Connect with us

HOY ESCRIBE EN LA NOTICIA

Síndrome premenstrual ¿Cómo afecta a nuestro estado de ánimo?

Published

on

Redactado por: Psicóloga Violeta Gutiérrez

El síndrome Premenstrual (SPM) aunque está claramente descrito en los ámbitos médico y psicológico sigue siendo desconocido para muchas personas. Mes tras mes muchas mujeres ven alterado su bienestar físico y emocional por alteraciones causadas por la menstruación, en la mayoría de las mujeres estos cambios suponen un malestar leve llevadero que asumen con naturalidad, sin embargo, para otras mujeres las molestias son tan intensas que llegan a interferir en muchas de las áreas de su vida cotidiana; amigos, familia, pareja, trabajo, ocio.

El Síndrome Premenstrual está formado por un conjunto de síntomas físicos y psicológicos que comienzan justo después de la ovulación y desaparece generalmente cuando comienza el periodo o poco después, por lo que puede durar de 10 a 16 días. Tanto la duración como la intensidad de los síntomas depende de cada caso individual así también en cada caso podrán prevalecer los síntomas físicos, los psicológicos o una combinación de ambos. En algunos casos se dan síntomas más intensos que los del SPMl (síntomas de depresión grave, irritabilidad y tensión antes de la menstruación). A esta afección que se da en este periodo de tiempo determinado se la conoce como Trastorno Disfórico Premenstrual.

¿Cómo podemos reconocerlo?
Rápidamente podemos darnos cuenta de síntomas evidentes y que la mayoría de nosotros hemos sufrido directa o indirectamente. El conjunto de síntomas que conforman el SPM se divide en físicos y psicológicos. Los más habituales son:
Síntomas físicos:
• Dolor en las articulaciones, dolor muscular, dolor de espalda.
• Sensibilidad o dolor en senos.
• Distensión abdominal.
• Cefalea.
• Trastornos de la piel.
• Aumento de peso.
• Edema en extremidades (manos, pies, o ambos).
Síntomas psicológicos y conductuales:
• Cambios en el apetito, comer en exceso, o los antojos de alimentos específicos.
• Fatiga, letargo, falta de energía.
• Los cambios de humor (tristeza, llanto, aumento de la sensibilidad al rechazo).
• Irritabilidad.
• Ira.
• Trastornos del sueño.
• Falta de concentración.
• Ansiedad.
• Tensión.

¿Qué es lo que causa el SPM?
Por un lado, están las teorías centradas en el componente hormonal donde las causas tendrían que ver con un desequilibrio entre los estrógenos y la progesterona al aumentar los primeros. Otras teorías hablan sitúan la causa del SPM en la respuesta anormal del organismo ante las alteraciones de neurotransmisores neuronales como las betaendorfinas. También se han defendido otros posibles mecanismos que lo relacionan con la nutrición, la deficiencia de vitamina B6, la hipoglucemia y niveles bajos de calcio o magnesio. En todas ellas se habla del componente psicológico, en el que destacan factores emocionales donde aquellas mujeres con mayor carga emocional serán más susceptibles de sufrir el SPM

Diagnóstico
Para establecer un diagnóstico del SPM, el médico debe descartar que la paciente no tenga patologías o desórdenes que muestren síntomas parecidos. La paciente debe tener manifestaciones características de este trastorno, y estas manifestaciones deben ser lo suficientemente graves como para interferir con el trabajo diario y las actividades sociales y que se repiten en el cada ciclo menstrual. El Síndrome Premenstrual no afecta a todas las mujeres y aquellas que lo sufren presentan variedad en el conjunto de síntomas e intensidad de los mismos.

¿Qué podemos hacer si sufrimos SPM?
Existen dos vías a la hora de combatir sus síntomas. Se puede optar por los tratamientos farmacológicos y por otro, podemos optar por aquellos tratamientos que suavizan los síntomas sin recurrir a fármacos. En caso de recurrir a los tratamientos farmacológicos es necesario consultarlo con el médico de cabecera quien puede recomendarnos cual es el más adecuado.

Terapias no farmacológica
• Hay gran variedad de hábitos saludables y rutinas que pueden ayudarnos a sobrellevar los síntomas:
• Seguir una dieta adecuada (abundante en carbohidratos, triptófano y baja en sal, azúcar, grasas, cafeína y alcohol)
• Realizar pequeños estiramientos musculares o ejercicio moderado que nos ayudará a disminuir la sensación de tensión física y mental aumentando la sensación de bienestar.
• Ejercicios de respiración, relajación, yoga o masajes terapéuticos indicados para favorecer la serenidad y tranquilidad tan necesarios para sobrellevar los síntomas, así como el día a día. Recuerda que el estrés empeora los síntomas.
• Complementos vitamínicos y minerales, incluyendo vitamina D, vitamina E, vitamina B-6, calcio y magnesio.
• La psicoterapia ha demostrado ayudar a las pacientes
Contacto Teléfono: 6484694143
Instagram psicologagutierrez
Facebook: Psicóloga Violeta Gutiérrez

Continue Reading
Click to comment

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

HOY ESCRIBE EN LA NOTICIA

Tricotilomanía: cuando arrancarse el cabello se convierte en un trastorno de salud mental

Published

on

By

Redacción por: Psicóloga Violeta Gutiérrez, 01 de octubre del 2026

Es el hábito de arrancarse el pelo, es una afección de salud mental. Consiste en un deseo irresistible, frecuente y repetido de arrancarse el pelo del cuero cabelludo, las cejas u otras partes del cuerpo. Por más que la persona intente resistirse, no puede dejar de hacerlo. La tricotilomanía forma parte de un grupo de afecciones denominadas conductas repetitivas centradas en el cuerpo. Arrancarse el pelo del cuero cabelludo a menudo deja puntos de calvicie. Esto puede generar mucha aflicción y afectar la vida laboral, educativa y social. Puede que la persona haga todo lo posible por ocultar la pérdida de pelo. Para algunas personas, la tricotilomanía puede ser leve y controlable. En otros casos, el ansia automática o deliberada de arrancarse el pelo resulta emocionalmente abrumadora. Existen opciones de tratamiento que pueden ayudar a aliviar o curar esta afección. Algunos síntomas de tricotilomanía suelen ser:

• Arrancarte el pelo repetidamente, ya sea de forma automática o a propósito, en general del cuero cabelludo, las cejas o las pestañas, pero a veces de otras áreas del cuerpo. Los lugares pueden variar con el tiempo.
• Un aumento en la sensación de tensión antes de arrancarte el pelo o cuando intentas resistirte a hacerlo.
• Una sensación de placer o alivio después de arrancarte el pelo.
• Pérdida de pelo que es fácil de ver, como pelo más corto o zonas ralas o calvas en el cuero cabelludo u otras zonas del cuerpo. Esto puede incluir la ausencia de pestañas o cejas, o que se vean ralas.
• Arrancarte tipos específicos de pelo, siguiendo los mismos pasos del mismo modo en cada ocasión, o arrancarte el pelo siguiendo determinados patrones.
• Morder, masticar o comerte el pelo arrancado.
• Jugar con el pelo arrancado o frotarlo sobre los labios o el rostro.
• Intentar una y otra vez de dejar de arrancarte el pelo o tratar de hacerlo menos, sin éxito.
• Sufrir mucha aflicción o problemas en situaciones laborales, educativas o sociales en relación con esta afección.

Muchas veces la tricotilomanía lleva también a arrancarse la piel, morderse las uñas o morderse los labios. A veces puede ser un indicio la acción de arrancarles el pelo a mascotas, muñecas, prendas de vestir o mantas. En general, la persona se arranca el pelo en privado. Cada episodio puede durar desde unos pocos segundos hasta horas. Puede que trates de ocultar tu afección a otras personas. Con la tricotilomanía, la acción de arrancarse el pelo puede ser:

• Automática. Puede que te arranques el pelo sin siquiera darte cuenta. Por ejemplo, cuando estás aburrido, mientras lees o mientras miras televisión.
• Consciente. Puede que te arranques el pelo a propósito para aliviar la tensión o aflicción. Es posible que desarrolles rituales específicos, como buscar un pelo específico para arrancar. Tal vez juegues con el pelo arrancado, lo muerdas o lo comas.
• Una misma persona puede arrancarse el pelo de forma automática y consciente, según la situación y el estado de ánimo. Ciertas posiciones o actividades pueden provocar que te arranques el pelo, como apoyar la cabeza en la mano o cepillarte el cabello.

La tricotilomanía puede estar relacionada con las emociones, por ejemplo:

• Sentimientos negativos. Arrancarte el pelo puede ser una forma de afrontar sentimientos negativos o incómodos, como el estrés, ansiedad, la tensión, el aburrimiento, la soledad, el cansancio extremo o la frustración.
• Sentimientos positivos. Puede que arrancarte el pelo te genere satisfacción y algo de alivio. En consecuencia, puede que sigas arrancándote el pelo para mantener esas sensaciones positivas.
• La tricotilomanía es un trastorno a largo plazo. Si no se trata, los síntomas pueden ir y venir por semanas, meses o años. Además, la intensidad de los síntomas puede variar con el tiempo. Por ejemplo, los cambios hormonales durante el período menstrual pueden empeorar los síntomas en algunas personas. En raras ocasiones, esta conducta desaparece a los pocos años de comenzar.

Si no puedes dejar de arrancarte el pelo y te avergüenza tu apariencia, habla con tu especialista de salud mental. La tricotilomanía no es solo un mal hábito, sino una afección de salud mental. Es poco probable que mejore sin tratamiento.Se desconoce la causa de la tricotilomanía. Pero, al igual que muchos trastornos complejos, la tricotilomanía es probablemente el resultado de una combinación de factores genéticos y aprendidos. Estos factores tienden a aumentar el riesgo de padecer tricotilomanía:

• Antecedentes familiares. La genética puede desempeñar un papel en el desarrollo de la tricotilomanía. Es posible que tengas más probabilidades de tener esta afección si tienes un pariente cercano con tricotilomanía.
• Enfermedades. Algunas personas pueden tener afecciones del pelo o de la piel que las hacen sentir incómodas. Esto puede centrar su atención en tirarse del pelo o rascarse el cuero cabelludo.
• Edad. La tricotilomanía generalmente se desarrolla justo antes de la adolescencia temprana o durante esta etapa y con mayor frecuencia entre las edades de 10 y 13 años. A menudo, es un problema de por vida. Los bebés también pueden arrancarse el pelo, pero este hábito suele ser leve y dejan de hacerlo sin tratamiento.
• Otras afecciones de salud mental. Otras afecciones, como la depresión, la ansiedad o el trastorno obsesivo compulsivo pueden ocurrir junto con la tricotilomanía.
• Estrés. Las situaciones o eventos severamente estresantes pueden desencadenar tricotilomanía en algunas personas.
• Entorno. El aburrimiento, el aislamiento y la privacidad a menudo aumentan la probabilidad de arrancarse el pelo.

Aunque el tratamiento para la tricotilomanía se proporciona más comúnmente a las mujeres que a los hombres, esto puede suceder porque es más probable que las mujeres busquen asesoramiento médico. En la primera infancia, la tricotilomanía ocurre con la misma frecuencia en niños y niñas.

Aunque no parezca grave, la tricotilomanía puede tener efectos perjudiciales en tu vida. Entre las complicaciones están las siguientes:

• Sufrimiento emocional. Puedes sentirte frustrado, avergonzado y afligido por tu afección y la caída del pelo. Es posible que sientas que no tienes control sobre arrancarte el pelo. Puedes experimentar baja autoestima, depresión, ansiedad y problemas con el alcohol o las drogas.
• Problemas en tu vida social y con el trabajo. La caída del pelo puede llevarte a evitar actividades sociales y oportunidades escolares y laborales. Puedes usar pelucas, peinarte para disimular la calvicie o colocarte pestañas postizas. Es posible que evites la intimidad para ocultar tu estado.
• Daños en la piel y el pelo. Arrancarse el pelo constantemente puede provocar cicatrices, infecciones y otros daños en la piel del cuero cabelludo o de la zona donde te arrancas el pelo. Esto puede afectar permanentemente al crecimiento del pelo.
• Bolas de pelo. Comerse el pelo puede provocar una bola grande y enmarañada de pelo que se queda en el tubo digestivo. A lo largo de los años, esta bola puede provocar pérdida de peso, vómitos, obstrucción intestinal e incluso la muerte.

MTF. Violeta Gutiérrez Solís

Facebook: Psicóloga Violeta Gutiérrez

 Instagram @psicologagutierrez

Continue Reading

HOY ESCRIBE EN LA NOTICIA

Constelaciones familiares: ¿Qué son, para qué sirven? ¿Son peligrosas? Aquí te lo explico

Published

on

By

Redactado por: Psicóloga Violeta Gutiérrez, 24 de septiembre del 2026

Desde hace mucho, las terapias alternativas o pseudoterapias, son opciones que mantienen gran relevancia. Entre ellas, la terapia de constelaciones familiares se posiciona como un enfoque innovador en el ámbito del bienestar emocional, cuyo objetivo consiste en dar cuenta de patrones ocultos en las relaciones y mejorar la salud mental de aquellos que la practican. A pesar de que su popularidad continúa aumentando, su efectividad sigue siendo cuestionada dentro de la comunidad científica. Una investigación reciente tuvo por objetivo evaluar su impacto, arrojando hallazgos reveladores. ¿Realmente ayudan las constelaciones familiares a mejorar el bienestar psicológico?

El enfoque sistémico en debate

Las constelaciones familiares, desarrolladas por Bert Hellinger, son intervenciones que buscan revelar y modificar patrones conflictivos dentro de los sistemas familiares. Partiendo desde la perspectiva sistémica, plantean que ciertos malestares emocionales se encuentran ligados a dinámicas transgeneracionales ocultas. De este modo, en cada sesión, el paciente expone un conflicto personal y explora sus posibles conexiones con la historia familiar. Todo ello, con el objetivo de comprender su origen y encontrar nuevas formas de afrontarlo.

No obstante, a pesar de su creciente popularidad, la terapia de constelaciones familiares ha generado gran controversia dentro de la comunidad científica. Pues, mientras algunos destacan sus beneficios terapéuticos, otros cuestionan su base teórica y la falta de estudios rigurosos que respalden su eficacia. Frente a este escenario, es fundamental revisar qué dice la evidencia empírica acerca de su impacto en la salud mental.

Constelaciones familiares y bienestar: Un nuevo estudio

Con el objetivo de sintetizar la evidencia empírica sobre la tolerabilidad y efectividad de la terapia de constelaciones familiares en la mejora de la salud mental, los investigadores realizaron una revisión sistemática de estudios científicos publicados hasta abril de 2020. Para ello, llevaron a cabo una búsqueda exhaustiva en múltiples repositorios y seleccionaron aquellos que analizaban los efectos del tratamiento a lo largo del tiempo. El estudio mostró datos de 568 participantes, quienes fueron evaluados en distintos momentos del proceso terapéutico. Incluso, los investigadores tomaron como variable el estado emocional y psicológico de los pacientes antes y después de la terapia, con el propósito de identificar mejoras o cambios en su bienestar.

Entre las variables principales, se incluyó la autoimagen, es decir, la percepción que cada persona tiene de sí misma; si existía una psicopatología, abarcando síntomas de ansiedad, depresión u otros trastornos emocionales, y la calidad de las relaciones familiares. Asimismo, algunos estudios investigaron posibles efectos negativos de la terapia, buscando identificar si, en ciertos casos, podría generar malestar o empeorar la situación de los pacientes. Pero, ¿qué hallazgos se obtuvieron?

Constelaciones familiares bajo la lupa: ¿Son efectivas?

Los resultados de la investigación sugieren que dicha terapia cuenta con la capacidad de generar mejoras en la salud mental. En particular, de los 12 estudios revisados, 9 evidenciaron cambios positivos tras la intervención. Entre sus principales efectos se destaca un fortalecimiento de la autoimagen, lo que indica que los individuos comenzaron a valorarse de manera más favorable.

Asimismo, se observaron progresos en la dinámica familiar, ya que en ciertos casos se redujeron tensiones y se promovieron vínculos más saludables. Por otro lado, se registró una disminución en los síntomas de ansiedad y depresión, lo que refuerza la hipótesis de que este enfoque podría mejorar el bienestar psicológico.

Posibles efectos adversos

A pesar de los resultados positivos, también se reveló que una pequeña proporción de participantes (entre el 5 y el 8%) experimentó efectos adversos tras la intervención. Algunos de estos efectos incluyen un aumento en la angustia emocional y sentimientos de confusión, que en ciertos casos podrían estar relacionados con la activación de recuerdos dolorosos. Tales efectos, aunque se catalogaron como menores o moderados, destacan la importancia de aplicar dicha terapia con precaución y bajo la supervisión de profesionales capacitados.

Limitaciones del estudio

Pese a los grandes hallazgos, es crucial tener en consideración las limitaciones que tuvo la revisión realizada. En primer lugar, la cantidad de estudios disponibles fue reducida, lo que dificulta extraer conclusiones sólidas acerca de la efectividad. A su vez, las investigaciones analizadas presentaron una calidad metodológica variada. Por último, el estudio no incorporó suficientes metodologías que permitan determinar si la terapia de constelaciones familiares fue la causa directa de las mejoras observadas. Es decir, las investigaciones incluidas en la revisión midieron el antes y después de la intervención, pero sin comparar los resultados con un grupo control.

Un enfoque prometedor, pero ¿con suficiente base científica?

Para concluir, la investigación afirma que la terapia de constelaciones familiares podría generar mejoras en la salud mental, especialmente en lo que respecta a la autoimagen, las relaciones familiares y reducción de síntomas psicológicos. No obstante, la escasez de estudios y las limitaciones metodológicas impiden afirmar con certeza su efectividad. Por ello, es fundamental continuar investigando con diseños más rigurosos que permitan evaluar su verdadero impacto.

En función de lo planteado, las terapias alternativas, como las constelaciones familiares, pueden ofrecer espacios de reflexión y apoyo emocional. No obstante, la salud mental es un campo complejo donde la evidencia científica resulta clave para garantizar intervenciones seguras y eficaces. Antes de optar por cualquier enfoque, es necesario informarse sobre sus posibilidades y limitaciones, así como también considerar el acompañamiento de profesionales capacitados.

 

MTF. Violeta Gutiérrez Solís

Facebook: Psicóloga Violeta Gutiérrez

 Instagram @psicologagutierrez

Continue Reading

HOY ESCRIBE EN LA NOTICIA

Cuáles son los problemas de comportamiento más comunes en este regreso a clases, en niños y adolescentes

Published

on

By

Redactado por: Psicóloga Violeta Gutiérrez, 17 de septiembre del 2026

Los problemas de comportamiento en niños y adolescentes son una preocupación común para muchos padres hoy en día. Identificar las señales tempranas de problemas de conducta es crucial para abordarlos de manera efectiva y apoyar el desarrollo saludable de los jóvenes. Cambios en el comportamiento, como la agresividad o el aislamiento, pueden ser signos de que algo no está bien.

Enfrentarse a problemas de comportamiento puede ser desafiante tanto para los padres como para los niños y adolescentes involucrados. Padres y cuidadores a menudo buscan estrategias efectivas para ayudar a sus hijos. Mantener una comunicación abierta y honesta y fomentar ambientes de apoyo y comprensión puede marcar una gran diferencia.

En el proceso de resolución de estos problemas, los profesionales de la psicología pueden ofrecer orientación valiosa. Ellos ayudan a identificar las causas subyacentes y proporcionan técnicas para mejorar el comportamiento. Este es un paso esencial para facilitar cambios positivos y duraderos en el comportamiento de niños y adolescentes. El análisis de los problemas de comportamiento en niños y adolescentes permite identificar síntomas y señales de alerta, categorizar los trastornos de conducta y reconocer factores de riesgo con sus respectivas causas biológicas y genéticas.

Síntomas y Señales de Alerta

Los problemas de comportamiento a menudo se manifiestan a través de un rango de síntomas. Estos pueden incluir agresividad, desobediencia constante y episodios de rabietas intensas. Otros indicios pueden ser el aislamiento social, dificultades académicas, o desinterés en actividades habituales. Es importante observar cambios repentinos en el comportamiento, ya que podrían indicar un problema subyacente más serio. Los padres y educadores deben estar alerta ante la presencia de estas señales y buscar orientación si los problemas persisten o empeoran.

La intervención temprana es vital. Facilita la identificación de problemas y permite el acceso a tratamientos efectivos. Contar con la incorporación de profesionales calificados puede marcar una diferencia significativa en el manejo adecuado de estos comportamientos.

Los trastornos de conducta se clasifican en varias categorías. Entre ellas se encuentran el trastorno de oposición desafiante (TOD) y el trastorno de conducta (TC). El TOD se caracteriza por conductas negativas y desafiantes hacia la autoridad. Por otro lado, el TC puede incluir comportamientos más severos, como el daño deliberado a otras personas o la destrucción de propiedad. Ambos trastornos son reconocibles por patrones persistentes de comportamiento disruptivo. Distinguir entre estos tipos de trastornos es crucial, ya que cada uno requiere abordajes terapéuticos diferentes. El diagnóstico adecuado asegura que se establezcan estrategias específicas y efectivas para cada caso.

Influencia de la Crianza y el Apego

La crianza en el hogar establece las bases para el desarrollo emocional y social de los jóvenes. Un estilo educativo basado en un apego seguro puede fomentar la confianza y la autoestima en los niños. Por otro lado, estilos autoritarios o negligentes pueden conducir a problemas de comportamiento debido a la falta de apoyo emocional. La confianza y la seguridad emocional que ofrecen los cuidadores, al establecer límites claros pero afectuosos, disminuyen la aparición de comportamientos disruptivos. Establecer rutinas consistentes y proporcionar un ambiente de apoyo también son fundamentales para el desarrollo positivo.

La convivencia familiar es otro factor crucial que tiene un impacto significativo en el comportamiento. Un ambiente familiar tenso o plagado de conflictos puede generar ansiedad, agresividad, y dificultades en las relaciones interpersonales de los jóvenes. Familias con una comunicación abierta y respeto mutuo suelen tener hijos con menos problemas de conducta. Implementar estrategias para manejar el conflicto, como la resolución pacífica de disputas y el establecimiento de reglas claras, puede mejorar la dinámica familiar y, en consecuencia, el comportamiento de los menores. Crear un entorno donde todas las opiniones sean escuchadas y valoradas también contribuye al desarrollo de habilidades sociales positivas.

Diagnóstico y Ayuda Profesional

El diagnóstico temprano y la intervención adecuada son cruciales para abordar problemas de comportamiento en niños y adolescentes. Los profesionales de la salud mental y de la educación juegan un papel vital en la identificación y manejo de estos trastornos. La evaluación clínica es el primer paso en el diagnóstico de problemas de comportamiento. Los psicólogos utilizan herramientas como entrevistas, observaciones y cuestionarios estandarizados. Estos métodos ayudan a identificar trastornos específicos, como el TDAH o trastornos de ansiedad.

Una evaluación exhaustiva puede incluir análisis de antecedentes familiares y escolares. Esto permite entender factores subyacentes que pueden afectar el comportamiento. La identificación temprana es esencial para implementar un tratamiento eficaz y reducir el impacto negativo en el desarrollo del niño. Profesionales en educación y psicología colaboran para crear planes de intervención adaptados. Estos planes pueden incluir estrategias de manejo del comportamiento en el aula y apoyo psicológico individual.Los psicólogos u orientadores escolares proporcionan orientación tanto a estudiantes como a maestros. Su participación activa facilita el desarrollo de habilidades sociales y emocionales. Ayuda profesional adecuada puede mejorar significativamente el bienestar de niños y adolescentes, promoviendo un ambiente educativo positivo.

Las estrategias efectivas para abordar los problemas de comportamiento en niños y adolescentes se centran en terapias conductuales y en el desarrollo de habilidades sociales y empatía. Estos tratamientos buscan mejorar el bienestar y la interacción social de los jóvenes, promoviendo cambios positivos y duraderos.

Terapia Conductual y Cognitivo-Conductual

La terapia conductual y la terapia cognitivo-conductual (TCC) son esenciales para el tratamiento de problemas de comportamiento. La terapia conductual se basa en modificar comportamientos inadecuados a través de refuerzos positivos y negativos. Utiliza técnicas como el modelado y la desensibilización para fomentar comportamientos adecuados.

Por otro lado, la TCC trabaja tanto con pensamientos como con comportamientos. Ayuda a los individuos a identificar y cambiar patrones de pensamiento negativos que influyen en sus comportamientos. Esta terapia es eficaz en problemas como el déficit de atención, la ansiedad y la depresión. Facilita un cambio positivo al proporcionar herramientas prácticas para la autorregulación y el pensamiento crítico.

 

MTF. Violeta Gutiérrez Solís

Facebook: Psicóloga Violeta Gutiérrez

 Instagram @psicologagutierrez

Continue Reading

#Tendencias