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Insultar con elegancia

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Por Jesús M. Esparza Flores

En los tiempos actuales hemos suprimido la ironía por la vulgaridad, hemos permitido que nuestro cerebro se vuelva perezoso y, ante un enojo, una provocación o una grosería, contestamos con malas palabras. Pero, ¿Por qué son malas palabras? ¿Acaso tienen sentimientos, se pelean entre sí, son traidoras o qué? Roberto el Negro Fontanarrosa, escritor argentino, se preguntaba: ¿Acaso les pegan a las otras palabras? ¿Son malas, porque son de mala calidad?

Veamos tres buenos ejemplos de insultar con propiedad:  Se cuenta que un buen día, el dramaturgo y premio Nobel de Literatura irlandés Bernard Shaw le envió a Winston Churchill, a quien detestaba, dos invitaciones para el estreno de una de sus obras teatrales. Con boletos de las entradas iba una nota que decía: “Para que venga con un amigo… si es que lo tiene”. Poco después le llegó la respuesta de Churchill: “Me es imposible asistir a la noche de apertura, pero iré a la segunda función… si es que la hay”.

En el Parlamento inglés, durante uno de los discursos de Churchill, una diputada de la oposición, Lady Nancy Astor, pidió la palabra y ella dijo: “Sr. Ministro, si Vuestra Excelencia fuese mi marido, yo pondría veneno en su taza de té.”  Churchill, con mucha calma, se quitó los lentes, y en medio de un gran silencio exclamó: “Y si yo fuese su marido, con gusto me lo tomaría.”

Y la última: Churchill estaba visiblemente bebido y una señora le reprochó con aspereza su afición al alcohol: “Sir Winston ¡es usted un borracho!”  – “Si señora, yo soy un borracho y usted es muy fea; pero a mí, mañana se me habrá pasado lo borracho y usted seguirá siendo fea.”

La palabra insulto proviene del latín insaltare,  que quiere decir caerle a alguien, refiere Héctor Anaya, quien se ha dedicado a recopilar insultos y agravios entre políticos, literatos y demás personajes conocidos. Uno de ellos, dice que el insulto logra lo que no pudo conseguir Shylock en la obra El Mercader de Venecia, de William Shakespeare: Shylock, es el usurero que le presta dinero a Antonio, quien a cambio le empeña una libra de su propia carne, “lo más cerca del corazón”. Cuando Shylock, que detestaba a Antonio, pretende cobrarle, la abogada de Antonio le dice: él te empeñó una libra de carne, pero ni una sola gota de sangre,  a ver cómo le haces….  Y Shylock se quedó sin poder cobrar la deuda.

En cambio, el insulto sí logra arrancarte un pedazo de carne. Porque, además, las palabras sarcasmo y escarnio, que tienen mucho que ver con los insultos, se relacionan con la carne. Sarcásticamente es posible arrancar un pedazo de carne sin derramar una gota de sangre, pero se queda lastimado para siempre.

Lo que en México es una majadería enorme, la más terrible de ellas es la chingada, palabra que se ocupó ampliamente, el premiado Nobel de Literatura Octavio Paz, en su libro el Laberinto de la Soledad e incluso, le dedicó un capítulo entero, en cambio, en Bogotá, Colombia, pueden escuchar a una señora educada decirle a su pequeña hija “Ya se te chingó el vestido”. Puede ser alarmante para nosotros oír a una señora expresarse así, pero allá no se sorprenden, les parece natural, ya que se utiliza cuando se descose la bastilla.

Pendejo, en Colombia significa tonto, en México es más fuerte que eso, mientras que en Argentina, Uruguay y Paraguay quiere decir joven. En Paraguay, es el novio de la muchacha. Imaginemos que ya son altas horas de la noche y los padres, impacientes dirán: ¡a ver a que horas trae a la casa a mi hija el pendejo! ¿Qué divertido no? Aunque no vivo en Paraguay, lo mismo le digo yo a… perdón, sigamos con el artículo.

 

La Real Academia Española dice que un insulto es, en su primera acepción, una ofensa dirigida a alguien, provocándolo e irritándolo con palabras o acciones.

Un insulto hay que responderlo en cuatro segundos… Después se vuelve rencor. Los insultos más corrientes están al alcance de cualquiera. Estos nos los sabemos todos, ¿verdad? Hay insultos dirigidos hacia el físico, la capacidad mental o la reputación.  Un buen insulto es una estocada certera que deja al contrario de rodillas ante ustedes. Un buen insulto no ha de ser burdo como si golpearan con una piedra, no… debe herir de forma exacta, certera. Debe ser un insulto elegante.

Los insultos son como los viajes, se disfrutan cuando los preparan, cuando los viven y cuando los recuerdan.

Al insulto, lo sienten nacer en un espacio indeterminado del estómago, lentamente, de manera lánguida, deliciosa, puliéndolo.  Luego, se dibuja el alcance, se paladea el impacto. Asciende desde lo más profundo de las entrañas, toman aire los pulmones, sacan fuerzas de su corazón, se encamina hacia la boca, las cuerdas vocales vibran al tono adecuado, finalmente llega hasta los labios: Pum, seco, sonoro, contundente. Ven miradas aterradas en los testigos del insulto, pequeños gritos que se ahogan, gestos de incredulidad, a lo mejor cierta sonrisa condescendiente.  Entonces, ustedes notarán como si se hubiesen quitado un peso de encima…. ¡Qué bien se siente!

María Del Pilar Montes De Oca es una mexicana inteligente, divertida, editora de la revista Algarabía. Publica artículos muy amenos en redes sociales y es la autora del libro “Para Insultar Con Propiedad”, donde se dio la tarea de recopilar más de 2000 insultos, tomados de diccionarios, legajos, textos literarios, pasquines y del uso coloquial del habla para formar un diccionario que le haga honor al arte de Insultar y nos ayude a hacerlo con propiedad. Aquí cito algunos ejemplos de insultos elegantes. Achonado: Dicho de alguien que es atontado, indiscreto, hablador.” ¿Por qué le comentaste a ese achonado de nuestro proyecto? Ahora lo va a estar difundiendo con medio mundo.” Liebre: hombre tímido y cobarde. “Te van a seguir haciendo bullying si no los enfrentas, ¡No seas liebre, Hildebrando!” No, aplanacalles tampoco es una máquina, es una persona ociosa. A un entrometido le pueden llamar zampalimones. “Nada más vienes a eso, zampalimones, a meter tu cuchara en asuntos ajenos”.  La próxima vez que quieran llamar tonto a alguien, no usen esa palabra, pueden decirle zorimbo o zuate.

Les dejo otros insultos, consultados de aquí y de allá, no me pregunten más, no sean zampalimones:

Mamacallos. Según la Real Academia Española, su definición es: hombre tonto y pusilánime. ¿Qué cosa más tonta y asquerosa que chupar un callo? ¿Y qué articulista odioso los ha dejado con esa imagen ocupando su mente? Tontivano: Es un tonto vanidoso, alguien que ni siquiera merece un insulto mayor. Papamoscas: Persona simple y crédula, es insultar con cariño. Barbitonto: Una respuesta elegante para decirle a alguien que tiene cara de tonto.  Bocachancla: Se refiere a alguien hablador, indiscreto. Cagalindes: Cobarde, traidor. Tragasantos: Es el típico santurrón que va dando lecciones de moral. Vidaperdurable: Pesado, sangrón, hablador, sabelotodo. Tragavirotes: Dice la RAE que es un hombre serio, estirado, erguido en demasía. Pisaverdes: Hombre presumido, que no conoce más ocupación que la de arreglarse, perfumarse y andar de galán todo el día en busca de galanteos. Viceversa: Persona indecisa, veleta, contradictoria. Huelegateras: Metiche, persona entrometida, es quien se asoma por las puertas que utilizan los gatos para entrar y salir de las casas. Son quienes están siempre viendo por la ventana, es el vecino que se sienta en la silla de la banqueta  y registra los movimientos de todos. Quitahipos: Persona que por su aspecto o fiereza causa espanto; sujeto malencarado que produce miedo. Es un tipo de aspecto feo, alguien con quien no querrían encontrarse en un callejón oscuro. Cansalmas: Persona aburrida, que repite una y otra vez las mismas historias. Petimetre: Persona que se preocupa en exceso de su aspecto y de vestir a la moda. Disoluto: Persona entregada a los vicios. Mandilón: Hombre de poco espíritu y cobarde. Cutre: Tacaño, miserable. También significa pobre, descuidado, sucio. Felón, a. Que comete felonía, deslealtad o traición. Poluto, a. Sucio, inmundo. Sebudo, a. Perezoso, tardado. Argüendero, a: Metiches y chismosas. Coscolino, a: Persona que enfoca buena parte de sus energías en ganar los favores de una o más personas del género opuesto (o del de su preferencia). Traqueteado: Dícese de las cosas que han tenido más uso del recomendado y ya están más “pa allá que pa acá”. Puede hacer referencia a un objeto, como el auto, a una parte de tu cuerpo, como la rodilla o al semblante después de una enfermedad o una desvelada. Aguado,a. Al amigo o familiar que es difícil convencerlo de salir a cualquier lado. Fodongo, a. Aquel que hace caso omiso de las normas de etiqueta en el vestir y sale a la calle luciendo sus chanclas con calcetines. Cuenta con más de un par de pantuflas, una bata que todo el mundo le ha visto y una gran colección de pants. Fufurufo,a. Personas que se envalentonan ante situaciones complicadas El alcohol suele sacar a relucir el lado más fufurufo de las personas. Malacopa: Personas que se transforman en seres detestables una vez que su sangre entra en contacto con alcohol. Chachalaco, a. Persona a la que se le pasaron las copas desde hace unos días y que la siguió por varios días. Mitotero: Especialista en armar relajo bajo cualquier pretexto. Guarda ciertas similitudes con el argüendero, pero el mitotero suele trascender las palabras y llegar a los hechos. Farol: Que presume de lo que tiene y de lo que no sabe. Pichicato. a: Esa persona que no te prestaba el lápiz en la clase, la típica señora que siempre se enoja por lo caras que están la cebollas y el tipo que reclama todo en el hotel para ver si le hacen un descuento. Personas a las que les cuesta trabajo compartir y que siempre tratan de hacer rendir su dinerito hasta extremos ridículos. Mafufo, a: Persona que actúa de manera errática y disparatada, como si se hubiera excedido en su dosis de cannabis, también llamado, mariguano, a.

Los siete insultos más antiguos del español: Carcunda: Persona de ideas o actitudes retrógrada. Fantoche: Muñeco grotesco movido por medio de hilos. Casquivano: Personas irreflexivas, también puede utilizarse para definir a alguien que no tiene formalidad en sus relaciones sexuales. Verriondo: Este mote trata de hacer una analogía con un animal, especialmente de un cerdo que está en celo.  Petimetre: aquellas personas que solamente siguen las modas ocupándose de ellos mismo. Zurumbático: lelo, pasmado, aturdido. Lechuguino: Hombres jóvenes que tratan de seducir mujeres ya adultas, tratando de aparentar una mayor edad.  Hay muchos insultos elegantes más: malandrín, facineroso, bellaco, villano, mastuerzo, archipámpano, mequetrefe, vándalo, batracio, burricalvo, energúmeno, merluzo, botarate, mastuerzo, basilisco, etcétera (este último no es insulto).

En algunos artículos anteriores he mencionado a los batracios, que además, son felones, mandilones, zorimbos, bocachanclas, cagalindes, verriondos, bellacos, mequetrefes y mastuerzos, de quienes me dicen que los han visto chachalacos y muy traquetados. Hasta aquí por hoy, no me pidan más, no sean aguados, no quiero ser un mansalmas ni un vidaperdurable (risas).

Frases de la semana: “El insulto deshonra a quien lo infiere, no a quien lo recibe.” “Los insultos tienen, sobre las razones, la gran ventaja de ser admitidas sin prueba alguna por un gran número de lectores” “Quien me insulta siempre, no me ofende jamás.” “El insulto que hacemos y el que sufrimos no son pesados en la misma balanza.” “Más vale apagar una ofensa que apagar un incendio.” “La ironía es un insulto lanzado bajo la forma de un cumplido.” “Estoy avergonzado de que tales insultos hayan podido hacérseme, y de que no haya podido refutarlos.” Y mis favoritas: “No te hagas daño a ti mismo intentando pensar.” “No me gusta que me interrumpan cuando estoy insultando.”

 

Cantante recomendado de la semana: Patricia Kaas (1966) es una cantante francesa que intentó, sin éxito, ser reconocida por varias casas discográficas, que la rechazaron. En alguna ocasión llegaron a decirle que el mundo no necesitaba una segunda Mireille Mathieu. Hasta que, en 1985, el actor francés Gérard Depardieu la descubrió y fue el productor de su primer tema. Grabó un extraordinario disco de conciertos con Plácido Domingo y con Alejandro Fernández (Christmas in Viena VI). Los géneros de música que canta son Jazz, Chanson y Pop, con su extraordinaria voz de Mezzosoprano. Mis canciones favoritas: Mon mec à moi, Kabaret y sus versiones de La vie en rose, It´s a Mans´World , La foule y La mer

 

Canción recomendada de la semana:  Disfruten una cena de fin de semana con su pareja o con amigos, acompañado de una copa de vinos, una tabla de quesos, una pasta y una piza escuchando la agradable voz de Patricia Kaas. Y que mejor que escuchar a medio volumen La mer, la cual se conoce en sus versiones en inglés como Beyond the Sea. Esta es una canción original del compositor francés Charles Trenet (1913-2001), la más famosa de sus composiciones, grabada en 1946 y con más de 400 versiones. Miguel Bosé, Ray Conniff, Robbie Williams, Rod Stewart, George Benson, Richard Clayderman, Michael Bublé y Mireille Mathieu, son algunos de los cantantes que la han interpretado en francés o en inglés, mi versión favorita es la de Patricia kaas.

 

Por hoy es todo. Pues me voy…    

 

Posdata: No se aceptan críticas, porque ¿saben ustedes cual es la diferencia entre una crítica positiva y la negativa? Pues, la positiva es toda la que yo hago y, la negativa es… ¡toda aquella que me hacen a mí!

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¿Cuál es la diferencia entre un Psicólogo y un Psiquiatra y a cuál debo acudir? Aquí te lo cuento

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Redacción Psicóloga Violeta Gutiérrez, 12 de marzo de 2026

Qué hace un Psiquiatra

La especialidad de la psiquiatría se ocupa del estudio, prevención, evaluación, diagnóstico, tratamiento y la rehabilitación de los problemas de salud mental. Soy consciente de que esta descripción puede asustar a muchas personas que no quieren sentirse enfermas y rechacen la idea de acudir a un psiquiatra. Pero, dime ¿a dónde acudirías si hay un alimento que te ha sentado mal, te sale una mancha en la piel o tienes algún dolor? ¿Acaso no acudirías al médico? Quizás no sea nada importante, pero si es un problema tratable, mejor hacerlo cuanto antes. Por tanto, ¿por qué no ir también al médico si os encontráis nerviosos, extremadamente preocupados, tristes u obsesionados? El beneficio de ir y el riesgo de no ir es el mismo.

Cómo trabaja un Psiquiatra

Un psiquiatra tiene unas herramientas muy rudimentarias: la principal es la palabra, al igual que el psicólogo. El psiquiatra va a conversar contigo, como lo hace el psicólogo, para entender qué te pasa y cómo poder ayudarte. Generalmente son necesarias entre una y dos horas de entrevista para poder establecer un diagnóstico y acordar contigo un plan de tratamiento. El plan del tratamiento no tiene por qué necesariamente incluir un medicamento, como la mayoría de las personas creen. Lo que sí es cierto es que el psiquiatra, como médico, puede prescribir medicación a las personas que se pueden beneficiar de ella. Más adelante, veremos cómo se realiza el proceso de prescripción.

Qué hace un Psicólogo Clínico

Un psicólogo clínico generalmente ofrece tratamientos de psicoterapia a pacientes que previamente ha evaluado o han sido derivados por otros profesionales (médicos de familia, psiquiatras o tutores académicos). Los psicólogos clínicos, además de psicoterapia individual, pueden hacer terapia de pareja o terapia de familia. Algunos psicólogos clínicos se han subespecializado y son neuropsicólogos clínicos y realizan evaluaciones neuropsicológicas. Solo los psicólogos especialistas en psicología clínica son los que pueden desarrollar su actividad en los centros, establecimientos y servicios del Sistema Nacional de Salud.

Cómo trabaja un Psicólogo Clínico

Al igual que el Psiquiatra, el Psicólogo Clínico se va a valer de la palabra para poder realizar su trabajo. Las evaluaciones diagnósticas las va a hacer fundamentalmente mediante una entrevista clínica (una conversación con el paciente). La intervención terapéutica también va a tener como pilar la palabra, que puede complementar con algunos ejercicios. Estos ejercicios pueden ser de meditación o relajación, de escritura terapéutica, de realización de un diario o registros o de imaginación guiada, entre otros. Con los niños el trabajo de un Psicólogo Clínico Infantil suele ser algo distinto. Al tener menor capacidad de comunicación verbal, se utilizan otros medios como el dibujo o el juego. El psicólogo infantil va a tener también muy en cuenta todo aquello que los padres o cuidadores principales puedan aportar sobre el niño.

Diferencias entre un Psicólogo y un Psiquiatra

Como decíamos anteriormente, esta es la principal pregunta que nos hacen muchos pacientes y muchas personas fuera de la consulta cuando se enteran que somos psicólogos o psiquiatras. ¿Cuál es la diferencia entre un psiquiatra y un psicólogo?

La principal diferencia entre psicólogos y psiquiatras, y que más peso tiene, es que el psiquiatra es médico y el psicólogo es psicólogo. Por tanto, como médico, el psiquiatra puede prescribir medicación y puede solicitar distintas pruebas diagnósticas. El tipo de pruebas diagnósticas que puede solicitar un psiquiatra son: análisis de sangre, análisis de orina, pruebas de imagen (radiografías, escáner, resonancia magnética), ECG, EEG, estudios del sueño o interconsultas con otras especialidades médicas. Estas pruebas no se solicitan para confirmar el diagnóstico de un trastorno mental, sino que sirven para: Descartar determinadas enfermedades médicas que cursan con síntomas similares a los trastornos mentales, por ejemplo, descartar hipertiroidismo cuando haya ansiedad e insomnio. Conocer si la medicación prescrita o el estilo de vida ha interferido de alguna manera en su salud física, por ejemplo, monitorizando el peso y las cifras de colesterol.

¿Quién puede medicar: el psiquiatra o el psicólogo?

Esta es otra pregunta con la que nos encontramos a diario: personas que confunden a un psiquiatra con un psicólogo y llaman psicólogo a un profesional que le prescribió una medicación. En España, los psicólogos no pueden prescribir medicación de ningún tipo, mientras que los psiquiatras pueden prescribir cualquier medicación porque antes de psiquiatras, son médicos. Los psicólogos no pueden prescribir medicación, mientras que los psiquiatras pueden prescribir cualquier medicación.

La prescripción de medicación es una forma de tratamiento clave para muchos trastornos mentales. En los últimos 30 años se han producido avances importantísimos y los tratamientos actuales son muy seguros, bastante eficaces y muy bien tolerados por los pacientes. Es cierto que los casos más graves son los que más se benefician de un tratamiento farmacológico. Pero, en muchos casos leves, la medicación también puede marcar una diferencia muy importante y ayudar muchísimo a la persona que está siendo tratada. Los psicólogos clínicos, que trabajan codo a codo con los psiquiatras, saben cuándo derivar a su paciente a un psiquiatra para que pueda ofrecerle un tratamiento farmacológico. Cuándo pedir cita con un psiquiatra. En general, recomendamos pedir cita con un psiquiatra en los siguientes casos:

si tienes un síntoma definido (como insomnio, crisis de pánico, llanto frecuente o problemas de concentración) que causa un malestar significativo.

si crees que puedes necesitar medicación o si ya estás tomando medicación.
si un psicólogo ha recomendado que te vea un psiquiatra o llevas tiempo haciendo terapia sin haber obtenido mejoría.
si tienes una adicción.
si has tenido algún cambio conductual reciente o has pensado en hacerte daño de alguna manera.

Cuándo pedir cita con un psicólogo

Sería recomendable pedir cita con un psicólogo en primera instancia en los siguientes casos:
ante un problema de insatisfacción vital.
ante una conflictiva de pareja, familiar o laboral.
cuando se presentan síntomas leves y poco persistentes de ansiedad o depresión.
cuando un psiquiatra ha recomendado realizar un tratamiento de psicoterapia.

¿Puedo tratarme con un psiquiatra y un psicólogo a la vez?

Claro que puedes tener un tratamiento combinado con psiquiatra y psicólogo. De hecho, es una práctica muy habitual y muy recomendable en muchos casos. La visión de dos profesionales de un mismo problema puede ser muy enriquecedora y ayudar más al paciente. Esto es posible cuando los dos profesionales trabajan en equipo, se coordinan, se conocen y se compenetran bien. Por supuesto, es más sencillo si ya se conocen y trabajan en el mismo centro.

 

MTF. Violeta Gutierrez Solís

Facebook: Psicóloga Violeta Gutiérrez

 Instagram @psicologagutierrez

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El empoderamiento de las mujeres: uno de los objetivos claves en este 8M

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Imagen ilustrativa tomada de internet.

Redacción por: Psicóloga Violeta Gutiérrez, 05 de marzo de 2026

Este 8 de marzo (8M), Día Internacional de la Mujer, es una jornada de lucha y reflexión, no de celebración. Se busca visibilizar y exigir la equidad de género real, erradicar la violencia machista, feminicidios y brechas salariales, así como garantizar derechos laborales, económicos, reproductivos y de seguridad para todas las mujeres.

Principales objetivos del 8M:

Erradicación de la violencia: Protesta contra la violencia de género, física, psicológica, sexual y económica, incluyendo los feminicidios.
Igualdad sustantiva: Exigir igualdad de derechos y oportunidades en todos los ámbitos, superando las brechas legales, económicas y laborales.
Justicia y seguridad: Garantizar que los derechos de las mujeres se cumplan y cesen la impunidad.
Sororidad y visibilidad: Tomar las calles para mostrar la fuerza colectiva, recordar a las víctimas de la violencia y alzar la voz por la equidad.
Derechos reproductivos y de salud: Acceso al aborto legal y seguro, y atención integral a la salud.

El empoderamiento es un proceso mediante el cual individuos o grupos adquieren la capacidad y los medios para tomar decisiones autónomas y ejercer control sobre sus propias vidas. Este concepto se popularizó en los años 60, especialmente en el movimiento afroamericano y en la teoría de Paulo Freire, que enfatizaba el desarrollo de la conciencia crítica. En el contexto de los movimientos de mujeres, el empoderamiento de la mujer se refiere tanto a la toma de poder individual, fortaleciendo la autoestima y la capacidad de elección, como al poder colectivo para cambiar las relaciones de género en diversas esferas.

Conseguir la igualdad de género requiere un enfoque multifacético que aborde tanto el empoderamiento individual como el colectivo. A nivel individual, se trata de fomentar la autoconfianza, la independencia económica y la capacidad de tomar decisiones. A nivel colectivo, es crucial transformar las estructuras económicas, políticas, jurídicas y socioculturales que perpetúan la desigualdad. La educación, las políticas de igualdad de género en el trabajo y la participación activa en procesos de toma de decisiones son esenciales para avanzar hacia una sociedad más justa.

El empoderamiento de la mujer es fundamental para alcanzar la igualdad, el desarrollo y la paz, como lo destacó la Declaración de Pekín en 1995. Empoderar a las mujeres significa no solo mejorar sus condiciones de vida individualmente, sino también impulsar cambios sociales profundos que beneficien a toda la comunidad. Cuando las mujeres tienen igualdad de acceso al poder y los recursos, toda la sociedad se beneficia de una mayor justicia social, económica y política.

Tipos de empoderamiento:

Poder sobre: Relacionado con la dominación y subordinación. Es la capacidad de influir o controlar a otros.
Poder de: Se refiere a la capacidad de tomar decisiones y desarrollar soluciones creativas.
Poder con: Enfatiza la solidaridad y la capacidad de organizarse colectivamente para alcanzar objetivos comunes.
Poder interior: Se refiere a la autoestima, la confianza en uno mismo y la fuerza psicológica para actuar con autonomía.

Los principios del empoderamiento giran en torno a la adquisición de poder y control sobre la propia vida y la capacidad de hacer elecciones. A continuación, se detallan algunos principios fundamentales:

1. Autonomía: Fomentar la capacidad de actuar de forma independiente y tomar decisiones propias.
2. Confianza en sí mismo: Desarrollar una imagen positiva de uno mismo y creer en la propia capacidad para influir en su vida y en su entorno.
3. Solidaridad y organización colectiva: Unirse y organizarse para lograr objetivos comunes y defender derechos colectivos.
4. Transformación social: Cambiar las estructuras y las normas sociales que perpetúan la desigualdad y la subordinación.

Mujeres en liderazgo y STEM

El empoderamiento se refleja en la importancia de las mujeres en liderazgo, mujeres en STEM (Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas), y mujeres importantes en la historia. Han allanado el camino para la igualdad de género en el trabajo y han inspirado a nuevas generaciones de mujeres científicas y mujeres activistas.

El empoderamiento es un proceso esencial para que individuos y grupos adquieran autonomía y control sobre sus vidas. Fomenta la autoestima, la independencia económica y la capacidad de tomar decisiones, tanto a nivel individual como colectivo. Al transformar las estructuras que perpetúan la desigualdad, se promueve una sociedad más justa. El empoderamiento de la mujer es clave para el desarrollo social, económico y político, beneficiando a toda la comunidad y contribuyendo a una mayor justicia social y igualdad de género en el trabajo. A través de la educación, la sensibilización y el apoyo a las mujeres en liderazgo, podemos avanzar hacia un futuro donde todas las mujeres tengan las oportunidades y los recursos necesarios para prosperar.

MTF. Violeta Gutierrez Solís

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¿Qué es la Enuresis y la Encopresis y por qué solo afecta a niños y niñas? Aquí te lo cuento

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Redacción por: Psicóloga Violeta Gutiérrez, 26 de febrero del 2026

Los trastornos de eliminación enuresis (orina) y encopresis (heces fecales), son muy característicos de la infancia. Pueden tener causa orgánica o psicológica y, en los dos casos, tienen tratamiento. La terapia psicológica para la enuresis y encopresis comprende la enseñanza para lograr controlar los esfínteres, psicoterapia y diversas recomendaciones para los padres de su hijo afectado, poder afrontar la situación, encontrando soluciones. Las manifestaciones orgánicas están relacionadas con patologías genitourinarias: estructural, infecciosa y neurológica, así como uropatía obstructiva, espina bífida y cistitis.

La enuresis es el escape involuntario de la orina durante el transcurso de la noche; la incapacidad de poder retenerla durante el día se denomina incontinencia diurna. Consiste en la aparición de una emisión repetida de la orina en la cama o en la ropa, una vez superados los cuatro años de edad, tiempo en el que el niño debería haber adquirido la continencia urinaria. Para hablar de enuresis también tenemos que hablar de frecuencia: este tipo de incontinencia tiene que ser de dos episodios semanales al menos durante tres meses consecutivos. Hay dos ejemplos de enuresis: la primaria y la secundaria. La diferencia primordial entre ambas es que, en la enuresis primaria, el niño nunca ha llegado a conseguir el control de la orina, mientras que en el la secundaria sí que lo han conseguido, aunque durante un periodo corto de tiempo, unos pocos meses como mucho.

La encopresis, es la evacuación repetida de heces en cualquier lugar inadecuado que no sea el retrete, como en el suelo o la ropa. Y se produce por lo menos una vez a la semana durante tres meses seguidos. La edad a partir de la cual puede considerarse encopresis, son los cuatro años. Casi en un 70% de los casos, la enuresis no está diagnosticada. Por regla general, la enuresis es el trastorno de la eliminación más común, y está más investigado. Este trastorno ocurre por igual en menores de ambos sexos, sin embargo, la encopresis es más frecuente en niños. La enuresis nocturna afecta al 15% de los niños de cinco años. A un 3% de los niños de cuatro años se les escapan las heces una vez por semana y, a los siete años, la encopresis tiene una prevalencia del 2,3% en los niños y del 0,7% en las niñas. Se sabe que un tercio de los niños con encopresis sufre también enuresis nocturna, un 20% enuresis diurna y un 10% de las niñas padecen infecciones urinarias recurrentes.

La mayoría de los niños aprenden a controlar los esfínteres entre las edades de 2 y 4 años, y después, es normal que se presenten episodios de incontinencia en la etapa de entrenamiento. Deben ser los padres los que, poco a poco, vayan introduciendo al niño en la independencia de hacer sus necesidades de forma autónoma. Con el transcurso del tiempo, el niño se siente cada vez más seguro para adquirir el hábito hasta que se convierte en un acto aprendido.

En el caso de la enuresis, las causas que la originan pueden ser factores hereditarios, o sea, que alguno de los miembros de su familia también haya pasado por la misma situación, o bien, por factores emocionales, donde puede ser que el niño esté pasando por un estrés emocional derivado de un cambio o situación nueva, como el divorcio de los padres, un cambio de colegio o la llegada de un nuevo hermano. En el caso de la encopresis, la causa mayor es haber obligado al pequeño a contener sus heces cuando no estaba preparado para ello, por miedos particulares del niño, por problemas emocionales, por dolor al evacuar, o puede que sea por falta de intimidad y esto provoque que se reprima.

El trastorno enurético puede tener origen orgánico por afecciones urológicas, irritaciones o cistitis, pero también a que la capacidad funcional de la vejiga esté disminuida, lo que implica que los niños enuréticos necesiten ir más con más asiduidad al baño. Cuando un niño de más de cuatro años orina durante la noche y fuera del retrete, es importante acudir al pediatra para que descarte cualquiera de las causas orgánicas mencionadas. Una vez descartadas, si se determina que la enuresis tiene un origen psicológico, se hace necesario acudir a un profesional de la psicología.

Las causas psicológicas que están detrás de la enuresis pueden ser diversas: falta de aprendizaje del niño porque no se le ha enseñado de forma correcta, insensibilización de la piel a la humedad, favorecida o provocada por usar pañales hasta edades avanzadas, etc. También puede haber un interés del niño por conseguir una reacción de sus padres, para obtener algo, que por regla general es su atención. O problemas emocionales, como cambio de casa, de colegio, la separación de los padres o el nacimiento de un hermano pequeño; en conclusión, cualquier factor que altere el entorno del niño. Y detrás de las causas de la encopresis puede estar el estreñimiento: los niños retienen tanto las heces que la presión del colon vence al esfínter y se producen evacuaciones no deseadas.

Los niños ocultan que tienen problemas de continencia por miedo o vergüenza la reacción de sus padres. Para que los pequeños puedan superarlo, lo primero es no mostrarse enfadado con la situación y hacerles conscientes del problema. El hecho de que el niño sepa por lo que está pasando ayudará a que el tratamiento sea más eficaz. Con la enuresis, se deberá reducir unas horas antes de ir a dormir la ingesta de líquidos, pero no evitarla, dado que la finalidad es que contenga la vejiga. Si también hubiese pérdidas por el día, se puede usar un horario miccional donde se establezca que se orine al menos 6 veces. Se puede elaborar un calendario miccional, donde aparezca las noches secas y las húmedas. Una visión progresiva puede ser un factor motivador en el tratamiento, y en el caso de que intervenga un terapeuta, que vea el avance. Los padres han de tomar una postura positiva con el niño para no ocasionarle emociones negativas que perjudiquen su situación. Tener una postura caótica o darle demasiada importancia a la situación, hará que el niño entre en tensión y no avance en su recuperación.

Para establecer un diagnóstico concreto, un pediatra debe determinarlo, realizar un estudio y descartar que estas etapas de pérdida se deban a problemas somáticos o fisiológicos. Una vez descartadas estas suposiciones, se puede afirmar que el pequeño, dependiendo de qué tipo de incontinencia se trate, pueda presentar alguno de estos trastornos.

Un tratamiento terapéutico va a ser siempre la mejor ayuda tanto para los padres como para el niño, estableciendo diálogo desde el respeto y la empatía, porque cada persona se desarrolla a un ritmo específico. Con tiempo, los pequeños pasarán esta fase. La ayuda psicológica es de vital importancia en estos casos.

 

MTF. Violeta Gutierrez Solís

Contacto:  Facebook: Psicóloga Violeta Gutiérrez

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