HOY ESCRIBE EN LA NOTICIA
Relación entre el consumo de sustancias y el riesgo suicida
Redactado por: Psicóloga Violeta Gutiérrez 04 de Septiembre del 2025
Este 10 de septiembre es el día mundial de la prevención del suicidio. Aquí te dejo alguna información que te será de gran ayuda para la prevención del suicidio. Un 40% de las personas que tienen un trastorno por uso de sustancias y un trastorno mental presentan ideas suicidas.
El consumo de sustancias es un factor clave en el aumento del riesgo de conductas suicidas, siendo más prevalente en personas con trastornos por uso de sustancias (TUS), especialmente cuando también presentan trastornos mentales. Factores como rasgos de personalidad agresivos e impulsivos, desempleo y problemas relacionales incrementan dicho riesgo, con diferencias de género destacadas, como mayores tasas de suicidio asociadas al alcoholismo en mujeres. Las conductas suicidas son responsables del 15% de los fallecimientos por lesiones que suceden diariamente en el mundo. Según los datos del Instituto Nacional de Estadística, en el año 2022 en Méxicose produjeron una media de 11,2 suicidios al día (74% varones; 26% mujeres).
Sabemos que el consumo de sustancias es un factor facilitador de las conductas suicidas, y que el tiempo de uso y el consecuente posible desarrollo de un trastorno por uso de sustancias (TUS) aumenta la probabilidad de presentar estas conductas. Se estima que la prevalencia de intentos de suicidio a lo largo de la vida en personas con un trastorno por uso de sustancias es claramente superior en comparación con la población general (19-73% vs 3-5%). Las personas con un trastorno por uso de alcohol tienen diez veces más riesgo suicida, y en las personas que se inyectan drogas el riesgo se multiplica por 14 (Yuodelis-Flores et al., 2015).
Las personas diagnosticadas con patología dual, es decir las que tienen un trastorno mental y un trastorno por uso de sustancias, presentan mayor riesgo de suicidio que las que tienen sólo un trastorno por uso de sustancias o un trastorno mental.
Se han identificado algunos factores de riesgo suicida en personas con trastorno por uso de sustancias:
Existen numerosos estudios que coinciden en que las personas que presentan conductas suicidas y TUS tienen mayores tasas de agresividad e impulsividad en su perfil de personalidad, siendo los trastornos de personalidad límite y antisocial los que más comúnmente se asocian con conductas suicidas en personas con un TUS comórbido.
Hay mayores tasas de desempleo y exclusión social en la población que presenta TUS y trastorno de salud mental. Los problemas relacionales interpersonales o familiares han sido descritos hasta en un tercio de personas con alcoholismo y suicidio consumado, seis semanas previas a que se produjera. (Arias et al., 2013).
Los hombres presentan mayores tasas de uso, abuso y dependencia de sustancias, sin embargo, recientes estudios epidemiológicos sugieren cambios que vienen aproximando estas diferencias. En lo que respecta al suicidio, aunque los hombres superan en número a las mujeres que se suicidan en población general (4:1), la asociación del suicidio con los trastornos por consumo de alcohol en las mujeres es notablemente superior. En un extenso metaanálisis de datos retrospectivos y prospectivos (Wilcox HC et al., 2004) se concluye que existe una tasa de mortalidad estandarizada por suicidio diecisiete veces mayor en las mujeres con alcoholismo en comparación con apenas cinco veces en los hombres. Por otro lado, existen otros factores sociales asociados al género que influyen en la evolución, como son el estigma, la exclusión social, la violencia de género, las dificultades en la conciliación familiar y el mismo acceso a tratamiento, lo que les confiere especial vulnerabilidad.
La población consumidora de alcohol presenta tasas de suicidio consistentemente más elevadas que la población general, tanto en patrones de consumo en rango de dependencia como en las intoxicaciones agudas por alcohol. Un hecho que se podría explicar a tenor de la propia desinhibición conductual, la pérdida de la noción de riesgo y la propia restricción cognitiva para buscar estrategias alternativas de afrontamiento en estado de intoxicación aguda. El riesgo de tener una conducta suicida o un suicidio se intensifica durante los momentos de intoxicación por alcohol.
En un estudio del sistema de Notificación de Muertes Violentas, se determinó que el alcohol estaba presente en un tercio de los 37.993 decesos estudiados. Aunque una intoxicación aguda no es lo mismo que un patrón de abuso o dependencia de alcohol, el riesgo de tener una conducta suicida o un suicidio se intensifica durante los momentos de intoxicación en personas con o sin un trastorno por uso de sustancias. Debemos poner el acento sobre las estrategias de protección y prevención del suicidio porque es una conducta evitable. Existen también algunos factores protectores que se deben valorar a la hora de evaluar el riesgo suicida y realizar un plan de seguridad, como:
Existe una fuerte relación entre el riesgo suicida y los trastornos por uso de sustancias. Existen protocolos y guías clínicas específicas para la evaluación y manejo de los pensamientos y conductas suicidas a lo largo del seguimiento de las personas atendidas por un trastorno por uso de sustancias, como el TIP 50 (treatment improvementprotocol), que han demostrado que pueden mejorar la evolución de estas personas.
El uso de sustancias es de los pocos factores de riesgo modificables con intervenciones específicas (entrevista motivacional, tratamiento farmacológico) por parte del personal sanitario, por lo que son necesarios planes de formación y entrenamiento para mejorar la detección y la atención de este grupo de personas.
Contacto: celular 6484694143
Facebook: Psicóloga Violeta Gutiérrez
Instagram @psicologagutierrez
HOY ESCRIBE EN LA NOTICIA
¿Cómo hacer crecer nuestra empatía hacia los demás? Aquí te comparto algunos tips para lograrlo
Redacción: Psicóloga Violeta Gutiérrez, 23 de abril del 2026
Se podría pensar que la empatía es un rasgo de la personalidad: hay personas que parecen ser empáticas por diseño. Y claro, la empatía es más natural para algunos de nosotros. Las personas llamadas empáticas tienen una gran capacidad para relacionarse con los sentimientos de otras personas; a veces, casi sienten demasiada empatía. Pero la empatía también es una habilidad. Con la práctica, puedes desarrollar tu músculo de la empatía y mejorar tus conexiones con los demás. Desarrollar la empatía es un conjunto de habilidades que se pueden perfeccionar y desarrollar.
Ser más empático requiere esfuerzo. Es parte de la naturaleza humana huir del dolor. Ser empático significa involucrarse en el dolor de otra persona en lugar de distanciarse de él. Poder reconocer la incomodidad y apoyarse en ella es una elección consciente y un desafío por el que una persona puede trabajar. Para ser más empático, ponte en la perspectiva de la persona con la que quieres sentir empatía. Los conoces y sabes la emoción que están experimentando. Entonces, puedes imaginar cómo se sienten. Se trata de comunicar que estás con ellos y que no están solos. No intentes cambiar a la persona ni su emoción, simplemente conéctate con ella.
Por empatía se conoce a la capacidad que tenemos los seres humanos por ponernos en el lugar de otra persona y entender las emociones y los sentimientos que puede llegar a experimentar nuestro interlocutor, incluso si no estamos de acuerdo con sus opiniones o creencias. La clave esencial es que se trata de una habilidad para entender qué siente la otra persona, y más específicamente para entender por qué está sintiendo eso en un momento de terminado. Por ello, es uno de los elementos psicológicos clave para ser capaces de crear vínculos sociales fuertes y relaciones fluidas con los demás.
Por suerte, la empatía es una habilidad que se aprende de manera natural a través del desarrollo psicosocial de los niños y las niñas desde la infancia, que se refuerza durante la adolescencia y que se va poniendo en práctica a lo largo de la vida de la persona; sin embargo, esta puede ser potenciada también en la etapa adulta, siempre que se pongan en práctica varias estrategias para desarrollar la empatía.
Las personas más empáticas tendrán mayores facilidades para relacionarse correctamente con los demás. Por el contrario, las personas con pocas habilidades de empatía tendrán mayor dificultad para comunicarse con su entorno y para llegar a establecer relaciones más intensas y profundas. Por eso, es importante adoptar hábitos que nos permitan experimentar la empatía con todos sus matices. Estrategias para desarrollar la empatía en tus relaciones con los demás
1. Piensa en las prioridades de los demás. – No todo el mundo rige su vida según nuestros valores y nuestros objetivos a medio y largo plazo, y pasar esto por alto puede hacer que las relaciones sean poco fluidas. Solamente el hecho de centrar nuestra atención en otras personas distintas a nosotros nos hará ser empáticos y ponernos en el lugar del otro, y nos alejará del egocentrismo. Así podremos empezar a incorporar en nuestro día a día, de manera progresiva, el pensamiento por otras personas que se encuentran en nuestro entorno.
2. Evita los prejuicios. – De manera constante tenemos tendencia a crear una idea propia sobre otras personas y concebirlas tal y como nosotros hemos imaginado que son desde el principio. Esta técnica basada en el prejuicio es muy poco recomendable, ya que además de ser poco empática e injusta en muchos casos, nos impide conocer verdaderamente a otras personas que se cruzan en nuestro camino. En lugar de realizar juicios de valor previamente o dejarnos llevar por los prejuicios, es importante conocer antes a esa persona y valorarla únicamente por la realidad.
3. Considera las posibles causas contextuales del mal comportamiento. – Muchos patrones de comportamiento considerados “malos” o poco adecuado tienen entre sus principales desencadenantes situaciones que no están bajo el control de la persona que se comporta mal. Por ejemplo, una adicción o una infancia traumática a causa de problemas familiares. Tener en cuenta estos aspectos que van más allá de la propia individualidad es otra manera de desarrollar empatía.
4. Agradece siempre que tengas oportunidad. – El agradecimiento es otro signo de empatía que no debemos pasar por alto, ya que significa que valoramos el esfuerzo de aquellos que nos ayudan o nos hacen cualquier favor. Las personas más empáticas valoran siempre el trabajo de los demás, tanto si están en una cafetería, en un restaurante o en un aula de una universidad. Agradecer a otros siempre que tengamos oportunidad es uno de los primeros pasos para ser empático.
5. Practica un estilo de comunicación asertivo. – El asertividad consiste en expresar de manera clara lo que sentimos o pensamos sobre cualquier cosa o persona, respetando siempre las opiniones ajenas. Además de eso, se basa también en escuchar siempre a la otra persona, en no juzgarla, en establecer límites personales y en ser responsable emocionalmente.
6. Valora el sufrimiento ajeno. – Algunas personas tienden a minimizar o relativizar el sufrimiento ajeno o aquellas situaciones en las que alguna persona lo puede estar pasando mal. Este hábito resulta muy poco empático, ya que, de nuevo, significa que nos creemos el centro del universo o que somos superiores a los demás. Lo que a nosotros nos puede parecer una tontería sin importancia, para otros puede suponer vivir un infierno. Un ejemplo claro lo tenemos en quienes padecen estrés postraumático y experimentan situaciones que activan su trauma.
7. Descifra mensajes poco evidentes. – A veces debemos aprender a leer entre líneas en gestos o mensajes no verbales que pueda emitir nuestro interlocutor. Tanto en la comunicación no verbal como en la entonación con la que se dicen las cosas podemos identificar cómo se encuentra la otra persona más allá de su mensaje literal. Las personas empáticas cazan al vuelo todos estos mensajes que otras personas menos observadoras podrán pasar por alto o ignorar.
8. Respeta el ritmo de los demás. – Esto significa que, si alguna persona necesita más tiempo para expresarse o es más lenta, debemos adaptarnos a su ritmo y sus dinámicas de comunicación. Solamente así lograremos conocer en profundidad a esa persona y lograr una conexión verdadera, profunda y genuina.
La terapia psicológica te ayuda a desarrollar empatía. – La intervención psicológica es otro de los recursos más importantes y eficaces para llegar a ser personas más empáticas. Si buscas ayuda profesional para ello, ponte en contacto conmigo.
MTF. Violeta Gutierrez Solís
Facebook: Psicóloga Violeta Gutiérrez
Instagram @psicologagutierrez
HOY ESCRIBE EN LA NOTICIA
Afectaciones psicológicas de la vejez en los adultos mayores
Psicóloga Violeta Gutiérrez, 16 de abril de 2026
Para muchas personas es fundamental enfocarse en envejecer con éxito, lo que implica una adaptación positiva a los cambios físicos, mentales y sociales que ocurren en esta etapa.
La vejez representa un período que coincide con el deterioro corporal y cognitivo progresivo, pero su definición está influenciada por el contexto sociocultural en el que vive cada adulto mayor. La Organización Mundial de la Salud subraya que la fase senil no se identifica solo en función de la edad, sino también de los nuevos roles sociales como el hecho de ser abuelos o de pasar de ser trabajador a estar jubilado. La tercera edad conlleva señales de identificación específicas que siguen su propio curso y varían de una persona a otra, de acuerdo a un tiempo y orden inespecíficos. Los cambios son físicos y también mentales. Algunas de las señales físicas son:
Hay que poner atención en las señales psicológicas de esta etapa. Diversos estudios confirman que la vejez, al igual que la adolescencia, requiere la estructuración de una nueva identidad, no solo personal sino también social. La transición a la tercera edad implica la aparición de una cantidad considerable de estrés que, si no se gestiona adecuadamente, puede transformarse principalmente en trastornos del estado de ánimo y de ansiedad
La muerte representa el evento crítico por excelencia. La reflexión sobre este tema cada vez ocupa un espacio más relevante y las emociones como el miedo, la preocupación y la ansiedad pueden irrumpir en la vida de las personas mayores y de los familiares. Los familiares desempeñan un papel esencial en este período de reflexión, ya que se convierten en contenedores emocionales, el lugar seguro en el que la persona mayor puede encontrar consuelo y atención.
La jubilación y la enfermedad son los otros dos acontecimientos críticos. Por un lado, la jubilación supone la pérdida del rol social que la persona ha mantenido durante la mayor parte de su vida. Volver a encontrar su sitio dentro de la sociedad se convierte en una necesidad para esta generación, a fin de evitar que surja un sentimiento de inutilidad y vacío o una posible sintomatología depresiva y ansiosa, en los casos más graves.
Una forma útil de afrontar esta nueva etapa es mantener vivos los intereses que uno tiene, dedicarse a su familia y volver a encontrar una nueva manera de estar juntos, y realizar actividades de voluntariado. Un aspecto positivo es la cantidad de tiempo disponible para dedicarse al autocuidado.
La enfermedad representa uno de los procesos más delicados para las personas mayores y sus familias. Surgen tanto la necesidad de recibir ayuda y apoyo como la necesidad de ser autónomos, al igual que lo han sido durante la edad adulta. El reto principal de las personas mayores es el de aceptar ayuda. Los retos psicológicos que pueden surgir en la vejez pueden influir de manera significativa en la calidad de vida de las personas mayores. Cuando no se identifican y abordan a tiempo, es posible que contribuyan a:
Prevalencia de los trastornos psicológicos en la vejez
La vejez es una etapa en la que los trastornos psicológicos pueden adquirir una relevancia significativa, influyendo tanto en la calidad de vida como en la funcionalidad diaria de las personas mayores. Según la Organización Mundial de la Salud (2025), aproximadamente un 14 % de los adultos mayores de 70 años experimenta algún trastorno mental, siendo la depresión, la ansiedad y la demencia los más frecuentes. La prevención y la promoción de la salud mental en la vejez requieren un enfoque integral que involucre tanto a la persona mayor como a su entorno familiar y comunitario. Algunas estrategias respaldadas por investigaciones incluyen:
La colaboración familiar, de la persona mayor, y los profesionales de salud mental como los psicólogos, juegan un papel crucial para afrontar los retos psicológicos que pueden surgir en esta etapa.

HOY ESCRIBE EN LA NOTICIA
Conoce los distintos tipos de apego y cómo influyen de manera directa en tus relaciones personales
Redacción: Psicóloga Violeta Gutiérrez, 09 de abril de 2026
Comprender los tipos de apego permite descubrir cómo las experiencias tempranas influyen en la forma en que las personas crean y mantienen vínculos emocionales. Las relaciones con las figuras principales de cuidado moldean la manera en que se percibe la cercanía, la dependencia y la seguridad en la vida adulta. Conocer el tipo de apego que predomina en una persona ayuda a mejorar sus relaciones y su bienestar emocional. Los tipos de apego en la pareja definen cómo nos vinculamos emocionalmente, basándose en cuatro estilos principales: seguro, ansioso-ambivalente, evitativo y desorganizado. El apego seguro fomenta relaciones sanas y estables, mientras que los inseguros (ansioso, evitativo, desorganizado) suelen generar conflictos, dependencia o distanciamiento emocional por miedos al abandono o intimida
La teoría del apego de John Bowlby. – John Bowlby, psiquiatra y psicoanalista británico, fue quien formuló la teoría del apego moderna. Propuso que el comportamiento de apego se activa cuando el individuo percibe una amenaza o separación, y se alivia al recuperar la cercanía con una figura protectora. Bowlby basó su enfoque en la biología evolutiva, argumentando que el apego tiene una función de supervivencia. La relación temprana con el cuidador configura los modelos internos de trabajo, representaciones mentales que guían las expectativas sobre las relaciones futuras. Este planteamiento fue respaldado por observaciones empíricas y estudios longitudinales. Los datos demostraron que los niños con cuidadores sensibles desarrollan mayor seguridad, mientras que la falta de respuesta consistente puede generar patrones inseguros.
Los patrones de apego desarrollados en la infancia influyen de manera directa en cómo las personas establecen relaciones de pareja, experimentan la intimidad, manejan el rechazo y regulan su bienestar emocional. Estas diferencias determinan cómo cada individuo busca apoyo emocional, expresa sus necesidades y responde ante los conflictos o la distancia afectiva.
1. Apego seguro: vínculo, confianza y autoestima
El apego seguro se asocia con una base emocional estable. Las personas con este patrón confían en sus propias capacidades y en las intenciones de los demás. Mantienen vínculos cercanos sin perder su autonomía ni sentir miedo constante a ser rechazadas. Este estilo fomenta la autoestima y la percepción positiva del entorno. Tienden a resolver conflictos con empatía y muestran una regulación emocional equilibrada. En la adultez, este tipo de apego se relaciona con relaciones estables y satisfactorias tanto en el plano afectivo como social. Características principales:
2. Apego ansioso o ambivalente: validación y miedo al abandono
Quienes presentan apego ansioso o ambivalente muestran una fuerte necesidad de validación emocional. Buscan constantemente señales de aceptación y se angustian ante la distancia o la falta de atención. El miedo al abandono domina su comportamiento afectivo. Este estilo se forma en la infancia cuando las respuestas del cuidador son impredecibles: a veces afectuosas y otras distantes. En la vida adulta, genera relaciones intensas y cargadas de inseguridad. Las personas con este patrón oscilan entre la cercanía y la ansiedad, lo que puede provocar conflictos recurrentes y un malestar persistente al sentirse poco valoradas.
Rasgos comunes:
El apego evitativo se caracteriza por una necesidad de autonomía que frecuentemente encubre un temor al rechazo. Estas personas minimizan la importancia del vínculo emocional y prefieren confiar en sí mismas antes que depender de otros. Durante la infancia, los cuidadores suelen mostrarse fríos o poco disponibles, lo que refuerza el aprendizaje de que expresar necesidades no es seguro. En la adultez, el individuo evita involucrarse demasiado para mantener control emocional. Este estilo puede dificultar la creación de lazos profundos y limitar la expresión de afecto.
Aspectos destacados:
El apego desorganizado surge de experiencias traumáticas, negligencia o maltrato. Las figuras de cuidado representan simultáneamente fuente de seguridad y amenaza, generando una falta de coherencia en las respuestas emocionales. Este patrón combina aspectos del apego ansioso y del evitativo. La persona puede desear cercanía, pero al mismo tiempo temerla. En la adultez, se asocia con una baja autoestima y relaciones marcadas por la confusión emocional. El manejo de la distancia emocional resulta complejo, ya que el vínculo se percibe tanto como necesario como peligroso.
Indicadores frecuentes:
Identificar tu tipo de apego personal y de la pareja es clave para mejorar tu comunicación, si detectas que tu tipo de apego es inseguro y te está ocasionando problemas en tus relaciones interpersonales, es esencial buscar apoyo psicológico, para trabajar con tu tipo de apego y lograr un equilibrio emocional e interpersonal que te haga sentir más seguro y estable emocionalmente.
Contacto: MTF. Violeta Gutierrez Solís
Facebook: Psicóloga Violeta Gutiérrez
Instagram @psicologagutierrez

-
ESTATAL5 años agoHabrá ‘súper puente’ de 5 días en octubre
-
DELICIAS5 años ago84 % de probabilidad de lluvia y tormenta eléctrica para esta noche
-
CAMARGO8 años agoCALENDARIO PARA LA ENTREGA DE APOYOS DE PROSPERA
-
DELICIAS4 años agoMujeres de Delicias ofrecen servicio de transporte para que todas lleguen seguras a casa
-
CAMARGO6 años agoELLA ES LA CHICA QUE AYUDO A LOS AGRICULTORES EN MEDIO DE LA RIÑA
-
CAMARGO5 años agoRecomendaciones para evitar golpe de calor en mascotas
-
MEOQUI4 años agoHay buen pronóstico de lluvias para los próximos meses
-
ESTATAL4 años agoVolverían nevadas jueves y viernes en el estado: SMN
