HOY ESCRIBE EN LA NOTICIA
El día 10 de septiembre se celebra el Día Mundial de la Prevención del Suicidio
Redactado por: Psicóloga Violeta Gutiérrez Solís
Maestra en Terapia Familiar.
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), cada año se suicidan cerca de 700.000 personas, siendo la cuarta causa de muerte entre los jóvenes de 15 a 19 años de edad. Por cada suicidio consumado hay muchas tentativas de suicidio. En la población general, un intento de suicidio no consumado es el factor individual de riesgo más importante de suicidio consumado. El 77% de los suicidios se produce en los países de ingresos bajos y medianos. La ingestión de plaguicidas, el ahorcamiento y el disparo con armas de fuego son algunos de los métodos más comunes de suicidio en el mundo.
El suicidio figura entre las 20 causas de defunción más importantes a todas las edades a nivel mundial. Es un problema complejo, en el que intervienen factores psicológicos, sociales, biológicos, culturales y ambientales. En la actualidad, según las tasas, los jóvenes son el grupo de mayor riesgo en un tercio de los países.
¿Quién está en peligro?
Si bien el vínculo entre el suicidio y los trastornos mentales (en particular los trastornos relacionados con la depresión y el consumo de alcohol) está bien documentado en los países de altos ingresos, muchos suicidios se producen impulsivamente en momentos de crisis que menoscaban la capacidad para afrontar las tensiones de la vida, tales como los problemas financieros, las rupturas de relaciones o los dolores y enfermedades crónicos.
Además, las experiencias relacionadas con conflictos, desastres, violencia, abusos, pérdidas y sensación de aislamiento están estrechamente ligadas a conductas suicidas. Las tasas de suicidio también son elevadas entre los grupos vulnerables objeto de discriminación, por ejemplo, los refugiados y migrantes; las comunidades indígenas; las personas lesbianas, homosexuales, bisexuales, transexuales, intersexuales y los reclusos. Con diferencia, el principal factor de riesgo de suicidio es un intento previo de suicidio.
Estigma y tabú
El estigma en torno a los trastornos mentales y el suicidio disuade de buscar ayuda a muchas personas que piensan en quitarse la vida o han tratado de hacerlo y, por lo tanto, no reciben la ayuda que necesitan. La prevención del suicidio no se ha abordado apropiadamente debido a la falta de sensibilización respecto del suicidio como problema de salud pública importante y al tabú existente en muchas sociedades para analizarlo abiertamente.
Prevención y control
La prevención del suicidio es cosa de todos. Todos podemos y debemos colaborar en esta tarea. La OMS reconoce que el suicidio es una prioridad de salud pública. En el Plan de acción sobre salud mental 2013-2020 los Estados Miembros de la OMS se comprometieron a trabajar para alcanzar la meta mundial de reducir las tasas nacionales de suicidios en un 10% para 2020.
Según la OMS, las estrategias más eficaces para prevenir el suicidio son:
- Restricción del acceso a sustancias tóxicas y armas de fuego.
- Identificación temprana y tratamiento de las personas que sufren trastornos mentales como la depresión y que consumen alcohol y sustancias tóxicas.
- Mejora del acceso a los servicios de salud y la asistencia social.
- Cobertura responsable de las noticias sobre suicidios en los medios de comunicación, evitando el sensacionalismo.
- Evitar la estigmatización de quienes buscan ayuda por comportamientos suicidas o por problemas de salud mental y apoyar a quienes han perdido a sus seres queridos por suicidio.
La prevención del suicidio exige un enfoque innovador, integral y multisectorial, con la participación tanto del sector de la salud como el de la educación, el mundo laboral, la policía, la justicia, la religión, el derecho, la política y los medios de comunicación.
Tanto la Organización Mundial de la Salud (OMS) como la Asociación Internacional para la Prevención del Suicidio (IASP) recomiendan, por su importancia, realizar una terapia adecuada, aplicar medidas de seguimiento para quienes han cometido algún intento e implicar a los medios de comunicación para que la información que trasmitan esté enfocada a la sensibilización de la población y la prevención del suicidio.
Los profesionales de la salud son el referente principal a la hora de tratar a quienes piensan en el suicidio, pero los familiares, amigos, vecinos y conocidos, compañeros de trabajo y la sociedad en general son también piezas clave para la detección precoz y para dar apoyo, para frenar la actuación suicida y procurar esperanza y aliento en los momentos más difíciles.
Toma en cuenta que:
Nadie está solo: Es importante compartir con un amigo, familiar o terapeuta cualquier inquietud al respecto. Permanezca acompañado hasta que los pensamientos sobre el suicidio disminuyan.
Los pensamientos suicidas normalmente están asociados con problemas que pueden resolverse.
Las crisis de suicidio suelen ser pasajeras.
Muchas personas que alguna vez han pensado en suicidarse, en realidad no querían morir sino acabar con el sufrimiento.
Los problemas rara vez son tan graves como parecen a primera vista.
Las razones para vivir ayudan a superar momentos difíciles.
Contacto: Teléfono 6484694143
Redes Sociales:
Facebook: Psicóloga Violeta Gutiérrez
Instagram: @psicologagutierrez
HOY ESCRIBE EN LA NOTICIA
¿Cómo superar tus noches de insomnio y mejorar tu calidad de vida?
Redacción por: Psicóloga Violeta Gutiérrez, 19 de marzo del 2026
Dormir es una necesidad vital, pero millones de personas en todo el mundo luchan cada noche contra el insomnio. Un artículo publicado en National Library of Medicine resalta que es una afección común que tiene consecuencias graves y a largo plazo para la salud de las personas, y que en diferentes estudios se ha comprobado que afecta entre un 10 y un 30% de la población, aunque es más común en adultos mayores, mujeres y personas con problemas de salud médica y mental. Combatir el insomnio y tener noches de sueño en las que realmente se pueda descansar es posible. Sin embargo, no existe una solución única, y cada persona debe evaluar qué funciona mejor. El primer paso es identificar qué está causando el insomnio. Puede deberse al estrés, a malos hábitos de sueño, al consumo de cafeína o alcohol, a problemas médicos o incluso al uso excesivo de pantallas antes de dormir. Una vez reconocida la causa, se pueden aplicar diferentes estrategias para conciliar el sueño y dormir mejor. Aunque no siempre hay una solución inmediata, adoptar hábitos saludables y buscar ayuda cuando es necesario puede marcar una gran diferencia.
Para dormir bien y combatir el insomnio es necesario tener un estilo de vida saludable, y tener buenos hábitos de sueño.Esto implica establecer una rutina para dormir, prestando atención al horario en el que se va a la cama. Es necesario acostarse y levantarse a la misma hora todos los días, incluso los fines de semana. Se recomienda priorizar la higiene del sueño, evitando las siestas durante el día, el cenar muy tarde, beber muchos líquidos cerca de la hora de dormir, y utilizar las pantallas de forma excesiva durante la noche. Crear una rutina relajante antes de dormir también es muy útil. Esto puede incluir actividades como leer un libro tranquilo, tomar una ducha tibia, practicar ejercicios de respiración o meditación, o simplemente reducir la intensidad de las luces en casa. Lo importante es evitar estímulos intensos al menos una hora antes de ir a la cama.
Aprender a relajar el cuerpo y la mente antes de dormir es clave, y puede ser la diferencia entre una noche de sueño reparador y el insomnio. Las técnicas o ejercicios de relajación ayudan a reducir la tensión acumulada durante el día. Algunas de las más efectivas incluyen la respiración profunda y lenta, la relajación muscular progresiva, la meditación guiada y el mindfulness. Incluso algo tan simple como escuchar sonidos suaves de la naturaleza o música tranquila puede preparar al cuerpo para dormir. Lo más importante de estas técnicas es que ayudan a calmar la mente y a soltar pensamientos repetitivos, que muchas veces son uno de los factores que contribuyen al desarrollo del insomnio.
El ambiente en el que se duerme también influye en la calidad del sueño, así que se deben tomar medidas para hacer que la habitación sea cómoda, y evitar cualquier elemento que pueda interferir con el descanso. Cuando la habitación está oscura es más fácil conciliar el sueño y permanecer dormido, por lo que recomienda usar cortinas gruesas o persianas para bloquear la luz. También es importante separar el espacio de descanso del espacio de trabajo o de actividades estimulantes. Por ejemplo, evitar revisar el celular o responder correos en la cama ya que esto ayuda al cerebro a asociar ese entorno exclusivamente con el sueño.
Muchos hábitos cotidianos, aunque parezcan inofensivos, pueden interferir con la capacidad del cuerpo para relajarse y dormir. Entre los más comunes se encuentran el consumo de estimulantes, el uso excesivo de pantallas, las comidas pesadas en la noche y la falta de exposición a la luz natural durante el día. Los especialistas recomiendan evitar el consumo de tabaco, alcohol y bebidas que estimulen el sistema nervioso central, como el café o las bebidas con cafeína. La cafeína puede permanecer en el organismo durante varias horas y alterar el ciclo natural del sueño, especialmente en personas sensibles o cuando se consume por la tarde.
Es grande el impacto que puede tener un buen estilo de vida y la alimentación saludable sobre la calidad del sueño. En este sentido, recomienda abstenerse de consumir grandes cantidades de alimentos antes de dormir, y utilizar remedios populares como la leche tibia o el té de manzanilla antes de acostarse. También se resaltan los efectos positivos que tiene el ejercicio para el tratamiento del insomnio. Sin embargo, debido a que la actividad física estimula la liberación de endorfinas y hace que las personas se sientan con más energía, se recomienda evitar el ejercicio al menos dos horas antes de acostarse.
Terapia cognitivo conductual para el insomnio
La terapia cognitivo conductual es una de las mejores herramientas para el tratamiento del insomnio, sobre todo cuando el problema es persistente o crónico. Según SleepFoundation, el propósito de este tipo de terapia es mejorar la calidad y la duración del sueño, y reducir los trastornos diurnos asociados a él. Esta terapia se enfoca en identificar pensamientos, emociones y comportamientos que interfieren con el sueño, y brindar herramientas para que la persona pueda empezar a dormir mejor. Dentro de este enfoque se pueden utilizar algunos ejercicios de respiración para la ansiedad, como la respiración 4-7-8, con la que es posible controlar los pensamientos intrusivos e inducir la relajación en el cuerpo y en la mente.
Cuando el insomnio se prolonga en el tiempo, puede causar privación del sueño. Esto puede causar somnolencia diurna, un efecto que puede ser peligroso al realizar actividades como conducir o realizar otras actividades en las que es necesario estar alerta y atento. Además, la falta de sueño está relacionada con un gran número de afecciones, dentro de las que se encuentran la depresión, la ansiedad, la hipertensión, la apnea obstructiva del sueño, la diabetes tipo 2 y la obesidad.
Una buena señal de que se requiere de asistencia médica o psicológica es:
Fuentes:
https://www.mayoclinic.org/es/diseases-conditions/insomnia/diagnosis-treatment/drc-20355173
Contacto: MTF. Violeta Gutierrez Solís
Facebook: Psicóloga Violeta Gutiérrez
Instagram @psicologagutierrez
HOY ESCRIBE EN LA NOTICIA
¿Cuál es la diferencia entre un Psicólogo y un Psiquiatra y a cuál debo acudir? Aquí te lo cuento
Redacción Psicóloga Violeta Gutiérrez, 12 de marzo de 2026
Qué hace un Psiquiatra
La especialidad de la psiquiatría se ocupa del estudio, prevención, evaluación, diagnóstico, tratamiento y la rehabilitación de los problemas de salud mental. Soy consciente de que esta descripción puede asustar a muchas personas que no quieren sentirse enfermas y rechacen la idea de acudir a un psiquiatra. Pero, dime ¿a dónde acudirías si hay un alimento que te ha sentado mal, te sale una mancha en la piel o tienes algún dolor? ¿Acaso no acudirías al médico? Quizás no sea nada importante, pero si es un problema tratable, mejor hacerlo cuanto antes. Por tanto, ¿por qué no ir también al médico si os encontráis nerviosos, extremadamente preocupados, tristes u obsesionados? El beneficio de ir y el riesgo de no ir es el mismo.
Cómo trabaja un Psiquiatra
Un psiquiatra tiene unas herramientas muy rudimentarias: la principal es la palabra, al igual que el psicólogo. El psiquiatra va a conversar contigo, como lo hace el psicólogo, para entender qué te pasa y cómo poder ayudarte. Generalmente son necesarias entre una y dos horas de entrevista para poder establecer un diagnóstico y acordar contigo un plan de tratamiento. El plan del tratamiento no tiene por qué necesariamente incluir un medicamento, como la mayoría de las personas creen. Lo que sí es cierto es que el psiquiatra, como médico, puede prescribir medicación a las personas que se pueden beneficiar de ella. Más adelante, veremos cómo se realiza el proceso de prescripción.
Qué hace un Psicólogo Clínico
Un psicólogo clínico generalmente ofrece tratamientos de psicoterapia a pacientes que previamente ha evaluado o han sido derivados por otros profesionales (médicos de familia, psiquiatras o tutores académicos). Los psicólogos clínicos, además de psicoterapia individual, pueden hacer terapia de pareja o terapia de familia. Algunos psicólogos clínicos se han subespecializado y son neuropsicólogos clínicos y realizan evaluaciones neuropsicológicas. Solo los psicólogos especialistas en psicología clínica son los que pueden desarrollar su actividad en los centros, establecimientos y servicios del Sistema Nacional de Salud.
Cómo trabaja un Psicólogo Clínico
Al igual que el Psiquiatra, el Psicólogo Clínico se va a valer de la palabra para poder realizar su trabajo. Las evaluaciones diagnósticas las va a hacer fundamentalmente mediante una entrevista clínica (una conversación con el paciente). La intervención terapéutica también va a tener como pilar la palabra, que puede complementar con algunos ejercicios. Estos ejercicios pueden ser de meditación o relajación, de escritura terapéutica, de realización de un diario o registros o de imaginación guiada, entre otros. Con los niños el trabajo de un Psicólogo Clínico Infantil suele ser algo distinto. Al tener menor capacidad de comunicación verbal, se utilizan otros medios como el dibujo o el juego. El psicólogo infantil va a tener también muy en cuenta todo aquello que los padres o cuidadores principales puedan aportar sobre el niño.
Diferencias entre un Psicólogo y un Psiquiatra
Como decíamos anteriormente, esta es la principal pregunta que nos hacen muchos pacientes y muchas personas fuera de la consulta cuando se enteran que somos psicólogos o psiquiatras. ¿Cuál es la diferencia entre un psiquiatra y un psicólogo?
La principal diferencia entre psicólogos y psiquiatras, y que más peso tiene, es que el psiquiatra es médico y el psicólogo es psicólogo. Por tanto, como médico, el psiquiatra puede prescribir medicación y puede solicitar distintas pruebas diagnósticas. El tipo de pruebas diagnósticas que puede solicitar un psiquiatra son: análisis de sangre, análisis de orina, pruebas de imagen (radiografías, escáner, resonancia magnética), ECG, EEG, estudios del sueño o interconsultas con otras especialidades médicas. Estas pruebas no se solicitan para confirmar el diagnóstico de un trastorno mental, sino que sirven para: Descartar determinadas enfermedades médicas que cursan con síntomas similares a los trastornos mentales, por ejemplo, descartar hipertiroidismo cuando haya ansiedad e insomnio. Conocer si la medicación prescrita o el estilo de vida ha interferido de alguna manera en su salud física, por ejemplo, monitorizando el peso y las cifras de colesterol.
¿Quién puede medicar: el psiquiatra o el psicólogo?
Esta es otra pregunta con la que nos encontramos a diario: personas que confunden a un psiquiatra con un psicólogo y llaman psicólogo a un profesional que le prescribió una medicación. En España, los psicólogos no pueden prescribir medicación de ningún tipo, mientras que los psiquiatras pueden prescribir cualquier medicación porque antes de psiquiatras, son médicos. Los psicólogos no pueden prescribir medicación, mientras que los psiquiatras pueden prescribir cualquier medicación.
La prescripción de medicación es una forma de tratamiento clave para muchos trastornos mentales. En los últimos 30 años se han producido avances importantísimos y los tratamientos actuales son muy seguros, bastante eficaces y muy bien tolerados por los pacientes. Es cierto que los casos más graves son los que más se benefician de un tratamiento farmacológico. Pero, en muchos casos leves, la medicación también puede marcar una diferencia muy importante y ayudar muchísimo a la persona que está siendo tratada. Los psicólogos clínicos, que trabajan codo a codo con los psiquiatras, saben cuándo derivar a su paciente a un psiquiatra para que pueda ofrecerle un tratamiento farmacológico. Cuándo pedir cita con un psiquiatra. En general, recomendamos pedir cita con un psiquiatra en los siguientes casos:
si tienes un síntoma definido (como insomnio, crisis de pánico, llanto frecuente o problemas de concentración) que causa un malestar significativo.
Cuándo pedir cita con un psicólogo
¿Puedo tratarme con un psiquiatra y un psicólogo a la vez?
Claro que puedes tener un tratamiento combinado con psiquiatra y psicólogo. De hecho, es una práctica muy habitual y muy recomendable en muchos casos. La visión de dos profesionales de un mismo problema puede ser muy enriquecedora y ayudar más al paciente. Esto es posible cuando los dos profesionales trabajan en equipo, se coordinan, se conocen y se compenetran bien. Por supuesto, es más sencillo si ya se conocen y trabajan en el mismo centro.
MTF. Violeta Gutierrez Solís
Facebook: Psicóloga Violeta Gutiérrez
Instagram @psicologagutierrez

HOY ESCRIBE EN LA NOTICIA
El empoderamiento de las mujeres: uno de los objetivos claves en este 8M
Redacción por: Psicóloga Violeta Gutiérrez, 05 de marzo de 2026
Este 8 de marzo (8M), Día Internacional de la Mujer, es una jornada de lucha y reflexión, no de celebración. Se busca visibilizar y exigir la equidad de género real, erradicar la violencia machista, feminicidios y brechas salariales, así como garantizar derechos laborales, económicos, reproductivos y de seguridad para todas las mujeres.
Principales objetivos del 8M:
El empoderamiento es un proceso mediante el cual individuos o grupos adquieren la capacidad y los medios para tomar decisiones autónomas y ejercer control sobre sus propias vidas. Este concepto se popularizó en los años 60, especialmente en el movimiento afroamericano y en la teoría de Paulo Freire, que enfatizaba el desarrollo de la conciencia crítica. En el contexto de los movimientos de mujeres, el empoderamiento de la mujer se refiere tanto a la toma de poder individual, fortaleciendo la autoestima y la capacidad de elección, como al poder colectivo para cambiar las relaciones de género en diversas esferas.
Conseguir la igualdad de género requiere un enfoque multifacético que aborde tanto el empoderamiento individual como el colectivo. A nivel individual, se trata de fomentar la autoconfianza, la independencia económica y la capacidad de tomar decisiones. A nivel colectivo, es crucial transformar las estructuras económicas, políticas, jurídicas y socioculturales que perpetúan la desigualdad. La educación, las políticas de igualdad de género en el trabajo y la participación activa en procesos de toma de decisiones son esenciales para avanzar hacia una sociedad más justa.
El empoderamiento de la mujer es fundamental para alcanzar la igualdad, el desarrollo y la paz, como lo destacó la Declaración de Pekín en 1995. Empoderar a las mujeres significa no solo mejorar sus condiciones de vida individualmente, sino también impulsar cambios sociales profundos que beneficien a toda la comunidad. Cuando las mujeres tienen igualdad de acceso al poder y los recursos, toda la sociedad se beneficia de una mayor justicia social, económica y política.
Tipos de empoderamiento:
Los principios del empoderamiento giran en torno a la adquisición de poder y control sobre la propia vida y la capacidad de hacer elecciones. A continuación, se detallan algunos principios fundamentales:
Mujeres en liderazgo y STEM
El empoderamiento se refleja en la importancia de las mujeres en liderazgo, mujeres en STEM (Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas), y mujeres importantes en la historia. Han allanado el camino para la igualdad de género en el trabajo y han inspirado a nuevas generaciones de mujeres científicas y mujeres activistas.
El empoderamiento es un proceso esencial para que individuos y grupos adquieran autonomía y control sobre sus vidas. Fomenta la autoestima, la independencia económica y la capacidad de tomar decisiones, tanto a nivel individual como colectivo. Al transformar las estructuras que perpetúan la desigualdad, se promueve una sociedad más justa. El empoderamiento de la mujer es clave para el desarrollo social, económico y político, beneficiando a toda la comunidad y contribuyendo a una mayor justicia social y igualdad de género en el trabajo. A través de la educación, la sensibilización y el apoyo a las mujeres en liderazgo, podemos avanzar hacia un futuro donde todas las mujeres tengan las oportunidades y los recursos necesarios para prosperar.
MTF. Violeta Gutierrez Solís
Facebook: Psicóloga Violeta Gutiérrez
Instagram @psicologagutierrez

-
ESTATAL4 años agoHabrá ‘súper puente’ de 5 días en octubre
-
DELICIAS5 años ago84 % de probabilidad de lluvia y tormenta eléctrica para esta noche
-
CAMARGO8 años agoCALENDARIO PARA LA ENTREGA DE APOYOS DE PROSPERA
-
DELICIAS4 años agoMujeres de Delicias ofrecen servicio de transporte para que todas lleguen seguras a casa
-
CAMARGO6 años agoELLA ES LA CHICA QUE AYUDO A LOS AGRICULTORES EN MEDIO DE LA RIÑA
-
CAMARGO5 años agoRecomendaciones para evitar golpe de calor en mascotas
-
MEOQUI4 años agoHay buen pronóstico de lluvias para los próximos meses
-
ESTATAL4 años agoVolverían nevadas jueves y viernes en el estado: SMN

