Connect with us

HOY ESCRIBE EN LA NOTICIA

8 pasos para prevenir el bullying en este regreso a clases

Published

on

Redactado por: Psicóloga Violeta Gutiérrez Solís

Maestra en Terapia Familiar.

Desafortunadamente, el bullying es un tema que ha estado de moda por muchos años ya y decimos desafortunadamente, porque el que no haya dejado de ser un tema tan recurrente se debe a que está lejos de ser erradicado de las escuelas.

El acoso escolar se refiere al maltrato, ya sea físico o verbal, reiterativo e intencionado que un estudiante, maestro o alguien que pertenece a la escuela ejerce sobre otro. Existen diferentes tipos de maltrato y para poder acabar con el problema primero es necesario saber reconocerlos.

Es importante ser directos con el tema y no esconder las consecuencias. El acoso escolar implica a un abusador y un abusado, el primero, sin aparente intención, incurre en insultos, chantajes, maltrato físico, amenazas, ofensas para tener el control de la persona que ejerce violencia. Una situación como ésta puede llegar a durar años y es muy común que la víctima lo mantenga en completo silencio. Cuando se establece una dinámica de este tipo, el individuo que está siendo abusado experimenta miedo, dolor y angustia, situación que le puede llevar hasta el suicidio.

Los expertos han identificado que en este tipo de relaciones se hacen presentes tres componentes: la víctima percibe un desequilibrio entre él y el abusador, este puede ser real o solamente identificado por el agredido; la agresión la comete una persona o un grupo contra un estudiante en situación vulnerable y, por último, el maltrato es reiterado y constante.

Ante la magnitud del problema, es necesario que todas las personas que ejercen algún tipo de influencia sobre el niño se esfuercen en prevenir una situación de este tipo.

Tipos de acoso escolar

  • Físico

Son todas las agresiones cuerpo a cuerpo; patadas, golpes, rasguños y demás. Estos, además de dejar un rastro en el cuerpo, frecuentemente van acompañados de robos u otro tipo de daños a las pertenencias de la víctima.

  • Verbal

Este es seguramente el más común de todos, especialmente porque no deja rastros exteriores que un tercero pueda identificar. Las vejaciones de la que el alumno es víctima terminan por hacerle sentir humillación y vergüenza ante sus demás compañeros, especialmente por la impotencia que la situación le produce. El acoso verbal tiene fuertes consecuencias sobre el autoestima de las víctimas.

  • Psicológico

El abuso psicológico consiste en amenazas u otro tipo de formas de presión que el acosador ejerce sobre la víctima. En este tipo de acoso puede no llegar a haber una agresión como tal, pero no por ello la víctima deja de sentir temor o angustia. Muchas veces se orilla a los jóvenes a cometer acciones que no quieren.

  • Social

Este tipo de acoso escolar consiste en la exclusión que una o varias personas hacen sentir a otro miembro. Este tipo de bullying no implica necesariamente agresiones, simplemente puede consistir en ignorar a la víctima para que sienta que no forma parte del grupo.

Ante la gravedad del problema, es necesario señalar acciones puntuales que tú, como madre o padre de familia, puedes implementar para impedir que el problema siga creciendo. A continuación, te daremos ocho prácticas concretas que te serán de gran ayuda para identificar si tu hijo está padeciendo este problema y cómo afrontarlo.

  1. Observa a tu hija o hijo. Si notas cambios de humor o comportamientos poco comunes en ellos es probable que algo esté sucediendo. Otro gesto común es que comienzan a experimentar enfermedades o dolencias menores, como dolor de estómago o de cabeza.
  2. Conoce a su grupo de amigos. Tomate el tiempo de conocer a sus amigas y amigos, también dale la oportunidad de hacer nuevas amistades. Ampliar el círculo social es beneficioso.
  3. Habla con ellos. Mantener una buena y constante comunicación con tus hijos es esencial. Una buena comunicación deviene en mayor confianza, así que difícilmente te mentirán sobre temas sensibles.
  4. Hazle ver que no es su culpa. Haz que tu hija o hijo se sienta protegido, es importante que él sepa que, de estar viviendo una situación de este tipo, no es su culpa.
  5. No pierdas la calma. Aunque sea complicado mantener la compostura ante una situación así, es importante que tu hijo sienta que estás tranquilo y seguro de poder ayudarlo.
  6. Trabaja en su autoestima. Hazle ver cuando hace algo bien y reconoce sus habilidades, también es importante que sienta que ha hecho algo bueno al haber hablado sobre su problema.
  7. Reporta el problema a la escuela. Comunica la situación inmediatamente y mantén comunicación constante para estar al pendiente de las medidas y soluciones empleadas dentro de la escuela.
  8. Que tu hijo no responda a las agresiones. No le aconsejes que se defienda de la violencia con más violencia, esto no soluciona nada.

 

Contacto: Teléfono 6484694143

Redes Sociales:

Facebook: Psicóloga Violeta Gutiérrez

Instagram: @psicologagutierrez

HOY ESCRIBE EN LA NOTICIA

¿Qué es la Enuresis y la Encopresis y por qué solo afecta a niños y niñas? Aquí te lo cuento

Published

on

By

Redacción por: Psicóloga Violeta Gutiérrez, 26 de febrero del 2026

Los trastornos de eliminación enuresis (orina) y encopresis (heces fecales), son muy característicos de la infancia. Pueden tener causa orgánica o psicológica y, en los dos casos, tienen tratamiento. La terapia psicológica para la enuresis y encopresis comprende la enseñanza para lograr controlar los esfínteres, psicoterapia y diversas recomendaciones para los padres de su hijo afectado, poder afrontar la situación, encontrando soluciones. Las manifestaciones orgánicas están relacionadas con patologías genitourinarias: estructural, infecciosa y neurológica, así como uropatía obstructiva, espina bífida y cistitis.

La enuresis es el escape involuntario de la orina durante el transcurso de la noche; la incapacidad de poder retenerla durante el día se denomina incontinencia diurna. Consiste en la aparición de una emisión repetida de la orina en la cama o en la ropa, una vez superados los cuatro años de edad, tiempo en el que el niño debería haber adquirido la continencia urinaria. Para hablar de enuresis también tenemos que hablar de frecuencia: este tipo de incontinencia tiene que ser de dos episodios semanales al menos durante tres meses consecutivos. Hay dos ejemplos de enuresis: la primaria y la secundaria. La diferencia primordial entre ambas es que, en la enuresis primaria, el niño nunca ha llegado a conseguir el control de la orina, mientras que en el la secundaria sí que lo han conseguido, aunque durante un periodo corto de tiempo, unos pocos meses como mucho.

La encopresis, es la evacuación repetida de heces en cualquier lugar inadecuado que no sea el retrete, como en el suelo o la ropa. Y se produce por lo menos una vez a la semana durante tres meses seguidos. La edad a partir de la cual puede considerarse encopresis, son los cuatro años. Casi en un 70% de los casos, la enuresis no está diagnosticada. Por regla general, la enuresis es el trastorno de la eliminación más común, y está más investigado. Este trastorno ocurre por igual en menores de ambos sexos, sin embargo, la encopresis es más frecuente en niños. La enuresis nocturna afecta al 15% de los niños de cinco años. A un 3% de los niños de cuatro años se les escapan las heces una vez por semana y, a los siete años, la encopresis tiene una prevalencia del 2,3% en los niños y del 0,7% en las niñas. Se sabe que un tercio de los niños con encopresis sufre también enuresis nocturna, un 20% enuresis diurna y un 10% de las niñas padecen infecciones urinarias recurrentes.

La mayoría de los niños aprenden a controlar los esfínteres entre las edades de 2 y 4 años, y después, es normal que se presenten episodios de incontinencia en la etapa de entrenamiento. Deben ser los padres los que, poco a poco, vayan introduciendo al niño en la independencia de hacer sus necesidades de forma autónoma. Con el transcurso del tiempo, el niño se siente cada vez más seguro para adquirir el hábito hasta que se convierte en un acto aprendido.

En el caso de la enuresis, las causas que la originan pueden ser factores hereditarios, o sea, que alguno de los miembros de su familia también haya pasado por la misma situación, o bien, por factores emocionales, donde puede ser que el niño esté pasando por un estrés emocional derivado de un cambio o situación nueva, como el divorcio de los padres, un cambio de colegio o la llegada de un nuevo hermano. En el caso de la encopresis, la causa mayor es haber obligado al pequeño a contener sus heces cuando no estaba preparado para ello, por miedos particulares del niño, por problemas emocionales, por dolor al evacuar, o puede que sea por falta de intimidad y esto provoque que se reprima.

El trastorno enurético puede tener origen orgánico por afecciones urológicas, irritaciones o cistitis, pero también a que la capacidad funcional de la vejiga esté disminuida, lo que implica que los niños enuréticos necesiten ir más con más asiduidad al baño. Cuando un niño de más de cuatro años orina durante la noche y fuera del retrete, es importante acudir al pediatra para que descarte cualquiera de las causas orgánicas mencionadas. Una vez descartadas, si se determina que la enuresis tiene un origen psicológico, se hace necesario acudir a un profesional de la psicología.

Las causas psicológicas que están detrás de la enuresis pueden ser diversas: falta de aprendizaje del niño porque no se le ha enseñado de forma correcta, insensibilización de la piel a la humedad, favorecida o provocada por usar pañales hasta edades avanzadas, etc. También puede haber un interés del niño por conseguir una reacción de sus padres, para obtener algo, que por regla general es su atención. O problemas emocionales, como cambio de casa, de colegio, la separación de los padres o el nacimiento de un hermano pequeño; en conclusión, cualquier factor que altere el entorno del niño. Y detrás de las causas de la encopresis puede estar el estreñimiento: los niños retienen tanto las heces que la presión del colon vence al esfínter y se producen evacuaciones no deseadas.

Los niños ocultan que tienen problemas de continencia por miedo o vergüenza la reacción de sus padres. Para que los pequeños puedan superarlo, lo primero es no mostrarse enfadado con la situación y hacerles conscientes del problema. El hecho de que el niño sepa por lo que está pasando ayudará a que el tratamiento sea más eficaz. Con la enuresis, se deberá reducir unas horas antes de ir a dormir la ingesta de líquidos, pero no evitarla, dado que la finalidad es que contenga la vejiga. Si también hubiese pérdidas por el día, se puede usar un horario miccional donde se establezca que se orine al menos 6 veces. Se puede elaborar un calendario miccional, donde aparezca las noches secas y las húmedas. Una visión progresiva puede ser un factor motivador en el tratamiento, y en el caso de que intervenga un terapeuta, que vea el avance. Los padres han de tomar una postura positiva con el niño para no ocasionarle emociones negativas que perjudiquen su situación. Tener una postura caótica o darle demasiada importancia a la situación, hará que el niño entre en tensión y no avance en su recuperación.

Para establecer un diagnóstico concreto, un pediatra debe determinarlo, realizar un estudio y descartar que estas etapas de pérdida se deban a problemas somáticos o fisiológicos. Una vez descartadas estas suposiciones, se puede afirmar que el pequeño, dependiendo de qué tipo de incontinencia se trate, pueda presentar alguno de estos trastornos.

Un tratamiento terapéutico va a ser siempre la mejor ayuda tanto para los padres como para el niño, estableciendo diálogo desde el respeto y la empatía, porque cada persona se desarrolla a un ritmo específico. Con tiempo, los pequeños pasarán esta fase. La ayuda psicológica es de vital importancia en estos casos.

 

MTF. Violeta Gutierrez Solís

Contacto:  Facebook: Psicóloga Violeta Gutiérrez

 Instagram @psicologagutierrez

Continue Reading

HOY ESCRIBE EN LA NOTICIA

¿Cómo ser auténtico frente a la necesidad de ser aceptado? Aquí te lo cuento

Published

on

By

Redacción: Psicóloga Violeta Gutiérrez, 19 febrero 2026                  

Vivimos en un mundo donde a menudo nos encontramos luchando por encajar en expectativas predefinidas y seguir patrones establecidos por la sociedad. Ser autentico implica vivir en congruencia con nuestros valores y creencias más profundos, resistiendo la tentación de comprometer nuestra esencia por el simple deseo de ser aceptados. La autenticidad no se trata de ser perfecto, sino de ser genuino y real en nuestras acciones y expresiones. Al enfrentarnos a nosotros mismos con honestidad, reconocemos nuestras fortalezas y debilidades, lo que nos brinda la oportunidad de aprender y evolucionar.

La autenticidad nos empuja a salir de nuestra zona de confort, enfrentar nuestros miedos y abrazar nuestro potencial completo. La sociedad a menudo valora la originalidad y la creatividad, y ser auténtico es la base de estas cualidades. Cuando nos permitimos ser verdaderamente quienes somos, liberamos nuestra creatividad y contribuimos con ideas únicas al mundo. Esta cualidad no solo beneficia a la persona individual, sino que enriquece a la sociedad al fomentar la diversidad de pensamiento y la innovación.

Ser auténtico puede ser un desafío en un mundo que a menudo premia la conformidad. La presión social y el miedo al rechazo pueden tentarnos a ocultar nuestra verdadera identidad. Sin embargo, es fundamental recordar que la autenticidad no solo es un regalo que nos damos a nosotros mismos, sino a los demás y al mundo en general. Cuando te gana la presión social, dejas de ser auténtico y cuando dejas de serlo, los demás serán escépticos con tu actuar desde ese momento y en adelante; por mencionar algunos casos: cuando militas en un partido político jurando que jamás lo abandonarás y al cabo del tiempo si cambias de bandera, o cuando haces algún negocio con la empresa que decías que no comulgabas con sus valores, o cuando traicionaste a un anterior aliado o amigo por buscar salir bien librado de cierta situación (egoísmo e inseguridad).

La autenticidad conduce al increíble viaje del autodescubrimiento. Es un viaje largo, una travesía en la que voy a transitar toda la vida. Recuerdo muy a menudo un profesor del colegio que me dijo en una agradable charla mientras duraba el patio que el mejor compañero de viaje que tendría y que me acompañaría seguro toda la vida sería yo misma. Esa sencilla frase me ha parecido siempre muy poderosa, me hizo pensar mucho entonces y lo recuerdo en muchas ocasiones. Conocerse a uno mismo, cuidarse y quererse como al mejor compañero/a de vida que tendremos jamás desde nuestro nacimiento hasta nuestro final.

Si de algo estoy convencida es que es maravilloso conocerse, aceptarse a uno mismo, querer nuestras luces y también nuestras sombras y querernos en nuestra totalidad. Por supuesto que es a veces molesto mirar a los ojos a los defectos y trabajar en nuestras áreas de mejora pero es bien gratificante superar retos y obstáculos y es increíble la sensación de conseguir lo que uno se propone. Aunque todavía es mejor es identificar las fortalezas, la esencia, tu naturalidad ya que como si de superpoderes se tratasen es increíble lo poderoso que se vuelve esa información para dirigir nuestra mirada.

¿Quién eres? Es una pregunta muy amplia. Para respondertepon fuera todas las etiquetas, los roles y sigue buscando más allá. En esa observación identifica tu cuerpo, tupersonalidad, los sentimientos, tus pensamientos y siguebuscando y mirando. conecto con TU paz interior, descubreel sentido y en ese lugar es dónde habita tu esencia.

La esencia nutre todo lo que hago ya que es mi motor. Lo visualizo como cuando hago un pastel y pongo primero una base de mantequilla que impregna todo el molde para luego poner el resto de ingredientes y contribuye sin duda al buen resultado de ese pastel. La esencia sería un poco como la mantequilla que siempre está ahí, nutre de autenticidad y me hace ser quien soy. El equilibrio entre autenticidad y consideración emerge como un pilar esencial para una salud integral en las relaciones interpersonales. En el entramado complejo de las relaciones humanas, la armonía entre autenticidad y consideración emerge como un pilar necesario para preservar la salud tanto individual como colectiva.

La Autenticidad, esa capacidad de ser fiel a uno mismo, de escuchar el diálogo interno y actuar en congruencia, se entrelaza con la consideración hacia los demás, el respeto por sus límites y necesidades. Cuando estas facetas están en equilibrio, se fomenta un ambiente de comprensión mutua y respeto, permitiendo el florecimiento de relaciones genuinas y nutritivas. Cuando la balanza se inclina hacia uno u otro extremo, se desatan consecuencias adversas. La falta de consideración hacia los demás puede erosionar relaciones, dejando a su paso heridas en la Autoestima y quebrantando la conexión emocional. La omisión de las propias necesidades en pro de complacer a todos puede conducir a un vacío interno, desviando el rumbo de la Salud Mental. La Autoestima emerge como el cimiento sobre el cual se erige la autenticidad y la consideración. Una autoestima saludable provee la estabilidad emocional necesaria para enfrentar los desafíos de la vida con integridad, tanto en la relación con uno mismo como en el trato con los demás. Cuando la autoestima se desequilibra, la autenticidad se tambalea y las relaciones se resienten.

La autenticidad, lejos de ser una mera virtud, se convierte en un pilar de salud integral. Fomenta la tranquilidad, la comprensión mutua y el respeto, y potencia la capacidad de amar, decidir y obrar con convicción. En contraposición, la falta de autenticidad puede derivar en relaciones afectadas por la incoherencia, el desgaste y la confusión. Un caso ilustrativo, un paciente relata que su pareja, cada vez que se enfada, le aplica la “ley del hielo”, sin dirigirle la palabra durante días. Esto lo desestabiliza a tal punto que le resulta imposible cumplir con sus obligaciones laborales. Se puede observar una serie de eventos que reflejan una desconexión entre el comportamiento (acción) y el sentimiento (esencia) de ambos miembros de la pareja. Es probable que a ambos les duela y entristezca estar enfadados por tantos días, pero ninguno se conecta con su ser interior (su esencia como persona) y actúa en coherencia con sus sentimientos (dolor y tristeza).

En conclusión, ser auténtico nos permite vivir una vida más plena y enriquecedora, donde nuestras acciones y decisiones reflejen verdaderamente quienes somos. En un mundo que a menudo nos insta a conformarnos, la autenticidad es un acto revolucionario. Para restablecer este equilibrio, se propone un enfoque basado en la Psicología Analítica Existencial y Logoterapia. Este aborda el presente del individuo, iluminando su ser interior y consolidando su persona.

 

MTF. Violeta Gutierrez Solís

Contacto: celular 6484694143

Facebook: Psicóloga Violeta Gutiérrez

 Instagram @psicologagutierrez

Continue Reading

HOY ESCRIBE EN LA NOTICIA

¿Conoces los cinco lenguajes del amor? Descubre el tuyo para aprender a amar a tu pareja de la manera que él/ella necesita

Published

on

By

Redacción: Psicóloga Violeta Gutiérrez, 12 de febrero del 2026

Las personas hablan diferentes lenguajes de amor, no todos se sienten amados con las mismas expresiones de amor, cada quien tiene su propio lenguaje de amor principal. Tu lenguaje emocional amoroso y el lenguaje de tu cónyuge pueden ser tan diferentes como el japonés del español. No importa cuánto te empeñes en expresar tu amor en español, si tu cónyuge entiende solamente japonés nunca entenderán como amarse el uno al otro. Por eso es importante aprender el lenguaje amoroso principal del cónyuge si se quiere ser un efectivo comunicador de amor Para el autor hay básicamente cinco maneras en que las personas hablan y entienden el amor.

1: Palabras de afirmación

Los cumplidos verbales o las palabras de aprecio son poderosos comunicadores de amor. Se expresan mejor en afirmaciones directas y simples, como: te ves muy bonita hoy, que guapo estas, o gracias por traerme desayuno al trabajo. Esto puede cambiar enormemente el ambiente emocional en la relación de pareja.  Los cumplidos verbales son mucho más grandes motivadores que las palabras de regaño o la crítica. Te aconsejo no enojarte, ni discutir por esto, sino mejor motivar a la persona haciendo cumplidos verbales de aquello que si hace en el momento en que lo hace, esto podría incentivar a la persona a complacer ese deseo que le hemos pedido ya anteriormente. Simplemente que, las palabras de aprecio dichas de forma honesta generan un impacto positivo en la otra persona, quien al recibir palabras estimulantes se sentirá gustosamente motivado para retribuir.

2: Tiempo de calidad

Tiempo de calidad no es solo tiempo que se pasa con la pareja, sino que es el tiempo dedicado al cónyuge con una atención completa. Tiempo de calidad es sentarse, mirarse el uno al otro y conversar, dándose mutuamente una atención completa. Tiempo de calidad no significa que tenemos que pasar nuestros momentos juntos contemplándonos a los ojos; significa que estamos haciendo algo juntos y que vamos a dar toda nuestra atención a la otra persona. No es lo mismo un padre que está sentado en el piso haciendo rodar la pelota para su hijo, que otro que hace lo mismo mientras habla por celular, en ese caso su atención está diluida. Emplear el tiempo juntos en un propósito común significa que nos preocupamos el uno por el otro, que disfrutamos estando el uno con el otro, que nos gusta hacer cosas juntos.

3: Recibiendo regalos

Un regalo es algo que uno puede tener en su mano y decir: wow, estaba pensando en mí. Para dar un regalo hay que pensar en la otra persona y el regalo mismo es un símbolo de ese pensamiento. Los regalos son símbolos visuales del amor. Y si piensas que dar regalos es algo costoso, pues la verdad es que no, hay algunos que incluso no cuestan nada.  Así como puedes comprar regalos también puedes hacerlos.Incluso a veces lo que agrada más no es el regalo en si sino el detalle, el ver que la otra persona se dio cuenta que estabas necesitando algo. Los regalos no necesitan ser caros, a veces basta con una tarjeta de $2 dólares comprada en el supermercado, o si no hay ni siquiera para eso, pues utilizar una hoja y unos marcadores y armar una tarjeta uno mismo, o simplemente buscar una en internet e imprimirla. A la persona cuyo lenguaje de amor principal es recibir regalos, una rosa le bastará, o incluso un chocolate o una carta hecha por ti.

4: Actos de servicio

Son aquellas cosas que a nuestra pareja le gusta que hagamos por él o ella. Es una forma de agradarlo sirviéndolo, es una manera de expresar amor por la pareja.Los actos de servicio más comunes aplican a temas del hogar, y es también en estos aspectos donde se suelen tener más discusiones. Pues a veces una petición puede tergiversarse en una demanda, y a nadie le gusta ser forzado a hacer nada. El amor se da libremente. No se puede exigir amor. Los actos de servicio requieren tiempo, esfuerzo y energía, pero si se hacen con un espíritu positivo, son en verdad expresiones de amor. Hay que preguntarle a nuestra pareja por qué es tan importante eso que nos está pidiendo, la crítica necesita a menudo una aclaración. Iniciar una conversación puede cambiar la crítica en una petición, en lugar de quedar como una demanda. Aprender el lenguaje amoroso de los actos de servicio requerirá́ que algunos de nosotros examinemos nuestros estereotipos de nuestras parejas.

5: Toque físico

El contacto físico es también un poderoso vehículo para comunicar el amor marital. Tenerse de las manos, besarse. abrazarse y tener relaciones sexuales son los medios de comunicar el amor al cónyuge. La relación sexual, sin embargo, es solo uno de los dialectos en el lenguaje amoroso del toque físico. De los cinco sentidos, el tacto, a diferencia de los otros cuatro, no se limita solamente a determinada área del cuerpo. A través de todo el cuerpo se encuentran localizados unos diminutos receptores táctiles y sensoriales. Cuando esos lugares son tocados o presionados, los nervios llevan esos impulsos al cerebro. Para la persona cuyo lenguaje principal de amor es el contacto físico, el mensaje sonará más alto que las palabras: Te odio o Te amo. Este lenguaje puede ser relativamente fácil para la mayoría de las personas, pero si alguien ha crecido en una familia que no ha sido dada a las caricias entonces podría llevar un poco másde tiempo el poder entender este lenguaje. Los actos máscomunes son tomarse de las manos, frotarse la espalda. abrazarse, tener relaciones sexuales, recuerden que emocionalmente nuestro cónyuge anhela que lo toquemos físicamente.

Para finalizar ¿Qué es lo que más le pides a tu pareja? Lo que más has pedido es, probablemente, lo que te haría sentir más amado. ¿En qué manera expresas, por lo general, tu amor a tu pareja? Tu método de expresar amor puede ser una indicación de que eso también te haría a ti mismo sentirte amado. Hay que hacernos preguntas como ¿Qué es lo que me gustaba de mi cónyuge en esos días? ¿Qué hacia o decía que me hacía desear estar con él o con ella? Eso dará́ una idea de nuestro lenguaje principal de amor. La clave para descubrir el lenguaje principal del amor de nuestro cónyuge es escuchar sus demandas o sus críticas, recordar qué es lo que más nos pide, de aquello de lo que siempre suele quejarse.

 

MTF. Violeta Gutierrez Solís

Contacto: celular 6484694143

Facebook: Psicóloga Violeta Gutiérrez

 Instagram @psicologagutierrez

Continue Reading

#Tendencias