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HOY ESCRIBE EN LA NOTICIA

Abuelita de Batman

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Por Jesús M. Esparza Flores

Quién no ha dicho alguna vez, estas frases: Ya estuvo suave. Ni que ocho cuartos. Vientos huracanados Abuelita de Batman. Así como la Real Academia Española define y aprueba las palabras del idioma en español, el lenguaje coloquial mexicano tiene su propio lenguaje nacional y regional.

Ya estuvo suave, esta frase la oímos de nuestros mayores, se usa y se sigue usando para decir que ya basta, ya es suficiente con la broma, con la discusión o con alguna petición insistente. Su origen puede referirse a que ya amasaron mucho el tema o el asunto y que  ya pasaron mucho tiempo dedicado a una misma cosa.

 Ni que ocho cuartos: manera compleja de decir que no se va a hacer algo. Esta expresión coloquial es usada para subrayar el desacuerdo con algo, por ejemplo: ¡Qué dieta ni qué ocho cuartos! Surge del significado de la palabra cuartos, un tipo de moneda de cobre en España, cuyo valor era el de cuatro maravedís de vellón.

Vientos huracanados: Escuchar o manifestarse con  esta expresión, se está remitiendo necesariamente a algo positivo, festivo, alegre o animado, donde se muestra contento y jubiloso, por algo o alguien al que le ha sucedido un acontecimiento o ha salido triunfante de una situación y que le ha hecho entusiasmarse.

Andar con el Jesús en la boca: Utilizado por las madres mexicanas para expresar su preocupación e inquietud hacia algo en específico. Comúnmente utilizada cuando uno anda a altísimas horas de la noche con sus amigos. Ejemplo: ¿Qué son estas horas de llegar? ¡Llevo toda la noche con el Jesús en la boca¡

Voy a sacarle la sopa: cuando un sujeto quiere descubrir la verdad acerca de una situación específica que le es desconocida.

El que es perico, donde quiera es verde: Dícese del individuo que puede demostrar sus habilidades y competencias en cualquier circunstancia o trabajo.

Taparle el ojo al macho: Expresión para indicar que estás disimulando lo que hiciste mal para evitar tener la culpa, como quien dice “hacerse güaje”. Ejemplo: No quieras taparle el ojo al macho, ¡yo sé bien donde andabas!

 

Hacerse guaje: No darse por enterado de algo o hacerse el desentendido, si ya sé, ya sé que significa otra cosa, pero es lo que puedo publicar, para evitar que me amonesten o ya no publiquen mis artículos, cuando tenga la edad y la fama de Catón ya podré ser mas explícito.

Me agarraste en curva: cuando se sorprende a un individuo desprevenido y distraído. Usualmente utilizada por los hombres cuando sus mujeres les aplican el “a ver, ¿dime qué te estaba diciendo?” – ¡Híjole, mi amor! ahora sí que me agarraste en curva, te juro que te estaba escuchando.

 Ponte la del Puebla: Frase utilizada cuando quieren expresarle a otro individuo que comparta algo, que preste pa’ la orquesta, que se moche, que brinde desinteresadamente algo. Proviene del uniforme del equipo de fútbol de Puebla, que tiene una línea diagonal cruzando desde el hombro derecho hasta la parte inferior izquierda del torso. En resumen, cuando uno traza esa línea, parece que se está cortando o “mochando” con un pedazo de uno mismo…¡está compartiendo!

 Ya nos cayó el chahuistle: Del náhuatl (chahuitztli), cuyo significado es “enfermedad del maíz”, un hongo que invade las cosechas de los agricultores, considerada como una verdadera tragedia. Actualmente, esta frase la utilizamos para expresar que nuestros problemas están a punto de empeorar o nos va a suceder algo no agradable, digamos que ya valió.  Ejemplo: Te dije que no te pasaras ese alto, ahora por tu culpa ¡ya nos cayó el chahuistle!

 Sepa la bola: Cuando una persona no quiere meterse en problemas y no tiene a quien echarle la culpa. Esta frase viene de los tiempos de la Revolución Mexicana, cuando se les conocía como “la bola” a todas las personas de diferentes clases sociales que formaban parte de los levantamientos callejeros en contra Porfirio Díaz. Ejemplo: -¿Quién dejó todo esto aquí tirado? – ¡Sepa la bola! cuando yo llegué, así estaba.

 

Darle vuelo a la hilacha: Literalmente es desgastar el hilo hasta que no haya de donde desprender. Nuestras abuelitas nos lo solían decir cuando andábamos en malos pasos y no medíamos las consecuencias. Como cuando nos vamos de fiesta, party, guateque o reventón y la misión de la noche es aguantar la fiesta hasta que el cuerpo pueda.

Si un extranjero visita México y escucha una frase como ésta: “amárrate las agujetas que te vas a dar un ranazo”, ¿cómo lo entendería? No se trata de atar una especie de aguja para evitar accidentes con un batracio, en realidad es una advertencia, de sujetar bien las cintas de los zapatos. Ranazo es darse un fuerte golpe.

Es así como el español de México se ha visto inundado de frases coloquiales que denotan el ingenio y la destreza de sus hablantes y cuyos significados son fáciles de interpretar debido a la correspondencia tan clara en sonido que tienen con frases formales de uso común, por ejemplo: ¿Qué pasión? (¿qué pasó?), ya te la sándwich (ya te la sabes),  ¡Clarines! (claro). ¡Por su pollo! (por supuesto).

Otro tipo de estas clásicas frases mexicanas son aquellas, cuya gracia recae en hacer referencia a personajes o elementos de la cultura popular, por ejemplo: Nelson Mandela (Negación, no, nel), a partir del nombre del líder político sudafricano.

Los personajes principales de telenovelas se volvieron entrañables por sus historias, por su simpatía y carisma pero también por su lenguaje. Esto llega a su máxima expresión en tres novelas icónicas de los años 90: María Mercedes (1992), Marimar (1994) y María la del Barrio (1996) las tres protagonizadas por Thalía. María Mercedes conoce a Jorge Luis mientras le limpia el parabrisas en una avenida del D.F., después de que él le regala dinero, ella se despide diciendo: ¡Ahí nos vidrios! Pese al acento costeño de Marimar, su lenguaje es muy parecido al utilizado por todos. Y qué decir de su perro, Pulgoso, quien le hablaba al espectador y siempre decía: ¡Pa’ su mecha! Por último, no era raro escuchar a María la del Barrio defendiéndose de quienes se burlaban de ella, incluido el propio Luis Fernando, con frases como: ¡Te reirás de ti, pero de mí, naranjas!

 

Breve glosario de frases clásicas. Si no conocen varias de estas frases o quieren enriquecer su repertorio, aquí les dejo algunas de ellas, que están… ¡a todas margaritas!

Para saludar: ¿Qué hongo? ¿Qué Pedro Pablo? ¿Quiúbole? ¿Qué pex? ¿Qué onda?

Para despedirse: Parto sin dolor, ahí la bestia, luego te viceroy,  si tienen tele ahí se ven y si no me ven pues no me extrañen

Para afirmar: yes en inglés, clarín corneta, clara de huevo, arre con la que barre, que se arme la rumba, ya rugiste león, ya estás peinado pa’trás

Para negar: Nanai,  Nel pastel, Zacatito pa’l conejo, Naranjas chinas

Circunstanciales: Pero sin Yolanda, Carmen, que aquí no ha pasado Nancy; Vaya, vaya, Tacubaya, si no conoce, mejor ni vaya; Es con Tokio, Honda y Kawasaki; Ya te la sábanas, paquetes de hilo; Te la sabritas, mi Barcel; Ando bien erizo; Calmantes montes, dijo el saltamontes; Mochilas para los cuadernos; Aquí merengues.

Temporales y meteorológicas: Al ratón vaquero, Al ratón le gusta el queso y al perro su hueso, Ya estufas por hoy, Hace mucho frijol

 

Hacerse la remolona: Persona o institución  que rehuye o se resiste a hacer un trabajo, a aceptar o admitir una obligación o algo que no gusta, a menudo por pereza.

 

Trulis: Alusivo a hacerse o estar Tonto.  Es una expresión típica del estado de Chihuahua, que por cierto, mi siguiente artículo será de expresiones chihuahuenses, con énfasis en el chile chilaca, con machaca y que la muchacha chula lo vende a ocho ochenta.

 

Para mí, la más divertida de nuestra expresiones populares es Abuelita de batman. Es para afirmar algo de manera firme y categórica o expresar un gran entusiasmo, es algo relativo a los productos de la gallina, que se preparan estrellados, revueltos, con jamón, tocino, rancheros… sí, sí ya entendimos, no estamos trulis. Ejemplo actual: ¿Oye, en verdad crees que César Duarte saldrá exonerado en los tribunales federales?  ¡ABUELITA DE BATMAN¡ pese a que la justicia en Chihuahua se hace la remolona…

 

Frases de la semana:  Con la vara que midas serás medido. Al nopal solo se le arriman cuando tiene tunas

otras en las que hay que pasarlo bien. Botellita de Jerez, todo lo que me digas será al revés.  Botellita de vinagre… No, alto, stop, luego ya no van a quererme publicar en ningún medios. Cuesta más caro el caldo que las albóndigas. Le pone mucha crema a los tacos. El burro hablando de orejas. El que con lobos anda, a aullar se enseña. Dime con quién andas y te diré quién eres. El que nace pa’ tamal, del cielo le caen las hojas. (En Cuba se usa El que nace pa’ martillo, del cielo le caen los clavos). El sordo no oye, pero bien que compone.

Jarrito nuevo, ¿dónde te pondré?… Lo malo es que tiene segunda parte, Jarrito viejo, ¿dónde te tiraré?.

Lo que no va en lágrimas, va en suspiros.  Nada sabe su violín y todos los sones toca. Ni tanto que queme al santo, ni tanto que no lo alumbre. No la hagas de redentor o saldrás crucificado.  Para uno que madruga hay otro que no se duerme. El complemento perfecto para “Al que madruga, Dios le ayuda”.  Se hace pesado el difunto cuando siente que lo cargan.  O cargo la virgen o trueno los cuetes. Según el sapo la pedrada. Si quieres conocer a Inés, vive con ella un mes.  Viejo el mar y todavía hace olas y unos de mis refranes favoritos:

No le tengo miedo al chile… aunque lo vea colorado, ya que subraya la valentía del que lo dice, para enfrentarse a cualquier tipo de reto.

 

Cantante recomendado de la semana: Tico de Moraes es cantante y guitarrista, especializado en jazz y música brasileña. Comenzó a actuar a los 13 años: en 1993 fue invitado a participar como guitarrista en una presentación en Mozambique del reconocido cantante local; Chude Mondlane. En septiembre de 2005, Tico de Moraes inició su carrera en solitario con el espectáculo “Mangaio”, que también es el nombre de una de sus composiciones. Actualmente, desarrolla un trabajo en sociedad con el baterista Misael Barros: proyecto titulado DOIZZ, que suele contar con la presencia del saxofonista Carlos Cárdenas. Mis favoritas de él: Nó Na Madeira, Break In, She´s Awesome, Copacabana, Bem Que Se Quis y sus versiones de Stuck on You, Fly Me to the  Moon, L-O-V-E, How Deep is Your Love, Baby I Love Your Way, And I Love Her, Everything, Smile, My Girl, I´m Not In Love y You´ve Got a friend

 

Canción recomendada de la semana: ¿Quieren impresionar a sus amigos? Pongan una playlist de Bad-Bunny,  Peso Pluma… no, no es cierto, dije impresionar, no correrlos de su reunión, Ya en serio, escuchar jazz con ensamble brasileño, hará que les todos sus invitados les pregunten quien toca y canta esa música tan agradable al oído. Yo recomiendo la versión de Stuck On You, en voz de Tico de Moraes, una de mis canciones favoritas, que me identifica con mi mujer, escrita y grabada originalmente por el cantautor estadounidense Lionel Richie. Traducción libre: Estoy atado a ti, he sido un tonto por mucho tiempo, supongo que es hora de que vuelva a casa. Supongo que voy en camino, es tan difícil de ver que una mujer como tú, podría esperar a un hombre como yo. Supongo que voy en camino, me alegro de que te quedes. Oh, me voy en ese tren de medianoche mañana, y sé a dónde voy. He empacado mis problemas y los he tirado a todos, porque esta vez, querida, voy a volver a casa para quedarme.  IMGC, estoy atado a ti… ¡Eso es amor del bueno¡

 

Por hoy es todo. Pues me voy…    

 

Posdata: No se aceptan críticas, porque ¿saben ustedes cual es la diferencia entre una crítica positiva y la negativa? Pues, la positiva es toda la que yo hago y, la negativa es… ¡toda aquella que me hacen a mí!

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Cosas que puedes hacer como padre o madre para que tus hijos sean niños más felices

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Redacción por: Psicóloga Violeta Gutiérrez, 29 de abril del 2026

Cuando les pregunto a los padres en consulta qué desean para sus hijos, el 99% tiene la misma respuesta. Que crezca sano y que sea feliz. La felicidad es uno de los principales deseos de todo padre para sus hijos y, sin embargo, pocos conocen qué ingredientes lleva la receta que permitirá a sus hijos ser felices tanto hoy como el día de mañana. Cuando a tí te educaron se sabía muy poco acerca de cómo ayudar a los niños a ser felices, pero en los últimos años, la psicología positiva y la neurociencia han encontrado muchos datos acerca de las claves que hacen que seamos más felices. Te comparto algunas acciones de los padres que más contribuyen a la felicidad presente y futura de sus hijos.

1. Dale mucho amor.

El amor es al cerebro lo que el agua a una planta. Los niños que han sido queridos, besados, tocados, achuchados, cogidos en brazos, cuidados y escuchados crecen siendo adultos que se sienten seguros en el mundo. Cuando besas a tus hijos o los llevas a la escuela de la mano vuestro cerebro segrega oxitocina una hormona que une al niño con sus padres y le aporta amor y confianza. Vestirles, bañarles, llevarlos al médico o hacerles la comida unen a padres e hijos, también genera oxitocina y les permite sentir que el mundo es un lugar seguro.

2. Pon límites y normas.

Si pensamos a corto plazo, todo niño sería más feliz si sus padres le permitieran hacer todo lo que le da la gana. Pero la ciencia ha demostrado que los niños que aprenden a respetar normas llegan a ser adultos capaces de satisfacer sus deseos de acuerdo a las normas sociales. Por eso es tan importante que los padres sean capaces de establecer rutinas positivas, límites y normas. Establecer límites y normas ayudan mucho a los niños a sentirse más seguros en un mundo cada vez más incierto y cambiante.

3.Juega, juega y juega.

El juego estimula el contacto físico, ayuda al niño a aprender a establecer vínculos con sus padres y es un acto de disfrute en sí mismo. Si quieres que tu hijo sea un adulto feliz permítele que juegue libremente y disfruta jugando con él. Si el niño no juega de pequeño, no lo hará de mayor y sabemos que seguir teniendo la capacidad de jugar es una de las claves de las personas adultas altamente felices.

4.Enséñales a agradecer las pequeñas y grandes cosas.

Las personas más felices tienen el hábito de agradecer y sentirse agradecidos. El simple gesto de dar las gracias cuando tu hijo sale del baño cuando se lo pides y de enseñarle a decir gracias cuando le das una galleta contribuirá a aumentar su felicidad. Si además introduces una rutina sencilla como dar las gracias cada día por tener alimentos, un techo donde resguardarnos, por haber recibido la visita de la abuela o por haber podido jugar con un amiguito el sentimiento de gratitud se extenderá a la vida.Mi hora favorita para dar las gracias es la hora de la cena. Recuerda que no hace falta ser religioso para dar las gracias; sentirse agradecido es un sentimiento libre de todas las culturas y creencias y la realidad es que aquellas personas que son conscientes de las cosas buenas que ocurrieron en su vida son más felices.

5. Educa de forma positiva.

Sabemos que la forma de poner límites y normas influye mucho en la vida de los niños porque una de las mayores fuentes de sufrimiento e insatisfacción en el mundo de los adultos tiene que ver con la forma en la que nos enfrentamos a los conflictos interpersonales. Así, los niños que aprenden de sus padres a resolver conflictos, respetar normas y límites con menos gritos y enfados, no solo llega a ser adultos con una mejor autoestima, sino que también son capaces de resolver conflictos interpersonales de una manera positiva. La Asociación Americana de Pediatría recomienda a los padres que aprendan a educar a los hijos con estrategias positivas.

6. Comienza siendo tú feliz.

Los niños son grandes imitadores. Mientras conversamos, mientras nos enfrentamos a nuestros problemas, el cerebro de los niños imita nuestra forma de ser para ponerla en práctica cuando tenga la oportunidad. Este ensayo general lo realizan unas neuronas que llamamos neuronas espejo encargadas de imitar todo aquello que observan. Si te muestras infeliz e insatisfecho con tu trabajo, con tu pareja o con la vida en general el cerebro de tus hijos imitará tu forma de entender el mundo. Si criticas sentirá que las personas son una decepción, si desconfías sentirá que las personas no son de fiar, si te preocupas aprenderá que el mundo está lleno de peligros. Si te olvidas de sonreír, disfrutar o vivir la vida con alegría tus hijos también lo olvidarán. Educar en positivo ayuda a prevenir traumas emocionales en la infancia y crecer con un sentimiento de confianza y seguridad que les acompañará toda la vida

7. Acepta tus fracasos y los suyos también

Todos podemos equivocarnos, el error y el fracaso son parte de la vida. Si preguntamos a las personas de más éxito del planeta nos dirán que el éxito sólo ha llegado después de muchos fracasos. No juzgues sus fallos, ni despiertes la culpa cuando no lo hacen bien. Acéptalo con humor y cariño y enséñales a volver a intentarlo, a superarse con esfuerzo e ilusión y aceptar que equivocarse es solo una parte de aprender. Un secreto: si no eres indulgente con tus propios fallos, ellos tampoco lo serán.

8. Deja que se enfrente él/ella mismo a los problemas de la vida.

Ser feliz requiere trabajo y entrenamiento y sobreproteger o ponerlo todo fácil no ayuda. Si quisieras que tu hijo fuera rápido no intentarías correr muy rápido con él en brazos,sino que dejarías que corriera solo. Si quieres que sea capaz de ser feliz en la adversidad, no hagas que el viento sople siempre a su favor, dale la oportunidad de navegar en tempestades y aprender a afrontar el viento en contra.

 

Contacto: MTF. Violeta Gutierrez Solís

Facebook: Psicóloga Violeta Gutiérrez

Instagram @psicologagutierrez

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¿Cómo hacer crecer nuestra empatía hacia los demás? Aquí te comparto algunos tips para lograrlo

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Redacción: Psicóloga Violeta Gutiérrez, 23 de abril del 2026

Se podría pensar que la empatía es un rasgo de la personalidad: hay personas que parecen ser empáticas por diseño. Y claro, la empatía es más natural para algunos de nosotros. Las personas llamadas empáticas tienen una gran capacidad para relacionarse con los sentimientos de otras personas; a veces, casi sienten demasiada empatía. Pero la empatía también es una habilidad. Con la práctica, puedes desarrollar tu músculo de la empatía y mejorar tus conexiones con los demás. Desarrollar la empatía es un conjunto de habilidades que se pueden perfeccionar y desarrollar.

Ser más empático requiere esfuerzo. Es parte de la naturaleza humana huir del dolor. Ser empático significa involucrarse en el dolor de otra persona en lugar de distanciarse de él. Poder reconocer la incomodidad y apoyarse en ella es una elección consciente y un desafío por el que una persona puede trabajar. Para ser más empático, ponte en la perspectiva de la persona con la que quieres sentir empatía. Los conoces y sabes la emoción que están experimentando. Entonces, puedes imaginar cómo se sienten. Se trata de comunicar que estás con ellos y que no están solos. No intentes cambiar a la persona ni su emoción, simplemente conéctate con ella.

Por empatía se conoce a la capacidad que tenemos los seres humanos por ponernos en el lugar de otra persona y entender las emociones y los sentimientos que puede llegar a experimentar nuestro interlocutor, incluso si no estamos de acuerdo con sus opiniones o creencias. La clave esencial es que se trata de una habilidad para entender qué siente la otra persona, y más específicamente para entender por qué está sintiendo eso en un momento de terminado. Por ello, es uno de los elementos psicológicos clave para ser capaces de crear vínculos sociales fuertes y relaciones fluidas con los demás.

Por suerte, la empatía es una habilidad que se aprende de manera natural a través del desarrollo psicosocial de los niños y las niñas desde la infancia, que se refuerza durante la adolescencia y que se va poniendo en práctica a lo largo de la vida de la persona; sin embargo, esta puede ser potenciada también en la etapa adulta, siempre que se pongan en práctica varias estrategias para desarrollar la empatía.

Las personas más empáticas tendrán mayores facilidades para relacionarse correctamente con los demás. Por el contrario, las personas con pocas habilidades de empatía tendrán mayor dificultad para comunicarse con su entorno y para llegar a establecer relaciones más intensas y profundas. Por eso, es importante adoptar hábitos que nos permitan experimentar la empatía con todos sus matices. Estrategias para desarrollar la empatía en tus relaciones con los demás

1. Piensa en las prioridades de los demás. – No todo el mundo rige su vida según nuestros valores y nuestros objetivos a medio y largo plazo, y pasar esto por alto puede hacer que las relaciones sean poco fluidas. Solamente el hecho de centrar nuestra atención en otras personas distintas a nosotros nos hará ser empáticos y ponernos en el lugar del otro, y nos alejará del egocentrismo. Así podremos empezar a incorporar en nuestro día a día, de manera progresiva, el pensamiento por otras personas que se encuentran en nuestro entorno.

2. Evita los prejuicios. – De manera constante tenemos tendencia a crear una idea propia sobre otras personas y concebirlas tal y como nosotros hemos imaginado que son desde el principio. Esta técnica basada en el prejuicio es muy poco recomendable, ya que además de ser poco empática e injusta en muchos casos, nos impide conocer verdaderamente a otras personas que se cruzan en nuestro camino. En lugar de realizar juicios de valor previamente o dejarnos llevar por los prejuicios, es importante conocer antes a esa persona y valorarla únicamente por la realidad.

3. Considera las posibles causas contextuales del mal comportamiento. – Muchos patrones de comportamiento considerados “malos” o poco adecuado tienen entre sus principales desencadenantes situaciones que no están bajo el control de la persona que se comporta mal. Por ejemplo, una adicción o una infancia traumática a causa de problemas familiares. Tener en cuenta estos aspectos que van más allá de la propia individualidad es otra manera de desarrollar empatía.

4. Agradece siempre que tengas oportunidad. – El agradecimiento es otro signo de empatía que no debemos pasar por alto, ya que significa que valoramos el esfuerzo de aquellos que nos ayudan o nos hacen cualquier favor. Las personas más empáticas valoran siempre el trabajo de los demás, tanto si están en una cafetería, en un restaurante o en un aula de una universidad. Agradecer a otros siempre que tengamos oportunidad es uno de los primeros pasos para ser empático.

5. Practica un estilo de comunicación asertivo. – El asertividad consiste en expresar de manera clara lo que sentimos o pensamos sobre cualquier cosa o persona, respetando siempre las opiniones ajenas. Además de eso, se basa también en escuchar siempre a la otra persona, en no juzgarla, en establecer límites personales y en ser responsable emocionalmente.

6. Valora el sufrimiento ajeno. – Algunas personas tienden a minimizar o relativizar el sufrimiento ajeno o aquellas situaciones en las que alguna persona lo puede estar pasando mal. Este hábito resulta muy poco empático, ya que, de nuevo, significa que nos creemos el centro del universo o que somos superiores a los demás. Lo que a nosotros nos puede parecer una tontería sin importancia, para otros puede suponer vivir un infierno. Un ejemplo claro lo tenemos en quienes padecen estrés postraumático y experimentan situaciones que activan su trauma.

7. Descifra mensajes poco evidentes. – A veces debemos aprender a leer entre líneas en gestos o mensajes no verbales que pueda emitir nuestro interlocutor. Tanto en la comunicación no verbal como en la entonación con la que se dicen las cosas podemos identificar cómo se encuentra la otra persona más allá de su mensaje literal. Las personas empáticas cazan al vuelo todos estos mensajes que otras personas menos observadoras podrán pasar por alto o ignorar.

8. Respeta el ritmo de los demás. – Esto significa que, si alguna persona necesita más tiempo para expresarse o es más lenta, debemos adaptarnos a su ritmo y sus dinámicas de comunicación. Solamente así lograremos conocer en profundidad a esa persona y lograr una conexión verdadera, profunda y genuina.

La terapia psicológica te ayuda a desarrollar empatía. – La intervención psicológica es otro de los recursos más importantes y eficaces para llegar a ser personas más empáticas. Si buscas ayuda profesional para ello, ponte en contacto conmigo.

 

 

MTF. Violeta Gutierrez Solís

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Afectaciones psicológicas de la vejez en los adultos mayores

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Psicóloga Violeta Gutiérrez, 16 de abril de 2026

Para muchas personas es fundamental enfocarse en envejecer con éxito, lo que implica una adaptación positiva a los cambios físicos, mentales y sociales que ocurren en esta etapa.

La vejez representa un período que coincide con el deterioro corporal y cognitivo progresivo, pero su definición está influenciada por el contexto sociocultural en el que vive cada adulto mayor. La Organización Mundial de la Salud subraya que la fase senil no se identifica solo en función de la edad, sino también de los nuevos roles sociales como el hecho de ser abuelos o de pasar de ser trabajador a estar jubilado. La tercera edad conlleva señales de identificación específicas que siguen su propio curso y varían de una persona a otra, de acuerdo a un tiempo y orden inespecíficos. Los cambios son  físicos y también mentales. Algunas de las señales físicas son:

la lentitud psicomotriz progresiva,
la curvatura postural gradual,
el posible desarrollo de enfermedades orgánicas relacionadas con el aparato osteoarticular,
las enfermedades crónicas como la hipertensión, los temblores, la sordera y la pérdida de movilidad y de autonomía, y
la disminución del deseo sexual.
El cuerpo cambia y con él también lo hace la percepción que uno tiene de sí mismo. Aceptar estos cambios representa una tarea evolutiva importante y necesaria para el bienestar psicofísico de las personas mayores.

Hay que poner atención en las señales psicológicas de esta etapa. Diversos estudios confirman que la vejez, al igual que la adolescencia, requiere la estructuración de una nueva identidad, no solo personal sino también social. La transición a la tercera edad implica la aparición de una cantidad considerable de estrés que, si no se gestiona adecuadamente, puede transformarse principalmente en trastornos del estado de ánimo y de ansiedad

La muerte representa el evento crítico por excelencia. La reflexión sobre este tema cada vez ocupa un espacio más relevante y las emociones como el miedo, la preocupación y la ansiedad pueden irrumpir en la vida de las personas mayores y de los familiares. Los familiares desempeñan un papel esencial en este período de reflexión, ya que se convierten en contenedores emocionales, el lugar seguro en el que la persona mayor puede encontrar consuelo y atención.

La jubilación y la enfermedad son los otros dos acontecimientos críticos. Por un lado, la jubilación supone la pérdida del rol social que la persona ha mantenido durante la mayor parte de su vida. Volver a encontrar su sitio dentro de la sociedad se convierte en una necesidad para esta generación, a fin de evitar que surja un sentimiento de inutilidad y vacío o una posible sintomatología depresiva y ansiosa, en los casos más graves.

Una forma útil de afrontar esta nueva etapa es mantener vivos los intereses que uno tiene, dedicarse a su familia y volver a encontrar una nueva manera de estar juntos, y realizar actividades de voluntariado. Un aspecto positivo es la cantidad de tiempo disponible para dedicarse al autocuidado.

La enfermedad representa uno de los procesos más delicados para las personas mayores y sus familias. Surgen tanto la necesidad de recibir ayuda y apoyo como la necesidad de ser autónomos, al igual que lo han sido durante la edad adulta. El reto principal de las personas mayores es el de aceptar ayuda. Los retos psicológicos que pueden surgir en la vejez pueden influir de manera significativa en la calidad de vida de las personas mayores. Cuando no se identifican y abordan a tiempo, es posible que contribuyan a:

Deterioro funcional: la presencia de síntomas como depresión o ansiedad puede dificultar la realización de actividades cotidianas, lo que puede afectar la autonomía y la independencia.
Aumento de la morbilidad: los desafíos psicológicos pueden influir en el curso de enfermedades físicas ya existentes, haciendo que su manejo y recuperación sean más complejos.

Prevalencia de los trastornos psicológicos en la vejez

La vejez es una etapa en la que los trastornos psicológicos pueden adquirir una relevancia significativa, influyendo tanto en la calidad de vida como en la funcionalidad diaria de las personas mayores. Según la Organización Mundial de la Salud (2025), aproximadamente un 14 % de los adultos mayores de 70 años experimenta algún trastorno mental, siendo la depresión, la ansiedad y la demencia los más frecuentes. La prevención y la promoción de la salud mental en la vejez requieren un enfoque integral que involucre tanto a la persona mayor como a su entorno familiar y comunitario. Algunas estrategias respaldadas por investigaciones incluyen:

Fomentar la participación social: mantenerse activo en la comunidad y participar en actividades grupales o de voluntariado puede ayudar a reducir el aislamiento y favorecer un mejor estado de ánimo.
Promover hábitos de vida saludables es fundamental. Por ejemplo, realizar actividad física de manera regular, como ejercicios de fuerza, resistencia, actividades aeróbicas o caminatas de intensidad moderada, ha demostrado reducir los síntomas depresivos y mejorar el bienestar psicológico en la vejez (Jané-Llopis & Gabilondo, 2008). Además, mantener una alimentación equilibrada y cuidar el descanso también contribuyen al bienestar psicológico.
Apoyar la autonomía y la toma de decisiones, facilitando que la persona mayor conserve el control sobre su vida cotidiana, puede fortalecer su autoestima y su sentido de utilidad.
Las intervenciones familiares y comunitarias, como el apoyo emocional de la familia y la presencia de redes comunitarias de apoyo, suelen ser factores protectores importantes.

La colaboración familiar, de la persona mayor, y los profesionales de salud mental como los psicólogos, juegan un papel crucial para afrontar los retos psicológicos que pueden surgir en esta etapa.

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