HOY ESCRIBE EN LA NOTICIA
Estudio revela el potencial terapéutico de la psilocibina en el tratamiento de depresión, ansiedad o estrés postraumático
Psicóloga: Violeta Gutiérrez Solis, 14 de mayo 2026
La psilocibina, sustancia activa que se halla en los hongos alucinógenos, está siendo objeto de estudios recientes debido a su potencial para el tratamiento de los trastornos mentales como la depresión, la ansiedad o el estrés postraumático. En un estudio experimental en curso, que está realizando un equipo de investigadores de la Universidad de Washington (EE UU) y del que se han publicado las primeras conclusiones en la revista Nature, se está explorando cómo esta sustancia puede afectar a la conectividad cerebral y promover cambios positivos en la forma en que las personas procesan sus emociones.
El equipo investigador reclutó a siete adultos sanos de 18 a 45 años del campus de Medicina de la Universidad de Washington. Los voluntarios se inscribieron de marzo de 2021 a mayo de 2023, con la obligación de haber tenido al menos una exposición anterior a sustancias psicodélicas o drogas alucinógenas (por ejemplo, psilocibina, mezcalina, ayahuasca o LSD), pero sin exposición en los últimos 6 meses. Se les realizó resonancias magnéticas antes, durante y tres semanas después de que tomaran una dosis alta (25 mg) de psilocibina. Además, los participantes también recibieron una cantidad adicional entre 6 y 12 meses después. Los voluntarios ofrecieron puntuaciones más altas en todas las dimensiones del cuestionario de experiencia sobre el uso de psilocibina con respecto al uso de un placebo (40 mg de metilfenidato), resaltando la experiencia mística, el estado de ánimo positivo o el sentimiento de trascendencia.
Los especialistas han realizado un descubrimiento significativo al observar que la psilocibina provoca una alteración temporal en una red esencial de regiones cerebrales que están profundamente involucradas en procesos de pensamiento introspectivo. Estas áreas del cerebro son fundamentales para actividades como la ensoñación, donde la mente divaga y crea imágenes y escenarios, así como para la memoria, que nos permite recordar experiencias pasadas y reflexionar sobre ellas. Los resultados de esta investigación no solo arrojan luz sobre los efectos psicoactivos de la psilocibina en la actividad cerebral, sino que también ofrecen una comprensión más profunda de cómo esta sustancia puede influir en la percepción del yo y en la forma en que las personas interactúan con su entorno. A medida que los científicos continúan explorando los mecanismos existentes detrás de estos efectos, se abre la puerta, además, a ampliar el uso de la psilocibina y de otros compuestos similares como herramientas terapéuticas, lo que podría transformar la manera en que abordamos el tratamiento de trastornos mentales en el futuro.
En el presente estudio, el equipo investigador ha analizado, concretamente, cómo la psilocibina afectaba a la conectividad funcional, tanto en el córtex como en el subcórtex. Se ha descubierto que estos cambios eran resultado de la desincronización entre diversas áreas del cerebro. Las modificaciones inducidas por la psilocibina fueron particularmente pronunciadas en lo que se conoce como “red de modo predeterminado” (DMN), que se encuentra vinculada a una región del cerebro denominada hipocampo anterior. Esta área es fundamental para la formación de nuestro sentido del espacio, la percepción del tiempo y la construcción de la identidad personal.
A pesar de su potencial, el uso de la psilocibina no está exento de riesgos, especialmente para aquellas personas con antecedentes de trastornos mentales. Su consumo fuera de un entorno controlado y sin la supervisión de un profesional de la salud puede ser peligroso. Uno de los mayores riesgos es la posibilidad de desencadenar episodios de psicosis, sobre todo en personas con antecedentes de esquizofrenia o trastornos bipolares, efectos que pueden persistir después de que la sustancia haya sido eliminada del organismo. Además, se pueden experimentar efectos secundarios inmediatos como náuseas, ansiedad, ataques de pánico y paranoia. Por ello, según advierten los investigadores, la compra y el consumo de setas alucinógenas de fuentes no reguladas representa un riesgo considerable.
La psilocibina se perfila como uno de los tratamientos más prometedores y revolucionarios para la salud mental en los próximos años, posicionándose como una alternativa real para trastornos resistentes a los fármacos convencionales. Investigaciones recientes, incluyendo ensayos clínicos de fase 3 en 2026, sugieren que la terapia asistida con psilocibina puede proporcionar mejoras rápidas y duraderas con solo una o dos dosis. .La psilocibina está en camino de convertirse en un estándar de atención, pero no como una “pastilla diaria”, sino como un modelo de terapia puntual de alta intensidad.
Puntos clave sobre su estado actualizados al día de hoy 14 demayo de 2026:
Eficacia en Salud Mental: Estudios muestran eficacia significativa en el tratamiento de:
Mecanismo de Acción: A diferencia de los antidepresivos diarios, la psilocibina que se convierte en psilocina actúa sobre los receptores de serotonina ((5-HT_{2A}), promoviendo la neuro plasticidad y desactivando la “Default Mode Network” red neuronal por defecto, lo que permite reiniciar patrones de pensamiento rígidos. No es uso recreativo: La investigación enfatiza que el tratamiento es terapia asistida con psicodélicos (TAP), lo que implica que el paciente toma la sustancia en un entorno clínico controlado con supervisión profesional, no de manera independiente.
Riesgos y Limitaciones: Aunque segura en entornos controlados, puede ser peligrosa para personas con antecedentes de psicosis, trastorno bipolar o inestabilidad cardíaca. La terapia requiere una preparación cuidadosa y seguimiento profesional para ser efectiva.
Contacto: MTF. Violeta Gutierrez Solís
Facebook: Psicóloga Violeta Gutiérrez
Instagram @psicologagutierrez

HOY ESCRIBE EN LA NOTICIA
Relaciones de pareja a distancia: ¿Pueden funcionar?
Redacción por: Psicóloga Violeta Gutiérrez, 20 de agosto del 2026
Muchas parejas sienten gran preocupación al ver que, por el motivo que sea, deben pasar una temporada alejadas el uno del otro. No todas las personas tienen claro si las relaciones a distancia pueden funcionar, y no es de extrañar porque muy difícilmente estamos preparados para manejar esta situación. Además, la distancia y el amor son dos cosas que no casan bien. La separación geográfica es algo que suele perjudicar al amor pues éste requiere de un importante ingrediente: la cercanía física. Dos personas que se quieren fortalecen su relación a través de las caricias, los besos y los abrazos, es decir, el contacto físico. Hasta la fecha, ninguna tecnología ha conseguido poder enviar estas expresiones de afecto físico, por lo que la distancia supone un impedimento físico para poder dar y recibir tales muestras de contacto físico y, consecuentemente, recibir el chute de oxitocina, la famosa hormona del amor.
Cuando una pareja tiene que hacer frente a la distancia física, es prácticamente inevitable que tambalee los cimientos de la relación. La nueva situación implica cambios en la dinámica relacional, obligando a los miembros de la pareja a adaptarse a nuevas circunstancias para poder mantener la relación. No es imposible. Ya adelantamos que las relaciones a distancia pueden funcionar, pero para ello requiere adaptarse bien a la nueva situación. Si no, la relación estará condenada al fracaso. Si las relaciones amorosas presenciales son complicadas, las a distancia lo son más. Como comentábamos, pueden funcionar, pero no sin invertir un gran esfuerzo, ser constantes y teniendo en cuenta ciertos factores que determinan el éxito de la relación. Los factores más destacables son los siguientes.
1. Tiempo de separación. – El tiempo de separación es un factor que determina mucho si la relación a distancia va a funcionar, probablemente el que más. No es lo mismo estar separados por un par de meses que hacerlo por varios años o, peor todavía, de forma indefinida. Cuanto más tiempo pasan separados, más probable es que los miembros de la pareja se planteen qué necesidad hay de seguir juntos.
2. Distancia geográfica. – La distancia geográfica es otro factor muy importante. En algunos casos, por mucho tiempo que pasen separados los amantes, si viven relativamente cerca pueden hacer un viaje de pocas horas para tener un momento presencialmente juntos. En otros casos, donde la distancia se mide en países y continentes o con océanos por en medio, se vuelve un factor muy entorpecedor en la relación.
3. Etapa de la relación. – La etapa en la que se encuentra la relación también determina su éxito ante la distancia. No es lo mismo una pareja que acaba de comenzar, donde apenas hay nada serio, con un compromiso muy débil pero unas ganas de estar físicamente juntos muy intensa, que una relación de pareja de años en los que ya había un proyecto de vida juntos y donde el contacto físico ha tomado una prioridad secundaria.
4. Madurez de los miembros. – Como último factor determinante del éxito de la relación a distancia, encontramos la madurez de los miembros de la misma. Si ambos son personas maduras, con empatía, estabilidad emocional y las ideas claras, la relación puede funcionar.
En las parejas con relaciones a distancia que funcionan, podemos encontrar una serie de características que son la clave de su éxito, aquí te las comparto:
1. Actitud de confianza sobre las relaciones a distancia. _ Es fundamental que, para que una relación a distancia tenga éxito, sus miembros confíen plenamente en que la relación va a funcionar por mucha separación física que haya.
2. Más sensualidad que sexualidad. – Es evidente que la distancia física impide la sexualidad tradicional. Pese a que es un obstáculo importante para la relación, esto no necesariamente implica que la pareja vaya a acabar rompiendo. Ante la incapacidad de poder tener contacto físico en las relaciones a distancia, lo que se debe hacer es hacer que la sexualidad pase a un segundo plano y sustituirla por sensualidad. Esta sensualidad se convierte en una muy buena forma de mantener viva la pasión entre la pareja que, combinada con el sexting o enviarse mensajes eróticos, puede servir muy bien de apaño para no echar tanto de menos los encuentros sexuales.
3. Menos discusiones. – La distancia hace que las relaciones se vuelvan más frágiles, por lo que las discusiones de pareja adquieren mayor gravedad. Lo que ha hecho que una pareja que vive en la misma ciudad haya estado peleada por un día, en una relación a distancia puede volverse en lo que la rompa. No poder hablar las cosas de forma directa y clara presencialmente hace que el más nimio asunto a discutir se convierta en una gran amenaza. Las relaciones a distancia exitosas saben muy bien esto y, por ello, tratan de mantener la serenidad, reduciendo al máximo las discusiones. Si surge alguna, ambos amantes hacen lo posible para resolver la discusión, tratando de entender qué es lo que quería decir la otra parte y quitándole importancia. No vale la pena estar peleados encontrándose a miles de kilómetros de distancia.
4. Intereses en común. – Cuántos mayores sean los intereses entre los miembros de la pareja, más sólida va a ser la relación y más impermeable será ante las amenazas de la distancia. Compartir intereses, valores y gustos son aspectos fortalecedores de la relación, tanto a distancia como presencial.
¿Cómo saber si una relación a distancia está funcionando?
La distancia nos puede confundir, pero, por fortuna, hay unas cuantas señales que nos indican que realmente la relación está funcionando, a pesar del obstáculo de la separación física:
MTF. Violeta Gutiérrez Solís
Facebook: Psicóloga Violeta Gutiérrez
Instagram @psicologagutierrez

HOY ESCRIBE EN LA NOTICIA
Trastorno de estrés postraumático: ¿Cómo superarlo más fácilmente?
Redacción: Psicóloga Violeta Gutiérrez, 13 de agosto del 2026
El estrés postraumático es un trastorno que aparece tras haber vivido una experiencia traumática, entendida como un evento que genera un duro golpe emocional, como por ejemplo el exponernos a una muerte real, sufrir peligro de muerte, o ser víctima de violencia sexual. Los efectos de malestar que provoca este trastorno son fuertes, es por esto que es necesario recibir tratamiento profesional tanto psicológico y en algunos casos psiquiátrico. Pero como complemento al tratamiento psicológico se pueden establecer hábitos que contribuyan a una pronta recuperación.
¿Qué es el trastorno de estrés postraumático?
El trastorno de estrés postraumático, se define como una alteración mental que aparece ante la ocurrencia de un trauma, de un suceso aversivo inusual. La quinta edición del Manual Diagnóstico de la Asociación Americana de Psiquiatría (DSM 5) especifica que esta situación se debe a la exposición a muerte real o peligro de muerte, lesiones graves o violencia sexual, de manera directa, como testigo, ser conocedor de los hechos que le han acontecido a alguien cercano o experimentar de manera repetida o estar expuesto a detalles aversivos de un acontecimiento traumático, como por ejemplo ser personal sanitario de ambulancias.
Dado el acontecimiento traumático vivido, el sujeto muestra distintos síntomas que son criterios definitorios del TEPT, como la reexperimentación del suceso ya sea durante el sueño, mediante recuerdos intrusivos o reacciones disociativas en las que el sujeto cree estar reviviendo el suceso; también se da una evitación tanto de pensamientos como de estímulos externos lugares, personas, etc., que le pueden recordar el trauma, y surgen cogniciones y afecto negativo e hiperactivación. Ante las rememoraciones del evento traumático, la persona se muestra irritable, sobresaltada y con dificultad para dormir y concentrarse. Para poder diagnosticar es necesario que estos se presenten durante más de un mes y generen un deterioro o malestar en el sujeto. Al considerarse el estrés postraumático un trastorno, será necesario realizar un tratamiento psicológico para conseguir una correcta superación del problema. Sumado a la intervención profesional también podemos y debemos establecer hábitos y rutinas que nos ayuden a la mejora de nuestra situación. Te comparto alginas practicas que pueden ayudar en tu recuperación complementando la asistencia a terapia.
1. Practica la relajación
El entrenamiento y utilización de técnicas de relajación es habitual en la terapia para este trastorno. Estas técnicas se utilizan también fuera de consulta durante el día a día, para conseguir disminuir las tensiones y los pensamientos o recuerdos negativos. Usa estrategias de respiración donde utilices el diafragma o el abdomen para reducir la posibilidad de hiperventilar. Consiste en tomar aire lentamente por la nariz mientras cuentas hasta tres, notar como el abdomen se hincha, hacer una pequeña pausa y soltar lentamente el aire mientras cuentas hasta tres, intentaremos hacer expiraciones más largas que las inhalaciones.
2. Mantén el contacto social
Las personas somos seres sociales y, por tanto, necesitamos del contacto con los otros para sentirnos y estar bien. Aunque no tengas ganas de ver a nadie es importante que mantengas el contacto con tus seres queridos y con tu entorno más cercano, ya que ellos pueden apoyarte durante la complicada situación y el proceso de recuperación. Te puede ir bien hablar con ellos y expresar cómo te sientes, aparte de sentirte escudado también te ayudará a organizar tus pensamientos y ser más consciente de cómo estás o simplemente su presencia te ayudará a no sentirte solo.
3. Realiza actividades que te agraden
Del mismo modo que no es sano aislarse socialmente tampoco es bueno quedarse en casa encerrado, así que poco a poco intenta realizar actividades que te gustan, que te distraigan y te ayuden a mejorar tanto tu estado cognitivo, no dando vueltas repetidamente a pensamientos negativos, ya que la activación favorece a mejorar nuestro estado de ánimo. Empieza con actividades más sencillas, que te lleven menos tiempo y te hagan sentir más seguro para poco a poco ir introduciendo otras de mayor complejidad o que requieren más tiempo, hazlo de manera progresiva.
4. Reduce las situaciones de alto estrés
Tu estado de activación y afectación hace que te encuentres en situación de riesgo, pudiendo empeorar tu estado ante cualquier estímulo externo por mínimo que sea. Así que será aconsejable no forzarse y realizar las actividades que creamos que podemos afrontar, evitar situaciones que nos pueden generar estrés. En la medida de lo posible intenta controlar o mantenerte distante de los aspectos familiares o económicos que alteren tu estado o controla las horas que dedicas al trabajo.
5. Sigue una rutina saludable
Un control, organización, externa ayuda a tener mayor control y estar mejor internamente. Es importante establecer unos hábitos saludables que benefician nuestra pronta recuperación, así intenta comer variado y comer distintas veces al día, márcate una rutina para ir a la cama y despertarte para que así tu cuerpo se acostumbre y reduzcas los problemas del sueño que puedas tener, práctica deporte e intenta hacer ejercicio mínimo tres veces por este, esta práctica ayuda a liberar endorfinas que nos hacen sentir mejor y también favorece a que nos despejemos mentalmente y disminuyan por un rato nuestras preocupaciones.
6. Mantenerse activo/a
Para que la terapia psicológica consiga buenos resultados es fundamental que colabores con tu terapeuta y con las técnicas y tratamientos que nos propone. Bajo la recomendación del profesional introduce las estrategias que entrenas en terapia, como puede ser la exposición. Esta técnica es de las más eficaces en el tratamiento del estrés postraumático, y en ella se trabajará para que el paciente se pueda exponer a las situaciones y estímulos temidos o incluso a los pensamientos que le generan malestar, dado que evitar ciertos lugares e interacciones solo hace que el problema incremente.
7. Dedícate tiempo
El autocuidado es muy importante, ya que nadie mejor que nosotros podrá saber cómo estamos o nos encontramos. Es de gran ayuda escribir tus pensamientos, tus emociones y vivencias Para organizar tu mente. Con esta técnica será más fácil expresarte y sacar todo lo que llevas dentro, ya que será el único modo de curarlo. Intenta realizar actividades que te gustan que te ayudan a disminuir la tensión y desconectar como puede ser salir a pasear o ir a la piscina. También te pueden ayudar actividades relajantes como podría ser hacer yoga, meditación o incluso escuchar música.
MTF. Violeta Gutiérrez Solís
Facebook: Psicóloga Violeta Gutiérrez
Instagram @psicologagutierrez

HOY ESCRIBE EN LA NOTICIA
Madres tóxicas: aprende a identificarlas y qué hacer para lidiar con ellas
Redacción por: Psicóloga Violeta Gutiérrez, 05 de agosto del 2026
Vivir con una madre tóxica puede ser una experiencia muy dolorosa. Las madres tóxicas y dañinas, a través de comportamientos manipuladores y controladores, pueden afectar significativamente el bienestar psicológico de sus hijos. Cuando una madre es tóxica, la relación se caracteriza por un estrés constante, manipulación emocional y una falta de apoyo genuino. La psicología de las madres tóxicas revela patrones de comportamiento que pueden surgir de inseguridades propias, experiencias pasadas o problemas no resueltos.
Una madre tóxica es aquella cuyos comportamientos y actitudes generan un malestar emocional constante y significativo en sus hijos, afectando negativamente su autoestima, autonomía y bienestar psicológico. A diferencia de los conflictos o desacuerdos normales en cualquier familia, la toxicidad implica un patrón de conducta dañino y persistente. A menudo de manera inconsciente, las madres tóxicas priorizan sus propias necesidades emocionales, inseguridades y deseos por encima de los de sus hijos. Esto puede manifestarse a través de la manipulación, el control excesivo, la crítica constante o la invalidación emocional, lo cual crea un ambiente familiar donde el amor se siente condicional y la seguridad emocional es escasa. Aunque el “síndrome de la madre tóxica” no es una categoría diagnóstica oficial, los comportamientos que lo describen se alinean con las formas de maltrato psicológico infantil reconocidas por la investigación. Una propuesta operativa diferencia seis categorías de maltrato psicológico: rechazar, aterrorizar, aislar, explotar/corromper, ignorar y ser negligente con la salud o educación (Arruabarrena, 2011).Las madres tóxicas suelen exhibir una combinación de los siguientes comportamientos que pueden servir como señales para su detección:
Una relación tóxica madre e hija se caracteriza por:
Ser hija de una madre tóxica implica enfrentarse a críticas constantes y a una exigencia desmesurada. Las hijas de madres tóxicas a menudo desarrollan problemas como una baja autoestima y ansiedad debido a la falta de aprobación y de conductas de afecto. Las madres tóxicas con hijas mujeres suelen compararlas negativamente con otras mujeres, generando un sentimiento de insuficiencia y competencia injusta.
Una relación entre madre e hija tóxica no solo afecta a las hijas durante la infancia y adolescencia, sino que también puede tener repercusiones en la vida adulta. Las madres tóxicas con hijas adultas continúan influyendo negativamente y eso dificulta la independencia emocional y la capacidad de establecer relaciones saludables. La relación tóxica entre madre e hija puede perdurar a lo largo del tiempo y afectar múltiples aspectos de la vida de la hija. Incluso, las madres tóxicas en la vejez pueden seguir teniendo un impacto destructivo y exacerbar las dinámicas negativas a medida que van envejeciendo. Las madres tóxicas con sus hijos adultos también generan dinámicas destructivas. Los hijos varones de madres tóxicas pueden enfrentar expectativas poco realistas y manipulación emocional, lo que afecta su autoestima y sus relaciones interpersonales. La relación tóxica madre e hijo varón puede manifestarse en un control excesivo y en la dificultad para establecer límites saludables, impidiendo el desarrollo de una independencia emocional y personal adecuada.
Las consecuencias de tener una madre tóxica pueden ser más o menos duraderas. Uno de los efectos más significativos es el daño psicológico o emocional. Los hijos de madres tóxicas a menudo experimentan baja autoestima, ansiedad y depresión debido a las críticas constantes y la falta de apoyo emocional. El daño causado por madres tóxicas también puede manifestarse en dificultades para establecer relaciones saludables. La desconfianza y el miedo al rechazo, inculcados durante la infancia, pueden llevar a problemas en las relaciones interpersonales y en la vida amorosa. Además, las “secuelas” de tener una madre tóxica se extienden también a la capacidad de los hijos para confiar en otras personas, y en sí mismos.
MTF. Violeta Gutierrez Solís
Facebook: Psicóloga Violeta Gutiérrez
Instagram @psicologagutierrez

-
ESTATAL5 años agoHabrá ‘súper puente’ de 5 días en octubre
-
DELICIAS5 años ago84 % de probabilidad de lluvia y tormenta eléctrica para esta noche
-
CAMARGO9 años agoCALENDARIO PARA LA ENTREGA DE APOYOS DE PROSPERA
-
DELICIAS4 años agoMujeres de Delicias ofrecen servicio de transporte para que todas lleguen seguras a casa
-
CAMARGO6 años agoELLA ES LA CHICA QUE AYUDO A LOS AGRICULTORES EN MEDIO DE LA RIÑA
-
CAMARGO5 años agoRecomendaciones para evitar golpe de calor en mascotas
-
MEOQUI4 años agoHay buen pronóstico de lluvias para los próximos meses
-
ESTATAL5 años agoVolverían nevadas jueves y viernes en el estado: SMN

