En agosto de 2025, el Gobierno mexicano aseguró que la primera flotilla de Olinia, la primera armadora mexicana de minivehículos eléctricos, estaría lista para junio de 2026, con dos modelos que están enfocados en ser herramientas de trabajo más seguras, cómodas y rentables, y que no rebasarían los 150 mil pesos de costo.
En enero de 2025, el Gobierno mexicano conformó un equipo de investigadores del Instituto Politécnico Nacional (IPN) y el Tecnológico Nacional de México, quienes contaron con un presupuesto de 25 millones de pesos para desarrollar el modelo.
La idea mexicana de armar vehículos eléctricos surge porque el 70 por ciento de la población mexicana es urbana y, de ella, el 80 por ciento tiene necesidades de movilidad diaria menores a los 30 kilómetros.
Con el proyecto, México busca impulsar la industria automovilística, que representa casi el 4 por ciento del PIB nacional y el 20.5 por ciento del PIB manufacturero, más que ningún otro sector.
Con información de EFE


