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¡AGUAS! NO SUBESTIMES A UN NIÑO…

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No subestimes a un niño, no tienes idea de todo lo que pasa por su cabeza… lo que escucha, lo que observa, lo que siente, lo que percibe… no subestimes a un niño, pues no siempre lo será, su físico irá cambiando y su carácter se irá arraigando.

Todo lo que él sea en el futuro, tendrá base en lo que vive hoy, en su contexto actual. No lo subestimes, sabe de política, de inseguridad, de corrupción, de trampas, de mentiras, y lo sabe porque día a día es bombardeado por noticias y comentarios de dichos temas; su criterio se confunde respecto de lo que se le dice que “debe hacer” y lo que él observa que hacen los demás.

  • ¡No cuentes mentiras! se le dice, pero, escucha a la gente decir que los políticos son unos mentirosos y viven en la abundancia… ¿Cómo explicarle esta incoherencia?
  • ¡No tomes lo que no es tuyo!, se le ordena, pero observa en las noticias como se señala a altos funcionarios de haber robado y no les pasa nada.

Y así podemos seguir dando ejemplos de la diaria información que el niño recibe y que digiere a su manera: dale una pluma, un papel y libertad… y verás lo que va a escribir, lo que alcanza a comprender de la realidad en la que vive.

Recuerda, no siempre será un niño, por ello, debemos estar atentos en la corresponsabilidad que tenemos al troquelar su vida, papás, maestros, padrinos, amigos, familia en general. No coartes su libertad, no lo reprimas, no limites su pensamiento, solo guíalo con rumbo a la asertividad.

Hay derechos que debes hacer que se cumplan, y hay obligaciones que debes enseñarle a cumplir, pero no a gritos, sino con tu ejemplo.

No subestimes a un niño, porque hoy la fortaleza la tienes tú, pero, mañana…

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Enfermedades mentales mas comunes en niños

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Redactado por Psicóloga Violeta Gutiérrez

Las enfermedades mentales en los niños pueden ser difíciles de identificar para los padres. Como resultado, muchos niños que podrían beneficiarse del tratamiento no reciben la ayuda que necesitan. Entiende cómo reconocer los signos de advertencia de las enfermedades mentales en los niños y cómo puedes ayudar a tu hijo.

¿Qué es una enfermedad mental?

Una enfermedad mental, o trastorno de salud mental, se define como los patrones o cambios en el pensamiento, en los sentimientos o en la conducta que causan aflicción o alteran la capacidad de funcionamiento. Los trastornos de salud mental en los niños se definen generalmente como retrasos o interrupciones en el desarrollo del pensamiento, en las conductas, en las habilidades sociales o en la regulación de las emociones adecuados para la edad. Estos problemas son inquietantes para los niños y perturban su capacidad de desenvolverse bien en el hogar, en la escuela o en otras situaciones sociales.

Trastornos más comunes en niños

Entre los trastornos de salud mental en los niños, o los trastornos del desarrollo de los que se ocupan los profesionales de la salud mental, pueden incluirse los siguientes:

Trastornos de ansiedad. Los trastornos de ansiedad en los niños son miedos, preocupaciones o ansiedades persistentes que perturban su capacidad para participar en los juegos, en la escuela o en situaciones sociales típicas de su edad. Los diagnósticos incluyen el trastorno de ansiedad social, el trastorno de ansiedad generalizada y el trastorno obsesivo-compulsivo.
Trastorno por déficit de atención e hiperactividad. En comparación con la mayoría de los niños de la misma edad, los niños con trastorno por déficit de atención e hiperactividad tienen dificultades de atención, conductas impulsivas, hiperactividad o alguna combinación de estos problemas.
Trastorno del espectro autista. El trastorno del espectro autista es una afección neurológica que se manifiesta en la infancia temprana, generalmente antes de los tres años. Aunque la gravedad de este trastorno varía, el niño que lo padece tiene dificultades para comunicarse e interactuar con los demás.
Trastornos alimentarios. Los trastornos alimentarios se definen como la preocupación por un tipo de cuerpo ideal, el pensamiento desordenado sobre el peso y la pérdida de peso, y los hábitos alimenticios y de dieta riesgosos. Los trastornos alimentarios, como la anorexia nerviosa, la bulimia nerviosa y el trastorno alimentario compulsivo, pueden dar lugar a disfunciones emocionales y sociales y a complicaciones físicas que ponen en riesgo la vida.
Depresión y otros trastornos del estado de ánimo. La depresión es un sentimiento persistente de tristeza y pérdida de interés que perturba la capacidad del niño para desempeñarse en la escuela e interactuar con los demás. El trastorno bipolar provoca cambios del estado de ánimo extremos entre la depresión y la euforia extrema que pueden ser descuidados, arriesgados o riesgosos.
Trastorno por estrés postraumático. El trastorno por estrés postraumático es un sufrimiento emocional prolongado, ansiedad, recuerdos inquietantes, pesadillas y conductas perturbadoras en respuesta a la violencia, al maltrato, a las lesiones o a otros sucesos traumáticos.

¿Cuáles son los signos de advertencia de las enfermedades mentales en los niños?

Estas son algunas señales de advertencia de que tu hijo podría tener un trastorno de salud mental:

Tristeza persistente que dura dos semanas o más.
Aislarse o evitar las interacciones sociales.
Herirse a sí mismo o hablar de hacerlo.
Hablar sobre la muerte o el suicidio.
Arrebatos o irritabilidad extrema.
Comportamiento fuera de control que puede ser perjudicial.
Cambios drásticos del estado de ánimo, del comportamiento o de la personalidad.
Cambios en los hábitos alimenticios.
Dificultad para dormir.
Dificultad para concentrarse.
Cambios en el rendimiento académico.
Evitar o faltar a la escuela.

¿Qué debo hacer si sospecho que mi hijo padece una afección de salud mental?

Si te preocupa la salud mental de tu hijo, consulta a un experto en salud mental. Describe los comportamientos que te preocupan. Habla con el profesor de tu hijo, sus amigos cercanos, parientes u otros cuidadores para ver si han notado cambios en su comportamiento. Comparte esta información con el psicólogo o psiquiatra de tu hijo.

¿Cómo puedo ayudar a mi hijo a lidiar con una enfermedad mental?

Tú tendrás una función importante en el apoyo del plan de tratamiento de tu hijo. Para cuidar de ti y de tu hijo:
Infórmate sobre la enfermedad.
Considera la posibilidad de recibir asesoramiento familiar que trate a todos los miembros como socios en el plan de tratamiento.
Pídele al profesional de salud mental de tu hijo que te aconseje cómo responderle a tu hijo y manejar los comportamientos difíciles.
Explora técnicas de manejo del estrés que te ayuden a responder con calma.
Busca formas de relajarte y divertirte con tu hijo.
Elogia las fortalezas y habilidades de tu hijo.
Trabaja con la escuela de tu hijo para asegurar el apoyo necesario.

Contacto: Facebook: Psicóloga Violeta Gutiérrez

Instagram @psicologagutierrez

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Afectación del alcohol a nuestra salud mental, ante un consumo normalizado

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Redactado por: Psicóloga Violeta Gutiérrez

El consumo de alcohol se ha normalizado hasta tal punto que se tiende a minimizar sus efectos sobre la salud física y mental. Sin embargo, las evidencias sobre sus perjuicios son contundentes y no hay ninguna cantidad que se pueda considerar segura.

El alcohol altera los mecanismos y el equilibrio neuroquímico del cerebro.

Ese saber popular que dice “una copita de vino en las comidas no solo no es mala, sino que es digestiva y beneficiosa para la salud” está siendo difícil de desmontar en toda su dimensión de bulo. Y es difícil porque se nos ha colado en nuestro discurso y en el del entorno, a veces incluso desde la consulta de un profesional de la salud, la televisión o consejo familiar. Y también es difícil de desmontar para la sociedad mexicana que todo lo celebra al calor de un brindis, con fuertes intereses económicos, no solo de productores, sino de hosteleros y toda una actividad turística que se baña también en muchos litros de alcohol. Pero las encuestas estatales basadas en los estudios científicos son contundentes relacionando el alcohol con una principal causa de enfermedad y mortalidad, y en concreto con más de 200 enfermedades.

¿Drogas de consumo social o blandas?

Alcohol, cigarro y marihuana son drogas de consumo social muy frecuentes ante las que se baja la guardia con sus efectos negativos en la salud mental del consumidor. Frente al daño tremendo que heroína y cocaína evidentemente hacen, estas otras drogas se tienden a valorar como menores, blandas dando la espalda a los datos que años de investigación han arrojado sobre esta falsa creencia.

Si nos centramos en el alcohol, se conoce bien que se trata de una sustancia psicoactiva depresora que afecta en cualquier medida que se tome a los mecanismos y equilibrio neuroquímico de nuestro cerebro. Es un potente desinhibidor y eso se comprueba porque ante la toma de cierta cantidad no mucha nos sentimos inmediatamente más confiados, menos ansiosos y relajados. Pero cuando estos efectos desaparecen, también se experimenta otros negativos que no solemos asociar tan claramente con ese consumo hecho para divertirnos, esos efectos negativos suelen manifestarse como una mayor irascibilidad, ansiedad o depresión. Es decir, del mismo modo que el alcohol es causante de la alegría y desinhibición, lo es de la posterior tristeza e irritabilidad.

Relación del alcohol con la depresión y otros problemas mentales

Pero con un consumo mayor y sobre todo frecuente, numerosos estudios han mostrado que el alcohol se relaciona con muchos problemas de salud mental, como por ejemplo la depresión. Son muchos los casos en los que el bebedor que logra abstenerse del consumo de alcohol, también se ve liberado de la depresión, siendo entonces esta depresión un síntoma derivado directamente del consumo y no de un estado propio. De este modo, el consumo de alcohol frecuente también se relaciona con la capacidad de producir cuadros ansiosos, y con psicosis en casos de consumo muy elevado. También se ha comprobado una clara relación con el aumento en el riesgo de suicidio, y mayor deterioro cognitivo en consumo incluso moderado.

Otro aspecto negativo derivado del consumo de alcohol es la interacción tan perjudicial que tiene con medicamentos, minimizando la eficacia farmacológica y agravando todos los cuadros psicológicos que requieren de una medicación habitual. Es frecuente ver muy infravalorado el impacto que una cerveza tiene para reducir la eficiente acción de la medicación que se toma para determinados cuadros psicológicos. Las personas tienden a atribuir la causa en la falta de mejoría en su estado o el empeoramiento, a la ineficacia farmacológica más que al consumo negligente que están haciendo.

Un último punto importante es el uso que hacen muchas personas del alcohol como herramienta para la gestión de cuadros ansioso/depresivos; se convierte para ellos en una especie de terapia, consiguiendo un falso efecto beneficioso muy a corto plazo, pero a largo plazo se va generando una total dependencia de dicha terapia, es decir, una adicción, aunque la persona nunca llegue a estados de embriaguez muy evidentes. Pero además de esa dependencia, con este mal abordaje la persona también se asegura una cronificación y agudización del cuadro psicológico que pretende paliar. Una depresión o ansiedad gestionada así de inadecuadamente con el tiempo se mantiene y sobre todo empeora.

En conclusión, diríamos que no solo queda desmontado el mito del “beneficio o efecto protector” del consumo moderado de alcohol, sino que es evidente que cualquier consumo de alcohol está asociado siempre a cambios patológicos en el cerebro. La cantidad de alcohol solo determina la gravedad de los problemas, cuanto más alcohol, más y mayores problemas, pero siempre es perjudicial.

 

 

Contacto: Facebook: Psicóloga Violeta Gutiérrez

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La importancia del ejercicio para la salud física y mental

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Redactado por: Psicóloga Violeta Gutiérrez

¿Qué es salud física y salud mental?

Salud física: es el conjunto de actividades, posturas y funciones que se debe tener para mantener un estado óptimo a nivel fisiológico.

Salud mental: es el estado en el que el ser humano comprende la necesidad de identificar factores que le permiten pensar, sentir y actuar frente a la vida, esto incluye el bienestar emocional, psicológico y social.

La salud mental y física se relacionan debido a que cada una de ellas genera e influye en el ser humano en una mayor o menor medida. Una mente saludable hace que el cuerpo funcione mejor y a su vez un cuerpo sano genera bienestar emocional para evitar enfermedades.

Enfermedades físicas y mentales

Se considera enfermedad a cualquier estado de alteración o deterioro de la salud, por causas usualmente conocidas, que puedan estar relacionadas con procesos fisiológicos o mentales.

Enfermedades físicas: son aquellas que afectan al cuerpo y pueden ser producidas por agentes externos como virus o bacterias; genéticos o hereditarios; estilos de vida estresantes o por consumos excesivos, las cuales pueden presentar infinidad de síntomas que pueden ser de mayor o menor impacto en el cuerpo humano.

Algunos de los síntomas que son causa de alerta para una enfermedad de este tipo pueden ser:

• Dolor de cabeza, estómago, muscular o en cualquier parte del cuerpo
• Cansancio crónico, debilidad o náuseas
• Sangrado sin ninguna explicación
• Alteraciones en hábitos alimenticios, respiratorios, de evacuación entre otros

Enfermedades mentales: son trastornos que afectan de manera superficial o profunda el comportamiento, pensamiento y actuar de la persona, pueden llegar al punto de alterar la capacidad de relacionamiento con los demás o hasta la funcionalidad.

Algunas señales de que existe un problema o enfermedad mental:

• Cambios en hábitos alimenticios o de sueño
• Distracciones cognitivas
• Pérdida de la motivación
• Estrés
• Aislamiento social
• Cambios de humor severos que causan problemas en sus relaciones
• Pensamientos rumiantes de preocupación o tristeza
• Dolores y molestias inexplicables

¿Cómo se puede prevenir enfermedades tanto físicas como mentales?

Realizando técnicas de autocuidado a nivel físico, cognitivo, emocional y social, así como prevenir el uso de actividades que afecten la salud.

• Mantener buenos hábitos de higiene, alimentación y sueño.
• Practicar ejercicio físico.
• Revisiones médicas regularmente.
• Expresar emociones y establecer límites sanos.
• Reconocer emociones y pensamientos.
• Establecer estrategias de afrontamiento ante situaciones presentadas

Recomendaciones para mantener una excelente salud mental y física

Son muchas las emociones presentes en nuestra vida cotidiana: estrés, ansiedad, angustia, preocupaciones, insatisfacciones, nervios, entre otras. Saber lidiar con todos estos sentimientos es fundamental para la salud mental.

Una persona mentalmente sana es capaz de afrontar los desafíos y los cambios del día a día con equilibrio, reconoce cuáles son sus límites y busca ayuda cuando es necesario.

Para mantener una buena salud mental, es necesario cuidar bien de ti misma dormir bien, alimentarse de forma adecuada y realizar ejercicio de manera constante.

La práctica de la actividad física, proporciona una sensación de bienestar y relajación.

Cuando nos ejercitamos, nuestro cuerpo libera endorfinas, estas son neurotransmisores u hormonas de la felicidad producida por el cerebro durante y después de la realización de alguna actividad física. La liberación de endorfinas, ayuda a relajarse, reduce el estrés, la ansiedad y mejora el estado de ánimo.

Mantente en contacto con la naturaleza, consérvate alejado de tu celular, reserva tiempo para momentos de ocio y convivencia con amigos y familiares, dedica tiempo a las personas que son importante para ti.

La salud física, a su vez, involucra la condición general del cuerpo. Así, una persona físicamente sana tiene un buen funcionamiento de su organismo y de sus funciones vitales.

Para fomentar la salud física, es necesario alcanzar y permanecer en un peso adecuado, reducir el consumo de alcohol, dejar de fumar y, por supuesto, practicar algún tipo de ejercicio.

 

Contacto: Facebook: Psicóloga Violeta Gutiérrez

Instagram @Psicologagutierrez

 

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