los medios para quitarse la vida, por ejemplo, al comprar un arma o almacenar pastillas

•​Aislarse de la sociedad y querer estar solo

•​Tener cambios de humor, como euforia un día y desazón profunda el siguiente

•​Preocuparse por la muerte, por morir o por la violencia

•​Sentirse atrapado o sin esperanzas a causa de alguna situación

•​Aumentar el consumo de drogas o bebidas alcohólicas

•​Cambiar la rutina normal, incluidos los patrones de alimentación y sueño

•​Hacer actividades arriesgadas o autodestructivas, como consumir drogas o manejar de manera negligente

•​Regalar las pertenencias o poner los asuntos personales en orden cuando no hay otra explicación lógica para hacerlo

•​Despedirse de las personas como si no se las fuera a ver de nuevo

•​Manifestar cambios de personalidad o sentirse extremadamente ansioso o agitado, en especial cuando se tienen algunos de los signos de advertencia que se mencionaron con anterioridad

Los signos de advertencia no siempre son obvios y pueden cambiar de persona a persona. Algunos dejan en claro sus intenciones mientras que otros guardan en secreto sus pensamientos y sentimientos suicidas.

 

MTF. Violeta Gutiérrez Solís

Facebook: Psicóloga Violeta Gutiérrez

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Qué acciones realizar ante alguien que está pensando en el suicidio

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Redacción por: Psicóloga Violeta Gutiérrez, 03 de septiembre del 2026

Cuando alguien que conoces habla sobre quitarse la vida, es posible que no sepas qué hacer. Aprende a reconocer las señales de alarma y cómo obtener ayuda. Busca las señales de alarma. Cuando un ser querido o un amigo está pensando en el suicidio, pueden:

Hablar del suicidio, con frases como “voy a matarme”, “ojalá estuviera muerto” u “ojalá no hubiera nacido”.
Conseguir los medios para el suicidio, como comprar un arma o adquirir un suministro de pastillas.
Evitar el contacto social y querer que lo dejen solo.
Tener cambios en el estado de ánimo, como estar emocionalmente alegre un día y profundamente triste al siguiente.
Hablar o escribir sobre la muerte o la violencia.
Sentirse atrapado o desesperanzado ante una situación.
Aumentar el consumo de alcohol o drogas.
Cambiar las rutinas, incluidos los patrones de alimentación o sueño.
Hacer cosas arriesgadas o autodestructivas, como consumir drogas o conducir de forma que pueda causar daños.
Regalar pertenencias o poner en orden los asuntos cuando no hay motivo para hacerlo.
Despedirse de la gente como si fuera para siempre.
Desarrollar cambios de personalidad o estar excesivamente ansioso o agitado, sobre todo con otros signos de alarma.

Si alguien ha intentado suicidarse:

No lo dejes solo.
Llama de inmediato al 911 o al número local de emergencias. O si crees que está en condiciones de hacerlo sin correr riesgos, lleve a la persona al servicio de urgencias del hospital más cercano.
Trata de averiguar si la persona está bajo los efectos de drogas o de alcohol, o si pudo haber tomado una sobredosis.
Avisa de inmediato a un familiar o amigo acerca de lo que sucede.
Si un amigo o un ser querido habla o se comporta de un modo que le hace pensar que podría intentar suicidarse, no intentes manejar la situación solo. En lugar de hacer eso:
Busca ayuda con un profesional de la salud mental lo antes posible. Es posible que tu amigo o ser querido deba permanecer en el hospital hasta que pase la crisis suicida.
Insta a la persona a ponerse en contacto con una línea directa para prevención del suicidio.

Prevención del suicidio adolescente

Si usted es un adolescente al que le preocupa que un amigo o compañero de clase pueda estar pensando en el suicidio, tome medidas:

Pregúntale directamente lo que siente, aunque pueda resultar incómodo. Puede empezar con una pregunta genérica, como “¿Cómo te sientes?”. Escuche lo que tenga para decir y tómelo con seriedad. El solo hecho de hablar con alguien que muestra verdadero interés puede marcar una gran diferencia.
Si hablaste con esa persona y sigues preocupado, cuéntele sus inquietudes a un maestro, consejero escolar, alguna persona de la iglesia o del centro juvenil local, o a otro adulto responsable.
Puede ser difícil saber si un amigo o compañero de clase está pensando en suicidarse. Es posible que tu tengasmiedo de actuar y equivocarse. Si el comportamiento o las palabras de alguien te hacen pensar que corre el riesgo de suicidarse, es posible que esa persona esté lidiando con problemas graves. Aunque tu amigo o compañero de clase no esté pensando en suicidarse, puede ayudarlo a encontrar los recursos adecuados.

Ofrece apoyo. – Si un amigo o un ser querido están pensando en el suicidio, necesitan ayuda profesional; aunque el suicidio no sea un peligro inmediato. A continuación, le mostramos lo que puede hacer:

Insta a la persona a ponerse en contacto con una línea directa para prevención del suicidio.
Insta a la persona a buscar tratamiento. Alguien que está pensando en el suicidio o está muy deprimido puede no tener la energía ni la motivación para buscar ayuda. Si la persona no quiere acudir a un médico o a un profesional de la salud mental, puede sugerirle otras fuentes de ayuda. Los grupos de apoyo, los centros de crisis y las comunidades religiosas son buenas opciones. Un profesor u otra persona de confianza también pueden ayudar. También puede ofrecer apoyo y consejos, pero recuerde que su trabajo no consiste en sustituir a un profesional de la salud mental.
Ofrece a ayudar a la persona a tomar medidas para obtener ayuda y apoyo. Puede buscar opciones de tratamiento. Ofrézcase a hacer llamadas telefónicas y revisar la información sobre las prestaciones del seguro. También puede ofrecerse a acompañar a la persona a una cita médica.
Insta a la persona a hablar con usted. Alguien que está pensando en el suicidio puede sentirse avergonzado, culpable o apenado. Sea comprensivo y apoye a quien lo necesita. Opina sin echar la culpa a nadie. Escuche con atención y no interrumpa.
Se respetuoso y ten en cuenta los sentimientos de la persona. No intentes cambiar los sentimientos de la persona ni exprese conmoción. Recuerda, aunque alguien con pensamientos suicidas no esté pensando con claridad, las emociones son reales. No respetar cómo se siente la persona puede hacer que deje de hablar.
No desprecies ni critiques a la persona. Por ejemplo, no le digas: “Las cosas podrían ser peor” ni “Tienes todo por lo que vivir”. En su lugar, haga preguntas como: “¿Qué te hace sentir tan mal?” “¿Qué te haría sentir mejor?” o “¿Cómo puedo ayudarte?”
Nunca prometas mantener en secreto los sentimientos de alguien sobre el suicidio. Se comprensivo, pero explícale que es posible que no pueda cumplir esa promesa. Si crees que la vida de la persona corre peligro, hay que pedir ayuda.
Señala que las cosas pueden mejorar. Cuando alguien tiene pensamientos suicidas, parece como si nada fuera a mejorar su situación. Tranquiliza a la persona dile que el tratamiento incluye aprender otras formas de afrontar la vida, lo que puede hacer que vuelva a sentirse mejor.
Insta a la persona a no consumir alcohol ni drogas. Consumir drogas o alcohol puede parecer que alivia los sentimientos dolorosos, pero empeora la situación. Puede llevarlo a comportamientos riesgosos o a sentirse más deprimido. Si la persona necesita ayuda para dejar las drogas o el alcohol, ofrécele ayuda para encontrar tratamiento.
Retira los objetos peligrosos de la casa de la persona, si es posible. Si puede, asegúrate de que la persona no tenga objetos a su alrededor que pueda utilizar para suicidarse. Busca y retira objetos como cuchillos, navajas, pistolas o drogas. Si la persona toma un medicamento que podría utilizarse para una sobredosis, insiste en que alguien se lo guarde y se lo administre según lo prescrito.

Presta atención a todos los indicios de comportamiento relacionados con el suicidio

Si alguien habla de planes suicidas o se comporta de un modo que sugiere que la persona está pensando en suicidarse, no le reste importancia ni ignore la situación. Muchas personas que se suicidaron manifestaron en algún momento dicha intención. No se preocupe si usted reacciona de manera exagerada; lo más importante es la seguridad de su amigo o ser querido. No se preocupe por no deteriorar la relación que tienen cuando la vida de alguien está en juego.

Usted no es responsable de evitar un suicidio. Sin embargo, puede hacer algo para ayudar a la persona a entender que hay otras alternativas para asegurar su bienestar y recibir tratamiento.

 

MTF. Violeta Gutiérrez Solís

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¿Qué es la psicosis posparto? ¿Cómo actuar ante una situación así?

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Redacción: Psicóloga Violeta Gutiérrez , 27 de agosto del 2026

La psicosis posparto (PPP) es un trastorno de salud mental reversible, pero grave, que afecta a las mujeres después del parto. Este trastorno es poco frecuente, pero también peligroso.

Las personas con psicosis posparto tienen un riesgo mucho mayor de autolesionarse, suicidarse o dañar a sus hijos. Por ello, la psicosis posparto es una emergencia de salud mental. Si presenta síntomas de psicosis posparto o está cerca de alguien que los presenta, es importante buscar ayuda de inmediato. Si cree que alguien representa un peligro para sí mismo o para los demás, llame inmediatamente al 911 (o al número de emergencias de su localidad).

La psicosis posparto puede afectar a cualquier persona que haya dado a luz recientemente. Si bien suele manifestarse a los pocos días del parto, puede aparecer hasta seis semanas después. Puede ocurrirle a cualquier mujer que dé a luz, pero la probabilidad de padecerla es mayor en personas con ciertas afecciones de salud mental. Si bien los expertos desconocen si estas afecciones contribuyen a la aparición o la causan, sí saben que existe una relación (consulte más abajo, en Causas y síntomas, para obtener más información sobre estas afecciones). La psicosis posparto es una afección poco común. Los expertos estiman que afecta a entre 0,089 y 2,6 de cada 1000 nacimientos.

Síntomas y causas

Los dos síntomas principales de la psicosis afectan el sentido de la realidad de una persona y su comprensión del mundo que la rodea. Estos son:

Alucinaciones. Una alucinación ocurre cuando el cerebro actúa como si recibiera información de los sentidos (generalmente de la vista o el oído, aunque ocasionalmente también pueden ocurrir alucinaciones táctiles), pero sin que exista ninguna información real. Lo que ves u oyes se siente real, y no puedes distinguir entre una alucinación y algo que está sucediendo de verdad.

Delirios. Los delirios son creencias falsas a las que uno se aferra con mucha fuerza. Si tienes un delirio, te aferras a estas creencias con tanta firmeza que no las cambiarás ni siquiera si tienes pruebas convincentes de que lo que crees no es cierto. Algunos ejemplos son los delirios persecutorios (creer que alguien te persigue), los delirios de control (sentir que alguien más controla tu cuerpo) o los delirios somáticos (insistir en que no tuviste un hijo o no estuviste embarazada). Otros síntomas comunes de la psicosis posparto incluyen:

Cambios de humor, como manía (un aumento de la actividad y del estado de ánimo) e hipomanía o depresión (una disminución del estado de ánimo).
Despersonalización (algunas personas lo describen como una experiencia extracorporal).
Pensamiento o comportamiento desorganizado.
Insomnio .
Irritabilidad o agitación.
Pensamientos de autolesionarse o de dañar a otros (especialmente a su recién nacido).
Organizar los síntomas en tipos

Los expertos desconocen la causa de la psicosis posparto, pero sospechan que se debe a una combinación de factores, entre ellos:

Antecedentes de trastornos mentales. Aproximadamente un tercio de las personas con PPP tienen un trastorno mental diagnosticado previamente. Los más comunes incluyen el trastorno bipolar (especialmente el trastorno bipolar I ). Otros trastornos mentales que pueden aumentar el riesgo incluyen el trastorno depresivo mayor y los trastornos del espectro de la esquizofrenia.
Número de embarazos. La PPP es más común en mujeres que acaban de dar a luz a su primer hijo. Sin embargo, para quienes tienen antecedentes de PPP, existe entre un 30 % y un 50 % de probabilidad de que vuelva a ocurrir después de futuros partos.
Antecedentes familiares de trastornos de salud mental, especialmente PPP . Las personas con PPP suelen tener familiares con antecedentes de PPP o trastornos de salud mental relacionados. Por ello, los investigadores sospechan que esta afección podría tener un vínculo genético.
Privación del sueño. Los expertos saben que no dormir lo suficiente puede desencadenar episodios de manía en personas con trastorno bipolar. También sospechan que la falta de sueño puede ser uno de los factores que contribuyen al desarrollo del trastorno bipolar.
Cambios hormonales . La química corporal durante el embarazo experimenta cambios importantes alrededor del momento del parto. Los niveles de algunas hormonas aumentan bruscamente, mientras que los de otras disminuyen drásticamente. Los expertos sospechan que ciertas hormonas, especialmente el estrógeno y la prolactina , podrían influir. Sin embargo, se necesita más investigación para confirmarlo.
Otras afecciones médicas . La psicosis también puede deberse a causas médicas, muchas de las cuales pueden ocurrir durante o inmediatamente después del parto. Algunos ejemplos de causas médicas incluyen enfermedades autoinmunes e inflamatorias, desequilibrios electrolíticos, deficiencias vitamínicas (B1 y B12), trastornos tiroideos, accidente cerebrovascular, etc. La eclampsia y la preeclampsia también pueden ser factores contribuyentes.

Diagnóstico y pruebas

Un profesional de la salud mental puede diagnosticar la psicosis posparto basándose en sus síntomas (ya sea por observación o por su descripción) y en un examen físico y neurológico. Se pueden realizar otras pruebas, pero estas sirven para descartar otras afecciones o causas subyacentes de la psicosis. Estas pruebas no pueden diagnosticar la psicosis posparto en sí misma.

Algunas de las pruebas más comunes incluyen:

Análisis de sangre, orina u otros fluidos corporales. Estos análisis buscan indicios de problemas médicos, especialmente en los procesos químicos internos del organismo. Pueden identificar infecciones, desequilibrios electrolíticos, deficiencias o excesos de vitaminas y minerales, problemas de función renal o hepática, entre otros.

Pruebas de imagen. Estas pruebas buscan cambios en la estructura cerebral que podrían explicar sus síntomas. Las pruebas de imagen más comunes para esto son la tomografía computarizada (TC) y la resonancia magnética (RM) .

Su médico también puede utilizar herramientas de detección o cuestionarios especializados. Estos consisten en listas de preguntas o listas de verificación de síntomas. Según los resultados de estas herramientas, su médico puede determinar si usted tiene alguna afección.

Manejo y tratamiento

La psicosis posparto es tratable y existen varios enfoques que pueden ser efectivos. Desafortunadamente, la rareza de esta afección limita la investigación disponible sobre su tratamiento. Si bien algunos métodos se utilizan ampliamente, se necesita más investigación para que los expertos comprendan la mejor manera de tratarla.

Dado que el trastorno psiquiátrico persistente (TPP) es una emergencia de salud mental, las personas que lo padecen necesitan atención psiquiátrica hospitalaria. Este tipo de atención implica que profesionales médicos capacitados los acompañen en todo momento para garantizar su seguridad y bienestar.

Hospitalización involuntaria

Debido a que la psicosis perceptiva perturba la percepción de la realidad, muchas personas que la padecen desconocen por completo que tienen un problema de salud mental o médico. Para complicar aún más la situación, los delirios y las alucinaciones pueden generarles miedo a buscar ayuda.

Por estas razones, la hospitalización psiquiátrica para personas con trastorno psiquiátrico persistente (TPP) es casi siempre involuntaria. Esto significa que la persona con TPP rara vez elige recibir atención. En cambio, son los familiares, amigos u otros seres queridos quienes deben decidir hospitalizar a su familiar. Esta opción solo se considera cuando hay motivos para creer que la persona podría representar un peligro para sí misma o para los demás.

 

MTF. Violeta Gutiérrez Solís

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