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Abuelita de Batman

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Por Jesús M. Esparza Flores

Quién no ha dicho alguna vez, estas frases: Ya estuvo suave. Ni que ocho cuartos. Vientos huracanados Abuelita de Batman. Así como la Real Academia Española define y aprueba las palabras del idioma en español, el lenguaje coloquial mexicano tiene su propio lenguaje nacional y regional.

Ya estuvo suave, esta frase la oímos de nuestros mayores, se usa y se sigue usando para decir que ya basta, ya es suficiente con la broma, con la discusión o con alguna petición insistente. Su origen puede referirse a que ya amasaron mucho el tema o el asunto y que  ya pasaron mucho tiempo dedicado a una misma cosa.

 Ni que ocho cuartos: manera compleja de decir que no se va a hacer algo. Esta expresión coloquial es usada para subrayar el desacuerdo con algo, por ejemplo: ¡Qué dieta ni qué ocho cuartos! Surge del significado de la palabra cuartos, un tipo de moneda de cobre en España, cuyo valor era el de cuatro maravedís de vellón.

Vientos huracanados: Escuchar o manifestarse con  esta expresión, se está remitiendo necesariamente a algo positivo, festivo, alegre o animado, donde se muestra contento y jubiloso, por algo o alguien al que le ha sucedido un acontecimiento o ha salido triunfante de una situación y que le ha hecho entusiasmarse.

Andar con el Jesús en la boca: Utilizado por las madres mexicanas para expresar su preocupación e inquietud hacia algo en específico. Comúnmente utilizada cuando uno anda a altísimas horas de la noche con sus amigos. Ejemplo: ¿Qué son estas horas de llegar? ¡Llevo toda la noche con el Jesús en la boca¡

Voy a sacarle la sopa: cuando un sujeto quiere descubrir la verdad acerca de una situación específica que le es desconocida.

El que es perico, donde quiera es verde: Dícese del individuo que puede demostrar sus habilidades y competencias en cualquier circunstancia o trabajo.

Taparle el ojo al macho: Expresión para indicar que estás disimulando lo que hiciste mal para evitar tener la culpa, como quien dice “hacerse güaje”. Ejemplo: No quieras taparle el ojo al macho, ¡yo sé bien donde andabas!

 

Hacerse guaje: No darse por enterado de algo o hacerse el desentendido, si ya sé, ya sé que significa otra cosa, pero es lo que puedo publicar, para evitar que me amonesten o ya no publiquen mis artículos, cuando tenga la edad y la fama de Catón ya podré ser mas explícito.

Me agarraste en curva: cuando se sorprende a un individuo desprevenido y distraído. Usualmente utilizada por los hombres cuando sus mujeres les aplican el “a ver, ¿dime qué te estaba diciendo?” – ¡Híjole, mi amor! ahora sí que me agarraste en curva, te juro que te estaba escuchando.

 Ponte la del Puebla: Frase utilizada cuando quieren expresarle a otro individuo que comparta algo, que preste pa’ la orquesta, que se moche, que brinde desinteresadamente algo. Proviene del uniforme del equipo de fútbol de Puebla, que tiene una línea diagonal cruzando desde el hombro derecho hasta la parte inferior izquierda del torso. En resumen, cuando uno traza esa línea, parece que se está cortando o “mochando” con un pedazo de uno mismo…¡está compartiendo!

 Ya nos cayó el chahuistle: Del náhuatl (chahuitztli), cuyo significado es “enfermedad del maíz”, un hongo que invade las cosechas de los agricultores, considerada como una verdadera tragedia. Actualmente, esta frase la utilizamos para expresar que nuestros problemas están a punto de empeorar o nos va a suceder algo no agradable, digamos que ya valió.  Ejemplo: Te dije que no te pasaras ese alto, ahora por tu culpa ¡ya nos cayó el chahuistle!

 Sepa la bola: Cuando una persona no quiere meterse en problemas y no tiene a quien echarle la culpa. Esta frase viene de los tiempos de la Revolución Mexicana, cuando se les conocía como “la bola” a todas las personas de diferentes clases sociales que formaban parte de los levantamientos callejeros en contra Porfirio Díaz. Ejemplo: -¿Quién dejó todo esto aquí tirado? – ¡Sepa la bola! cuando yo llegué, así estaba.

 

Darle vuelo a la hilacha: Literalmente es desgastar el hilo hasta que no haya de donde desprender. Nuestras abuelitas nos lo solían decir cuando andábamos en malos pasos y no medíamos las consecuencias. Como cuando nos vamos de fiesta, party, guateque o reventón y la misión de la noche es aguantar la fiesta hasta que el cuerpo pueda.

Si un extranjero visita México y escucha una frase como ésta: “amárrate las agujetas que te vas a dar un ranazo”, ¿cómo lo entendería? No se trata de atar una especie de aguja para evitar accidentes con un batracio, en realidad es una advertencia, de sujetar bien las cintas de los zapatos. Ranazo es darse un fuerte golpe.

Es así como el español de México se ha visto inundado de frases coloquiales que denotan el ingenio y la destreza de sus hablantes y cuyos significados son fáciles de interpretar debido a la correspondencia tan clara en sonido que tienen con frases formales de uso común, por ejemplo: ¿Qué pasión? (¿qué pasó?), ya te la sándwich (ya te la sabes),  ¡Clarines! (claro). ¡Por su pollo! (por supuesto).

Otro tipo de estas clásicas frases mexicanas son aquellas, cuya gracia recae en hacer referencia a personajes o elementos de la cultura popular, por ejemplo: Nelson Mandela (Negación, no, nel), a partir del nombre del líder político sudafricano.

Los personajes principales de telenovelas se volvieron entrañables por sus historias, por su simpatía y carisma pero también por su lenguaje. Esto llega a su máxima expresión en tres novelas icónicas de los años 90: María Mercedes (1992), Marimar (1994) y María la del Barrio (1996) las tres protagonizadas por Thalía. María Mercedes conoce a Jorge Luis mientras le limpia el parabrisas en una avenida del D.F., después de que él le regala dinero, ella se despide diciendo: ¡Ahí nos vidrios! Pese al acento costeño de Marimar, su lenguaje es muy parecido al utilizado por todos. Y qué decir de su perro, Pulgoso, quien le hablaba al espectador y siempre decía: ¡Pa’ su mecha! Por último, no era raro escuchar a María la del Barrio defendiéndose de quienes se burlaban de ella, incluido el propio Luis Fernando, con frases como: ¡Te reirás de ti, pero de mí, naranjas!

 

Breve glosario de frases clásicas. Si no conocen varias de estas frases o quieren enriquecer su repertorio, aquí les dejo algunas de ellas, que están… ¡a todas margaritas!

Para saludar: ¿Qué hongo? ¿Qué Pedro Pablo? ¿Quiúbole? ¿Qué pex? ¿Qué onda?

Para despedirse: Parto sin dolor, ahí la bestia, luego te viceroy,  si tienen tele ahí se ven y si no me ven pues no me extrañen

Para afirmar: yes en inglés, clarín corneta, clara de huevo, arre con la que barre, que se arme la rumba, ya rugiste león, ya estás peinado pa’trás

Para negar: Nanai,  Nel pastel, Zacatito pa’l conejo, Naranjas chinas

Circunstanciales: Pero sin Yolanda, Carmen, que aquí no ha pasado Nancy; Vaya, vaya, Tacubaya, si no conoce, mejor ni vaya; Es con Tokio, Honda y Kawasaki; Ya te la sábanas, paquetes de hilo; Te la sabritas, mi Barcel; Ando bien erizo; Calmantes montes, dijo el saltamontes; Mochilas para los cuadernos; Aquí merengues.

Temporales y meteorológicas: Al ratón vaquero, Al ratón le gusta el queso y al perro su hueso, Ya estufas por hoy, Hace mucho frijol

 

Hacerse la remolona: Persona o institución  que rehuye o se resiste a hacer un trabajo, a aceptar o admitir una obligación o algo que no gusta, a menudo por pereza.

 

Trulis: Alusivo a hacerse o estar Tonto.  Es una expresión típica del estado de Chihuahua, que por cierto, mi siguiente artículo será de expresiones chihuahuenses, con énfasis en el chile chilaca, con machaca y que la muchacha chula lo vende a ocho ochenta.

 

Para mí, la más divertida de nuestra expresiones populares es Abuelita de batman. Es para afirmar algo de manera firme y categórica o expresar un gran entusiasmo, es algo relativo a los productos de la gallina, que se preparan estrellados, revueltos, con jamón, tocino, rancheros… sí, sí ya entendimos, no estamos trulis. Ejemplo actual: ¿Oye, en verdad crees que César Duarte saldrá exonerado en los tribunales federales?  ¡ABUELITA DE BATMAN¡ pese a que la justicia en Chihuahua se hace la remolona…

 

Frases de la semana:  Con la vara que midas serás medido. Al nopal solo se le arriman cuando tiene tunas

otras en las que hay que pasarlo bien. Botellita de Jerez, todo lo que me digas será al revés.  Botellita de vinagre… No, alto, stop, luego ya no van a quererme publicar en ningún medios. Cuesta más caro el caldo que las albóndigas. Le pone mucha crema a los tacos. El burro hablando de orejas. El que con lobos anda, a aullar se enseña. Dime con quién andas y te diré quién eres. El que nace pa’ tamal, del cielo le caen las hojas. (En Cuba se usa El que nace pa’ martillo, del cielo le caen los clavos). El sordo no oye, pero bien que compone.

Jarrito nuevo, ¿dónde te pondré?… Lo malo es que tiene segunda parte, Jarrito viejo, ¿dónde te tiraré?.

Lo que no va en lágrimas, va en suspiros.  Nada sabe su violín y todos los sones toca. Ni tanto que queme al santo, ni tanto que no lo alumbre. No la hagas de redentor o saldrás crucificado.  Para uno que madruga hay otro que no se duerme. El complemento perfecto para “Al que madruga, Dios le ayuda”.  Se hace pesado el difunto cuando siente que lo cargan.  O cargo la virgen o trueno los cuetes. Según el sapo la pedrada. Si quieres conocer a Inés, vive con ella un mes.  Viejo el mar y todavía hace olas y unos de mis refranes favoritos:

No le tengo miedo al chile… aunque lo vea colorado, ya que subraya la valentía del que lo dice, para enfrentarse a cualquier tipo de reto.

 

Cantante recomendado de la semana: Tico de Moraes es cantante y guitarrista, especializado en jazz y música brasileña. Comenzó a actuar a los 13 años: en 1993 fue invitado a participar como guitarrista en una presentación en Mozambique del reconocido cantante local; Chude Mondlane. En septiembre de 2005, Tico de Moraes inició su carrera en solitario con el espectáculo “Mangaio”, que también es el nombre de una de sus composiciones. Actualmente, desarrolla un trabajo en sociedad con el baterista Misael Barros: proyecto titulado DOIZZ, que suele contar con la presencia del saxofonista Carlos Cárdenas. Mis favoritas de él: Nó Na Madeira, Break In, She´s Awesome, Copacabana, Bem Que Se Quis y sus versiones de Stuck on You, Fly Me to the  Moon, L-O-V-E, How Deep is Your Love, Baby I Love Your Way, And I Love Her, Everything, Smile, My Girl, I´m Not In Love y You´ve Got a friend

 

Canción recomendada de la semana: ¿Quieren impresionar a sus amigos? Pongan una playlist de Bad-Bunny,  Peso Pluma… no, no es cierto, dije impresionar, no correrlos de su reunión, Ya en serio, escuchar jazz con ensamble brasileño, hará que les todos sus invitados les pregunten quien toca y canta esa música tan agradable al oído. Yo recomiendo la versión de Stuck On You, en voz de Tico de Moraes, una de mis canciones favoritas, que me identifica con mi mujer, escrita y grabada originalmente por el cantautor estadounidense Lionel Richie. Traducción libre: Estoy atado a ti, he sido un tonto por mucho tiempo, supongo que es hora de que vuelva a casa. Supongo que voy en camino, es tan difícil de ver que una mujer como tú, podría esperar a un hombre como yo. Supongo que voy en camino, me alegro de que te quedes. Oh, me voy en ese tren de medianoche mañana, y sé a dónde voy. He empacado mis problemas y los he tirado a todos, porque esta vez, querida, voy a volver a casa para quedarme.  IMGC, estoy atado a ti… ¡Eso es amor del bueno¡

 

Por hoy es todo. Pues me voy…    

 

Posdata: No se aceptan críticas, porque ¿saben ustedes cual es la diferencia entre una crítica positiva y la negativa? Pues, la positiva es toda la que yo hago y, la negativa es… ¡toda aquella que me hacen a mí!

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¿Cuál es la diferencia entre un Psicólogo y un Psiquiatra y a cuál debo acudir? Aquí te lo cuento

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Redacción Psicóloga Violeta Gutiérrez, 12 de marzo de 2026

Qué hace un Psiquiatra

La especialidad de la psiquiatría se ocupa del estudio, prevención, evaluación, diagnóstico, tratamiento y la rehabilitación de los problemas de salud mental. Soy consciente de que esta descripción puede asustar a muchas personas que no quieren sentirse enfermas y rechacen la idea de acudir a un psiquiatra. Pero, dime ¿a dónde acudirías si hay un alimento que te ha sentado mal, te sale una mancha en la piel o tienes algún dolor? ¿Acaso no acudirías al médico? Quizás no sea nada importante, pero si es un problema tratable, mejor hacerlo cuanto antes. Por tanto, ¿por qué no ir también al médico si os encontráis nerviosos, extremadamente preocupados, tristes u obsesionados? El beneficio de ir y el riesgo de no ir es el mismo.

Cómo trabaja un Psiquiatra

Un psiquiatra tiene unas herramientas muy rudimentarias: la principal es la palabra, al igual que el psicólogo. El psiquiatra va a conversar contigo, como lo hace el psicólogo, para entender qué te pasa y cómo poder ayudarte. Generalmente son necesarias entre una y dos horas de entrevista para poder establecer un diagnóstico y acordar contigo un plan de tratamiento. El plan del tratamiento no tiene por qué necesariamente incluir un medicamento, como la mayoría de las personas creen. Lo que sí es cierto es que el psiquiatra, como médico, puede prescribir medicación a las personas que se pueden beneficiar de ella. Más adelante, veremos cómo se realiza el proceso de prescripción.

Qué hace un Psicólogo Clínico

Un psicólogo clínico generalmente ofrece tratamientos de psicoterapia a pacientes que previamente ha evaluado o han sido derivados por otros profesionales (médicos de familia, psiquiatras o tutores académicos). Los psicólogos clínicos, además de psicoterapia individual, pueden hacer terapia de pareja o terapia de familia. Algunos psicólogos clínicos se han subespecializado y son neuropsicólogos clínicos y realizan evaluaciones neuropsicológicas. Solo los psicólogos especialistas en psicología clínica son los que pueden desarrollar su actividad en los centros, establecimientos y servicios del Sistema Nacional de Salud.

Cómo trabaja un Psicólogo Clínico

Al igual que el Psiquiatra, el Psicólogo Clínico se va a valer de la palabra para poder realizar su trabajo. Las evaluaciones diagnósticas las va a hacer fundamentalmente mediante una entrevista clínica (una conversación con el paciente). La intervención terapéutica también va a tener como pilar la palabra, que puede complementar con algunos ejercicios. Estos ejercicios pueden ser de meditación o relajación, de escritura terapéutica, de realización de un diario o registros o de imaginación guiada, entre otros. Con los niños el trabajo de un Psicólogo Clínico Infantil suele ser algo distinto. Al tener menor capacidad de comunicación verbal, se utilizan otros medios como el dibujo o el juego. El psicólogo infantil va a tener también muy en cuenta todo aquello que los padres o cuidadores principales puedan aportar sobre el niño.

Diferencias entre un Psicólogo y un Psiquiatra

Como decíamos anteriormente, esta es la principal pregunta que nos hacen muchos pacientes y muchas personas fuera de la consulta cuando se enteran que somos psicólogos o psiquiatras. ¿Cuál es la diferencia entre un psiquiatra y un psicólogo?

La principal diferencia entre psicólogos y psiquiatras, y que más peso tiene, es que el psiquiatra es médico y el psicólogo es psicólogo. Por tanto, como médico, el psiquiatra puede prescribir medicación y puede solicitar distintas pruebas diagnósticas. El tipo de pruebas diagnósticas que puede solicitar un psiquiatra son: análisis de sangre, análisis de orina, pruebas de imagen (radiografías, escáner, resonancia magnética), ECG, EEG, estudios del sueño o interconsultas con otras especialidades médicas. Estas pruebas no se solicitan para confirmar el diagnóstico de un trastorno mental, sino que sirven para: Descartar determinadas enfermedades médicas que cursan con síntomas similares a los trastornos mentales, por ejemplo, descartar hipertiroidismo cuando haya ansiedad e insomnio. Conocer si la medicación prescrita o el estilo de vida ha interferido de alguna manera en su salud física, por ejemplo, monitorizando el peso y las cifras de colesterol.

¿Quién puede medicar: el psiquiatra o el psicólogo?

Esta es otra pregunta con la que nos encontramos a diario: personas que confunden a un psiquiatra con un psicólogo y llaman psicólogo a un profesional que le prescribió una medicación. En España, los psicólogos no pueden prescribir medicación de ningún tipo, mientras que los psiquiatras pueden prescribir cualquier medicación porque antes de psiquiatras, son médicos. Los psicólogos no pueden prescribir medicación, mientras que los psiquiatras pueden prescribir cualquier medicación.

La prescripción de medicación es una forma de tratamiento clave para muchos trastornos mentales. En los últimos 30 años se han producido avances importantísimos y los tratamientos actuales son muy seguros, bastante eficaces y muy bien tolerados por los pacientes. Es cierto que los casos más graves son los que más se benefician de un tratamiento farmacológico. Pero, en muchos casos leves, la medicación también puede marcar una diferencia muy importante y ayudar muchísimo a la persona que está siendo tratada. Los psicólogos clínicos, que trabajan codo a codo con los psiquiatras, saben cuándo derivar a su paciente a un psiquiatra para que pueda ofrecerle un tratamiento farmacológico. Cuándo pedir cita con un psiquiatra. En general, recomendamos pedir cita con un psiquiatra en los siguientes casos:

si tienes un síntoma definido (como insomnio, crisis de pánico, llanto frecuente o problemas de concentración) que causa un malestar significativo.

si crees que puedes necesitar medicación o si ya estás tomando medicación.
si un psicólogo ha recomendado que te vea un psiquiatra o llevas tiempo haciendo terapia sin haber obtenido mejoría.
si tienes una adicción.
si has tenido algún cambio conductual reciente o has pensado en hacerte daño de alguna manera.

Cuándo pedir cita con un psicólogo

Sería recomendable pedir cita con un psicólogo en primera instancia en los siguientes casos:
ante un problema de insatisfacción vital.
ante una conflictiva de pareja, familiar o laboral.
cuando se presentan síntomas leves y poco persistentes de ansiedad o depresión.
cuando un psiquiatra ha recomendado realizar un tratamiento de psicoterapia.

¿Puedo tratarme con un psiquiatra y un psicólogo a la vez?

Claro que puedes tener un tratamiento combinado con psiquiatra y psicólogo. De hecho, es una práctica muy habitual y muy recomendable en muchos casos. La visión de dos profesionales de un mismo problema puede ser muy enriquecedora y ayudar más al paciente. Esto es posible cuando los dos profesionales trabajan en equipo, se coordinan, se conocen y se compenetran bien. Por supuesto, es más sencillo si ya se conocen y trabajan en el mismo centro.

 

MTF. Violeta Gutierrez Solís

Facebook: Psicóloga Violeta Gutiérrez

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El empoderamiento de las mujeres: uno de los objetivos claves en este 8M

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Imagen ilustrativa tomada de internet.

Redacción por: Psicóloga Violeta Gutiérrez, 05 de marzo de 2026

Este 8 de marzo (8M), Día Internacional de la Mujer, es una jornada de lucha y reflexión, no de celebración. Se busca visibilizar y exigir la equidad de género real, erradicar la violencia machista, feminicidios y brechas salariales, así como garantizar derechos laborales, económicos, reproductivos y de seguridad para todas las mujeres.

Principales objetivos del 8M:

Erradicación de la violencia: Protesta contra la violencia de género, física, psicológica, sexual y económica, incluyendo los feminicidios.
Igualdad sustantiva: Exigir igualdad de derechos y oportunidades en todos los ámbitos, superando las brechas legales, económicas y laborales.
Justicia y seguridad: Garantizar que los derechos de las mujeres se cumplan y cesen la impunidad.
Sororidad y visibilidad: Tomar las calles para mostrar la fuerza colectiva, recordar a las víctimas de la violencia y alzar la voz por la equidad.
Derechos reproductivos y de salud: Acceso al aborto legal y seguro, y atención integral a la salud.

El empoderamiento es un proceso mediante el cual individuos o grupos adquieren la capacidad y los medios para tomar decisiones autónomas y ejercer control sobre sus propias vidas. Este concepto se popularizó en los años 60, especialmente en el movimiento afroamericano y en la teoría de Paulo Freire, que enfatizaba el desarrollo de la conciencia crítica. En el contexto de los movimientos de mujeres, el empoderamiento de la mujer se refiere tanto a la toma de poder individual, fortaleciendo la autoestima y la capacidad de elección, como al poder colectivo para cambiar las relaciones de género en diversas esferas.

Conseguir la igualdad de género requiere un enfoque multifacético que aborde tanto el empoderamiento individual como el colectivo. A nivel individual, se trata de fomentar la autoconfianza, la independencia económica y la capacidad de tomar decisiones. A nivel colectivo, es crucial transformar las estructuras económicas, políticas, jurídicas y socioculturales que perpetúan la desigualdad. La educación, las políticas de igualdad de género en el trabajo y la participación activa en procesos de toma de decisiones son esenciales para avanzar hacia una sociedad más justa.

El empoderamiento de la mujer es fundamental para alcanzar la igualdad, el desarrollo y la paz, como lo destacó la Declaración de Pekín en 1995. Empoderar a las mujeres significa no solo mejorar sus condiciones de vida individualmente, sino también impulsar cambios sociales profundos que beneficien a toda la comunidad. Cuando las mujeres tienen igualdad de acceso al poder y los recursos, toda la sociedad se beneficia de una mayor justicia social, económica y política.

Tipos de empoderamiento:

Poder sobre: Relacionado con la dominación y subordinación. Es la capacidad de influir o controlar a otros.
Poder de: Se refiere a la capacidad de tomar decisiones y desarrollar soluciones creativas.
Poder con: Enfatiza la solidaridad y la capacidad de organizarse colectivamente para alcanzar objetivos comunes.
Poder interior: Se refiere a la autoestima, la confianza en uno mismo y la fuerza psicológica para actuar con autonomía.

Los principios del empoderamiento giran en torno a la adquisición de poder y control sobre la propia vida y la capacidad de hacer elecciones. A continuación, se detallan algunos principios fundamentales:

1. Autonomía: Fomentar la capacidad de actuar de forma independiente y tomar decisiones propias.
2. Confianza en sí mismo: Desarrollar una imagen positiva de uno mismo y creer en la propia capacidad para influir en su vida y en su entorno.
3. Solidaridad y organización colectiva: Unirse y organizarse para lograr objetivos comunes y defender derechos colectivos.
4. Transformación social: Cambiar las estructuras y las normas sociales que perpetúan la desigualdad y la subordinación.

Mujeres en liderazgo y STEM

El empoderamiento se refleja en la importancia de las mujeres en liderazgo, mujeres en STEM (Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas), y mujeres importantes en la historia. Han allanado el camino para la igualdad de género en el trabajo y han inspirado a nuevas generaciones de mujeres científicas y mujeres activistas.

El empoderamiento es un proceso esencial para que individuos y grupos adquieran autonomía y control sobre sus vidas. Fomenta la autoestima, la independencia económica y la capacidad de tomar decisiones, tanto a nivel individual como colectivo. Al transformar las estructuras que perpetúan la desigualdad, se promueve una sociedad más justa. El empoderamiento de la mujer es clave para el desarrollo social, económico y político, beneficiando a toda la comunidad y contribuyendo a una mayor justicia social y igualdad de género en el trabajo. A través de la educación, la sensibilización y el apoyo a las mujeres en liderazgo, podemos avanzar hacia un futuro donde todas las mujeres tengan las oportunidades y los recursos necesarios para prosperar.

MTF. Violeta Gutierrez Solís

Facebook: Psicóloga Violeta Gutiérrez

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¿Qué es la Enuresis y la Encopresis y por qué solo afecta a niños y niñas? Aquí te lo cuento

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Redacción por: Psicóloga Violeta Gutiérrez, 26 de febrero del 2026

Los trastornos de eliminación enuresis (orina) y encopresis (heces fecales), son muy característicos de la infancia. Pueden tener causa orgánica o psicológica y, en los dos casos, tienen tratamiento. La terapia psicológica para la enuresis y encopresis comprende la enseñanza para lograr controlar los esfínteres, psicoterapia y diversas recomendaciones para los padres de su hijo afectado, poder afrontar la situación, encontrando soluciones. Las manifestaciones orgánicas están relacionadas con patologías genitourinarias: estructural, infecciosa y neurológica, así como uropatía obstructiva, espina bífida y cistitis.

La enuresis es el escape involuntario de la orina durante el transcurso de la noche; la incapacidad de poder retenerla durante el día se denomina incontinencia diurna. Consiste en la aparición de una emisión repetida de la orina en la cama o en la ropa, una vez superados los cuatro años de edad, tiempo en el que el niño debería haber adquirido la continencia urinaria. Para hablar de enuresis también tenemos que hablar de frecuencia: este tipo de incontinencia tiene que ser de dos episodios semanales al menos durante tres meses consecutivos. Hay dos ejemplos de enuresis: la primaria y la secundaria. La diferencia primordial entre ambas es que, en la enuresis primaria, el niño nunca ha llegado a conseguir el control de la orina, mientras que en el la secundaria sí que lo han conseguido, aunque durante un periodo corto de tiempo, unos pocos meses como mucho.

La encopresis, es la evacuación repetida de heces en cualquier lugar inadecuado que no sea el retrete, como en el suelo o la ropa. Y se produce por lo menos una vez a la semana durante tres meses seguidos. La edad a partir de la cual puede considerarse encopresis, son los cuatro años. Casi en un 70% de los casos, la enuresis no está diagnosticada. Por regla general, la enuresis es el trastorno de la eliminación más común, y está más investigado. Este trastorno ocurre por igual en menores de ambos sexos, sin embargo, la encopresis es más frecuente en niños. La enuresis nocturna afecta al 15% de los niños de cinco años. A un 3% de los niños de cuatro años se les escapan las heces una vez por semana y, a los siete años, la encopresis tiene una prevalencia del 2,3% en los niños y del 0,7% en las niñas. Se sabe que un tercio de los niños con encopresis sufre también enuresis nocturna, un 20% enuresis diurna y un 10% de las niñas padecen infecciones urinarias recurrentes.

La mayoría de los niños aprenden a controlar los esfínteres entre las edades de 2 y 4 años, y después, es normal que se presenten episodios de incontinencia en la etapa de entrenamiento. Deben ser los padres los que, poco a poco, vayan introduciendo al niño en la independencia de hacer sus necesidades de forma autónoma. Con el transcurso del tiempo, el niño se siente cada vez más seguro para adquirir el hábito hasta que se convierte en un acto aprendido.

En el caso de la enuresis, las causas que la originan pueden ser factores hereditarios, o sea, que alguno de los miembros de su familia también haya pasado por la misma situación, o bien, por factores emocionales, donde puede ser que el niño esté pasando por un estrés emocional derivado de un cambio o situación nueva, como el divorcio de los padres, un cambio de colegio o la llegada de un nuevo hermano. En el caso de la encopresis, la causa mayor es haber obligado al pequeño a contener sus heces cuando no estaba preparado para ello, por miedos particulares del niño, por problemas emocionales, por dolor al evacuar, o puede que sea por falta de intimidad y esto provoque que se reprima.

El trastorno enurético puede tener origen orgánico por afecciones urológicas, irritaciones o cistitis, pero también a que la capacidad funcional de la vejiga esté disminuida, lo que implica que los niños enuréticos necesiten ir más con más asiduidad al baño. Cuando un niño de más de cuatro años orina durante la noche y fuera del retrete, es importante acudir al pediatra para que descarte cualquiera de las causas orgánicas mencionadas. Una vez descartadas, si se determina que la enuresis tiene un origen psicológico, se hace necesario acudir a un profesional de la psicología.

Las causas psicológicas que están detrás de la enuresis pueden ser diversas: falta de aprendizaje del niño porque no se le ha enseñado de forma correcta, insensibilización de la piel a la humedad, favorecida o provocada por usar pañales hasta edades avanzadas, etc. También puede haber un interés del niño por conseguir una reacción de sus padres, para obtener algo, que por regla general es su atención. O problemas emocionales, como cambio de casa, de colegio, la separación de los padres o el nacimiento de un hermano pequeño; en conclusión, cualquier factor que altere el entorno del niño. Y detrás de las causas de la encopresis puede estar el estreñimiento: los niños retienen tanto las heces que la presión del colon vence al esfínter y se producen evacuaciones no deseadas.

Los niños ocultan que tienen problemas de continencia por miedo o vergüenza la reacción de sus padres. Para que los pequeños puedan superarlo, lo primero es no mostrarse enfadado con la situación y hacerles conscientes del problema. El hecho de que el niño sepa por lo que está pasando ayudará a que el tratamiento sea más eficaz. Con la enuresis, se deberá reducir unas horas antes de ir a dormir la ingesta de líquidos, pero no evitarla, dado que la finalidad es que contenga la vejiga. Si también hubiese pérdidas por el día, se puede usar un horario miccional donde se establezca que se orine al menos 6 veces. Se puede elaborar un calendario miccional, donde aparezca las noches secas y las húmedas. Una visión progresiva puede ser un factor motivador en el tratamiento, y en el caso de que intervenga un terapeuta, que vea el avance. Los padres han de tomar una postura positiva con el niño para no ocasionarle emociones negativas que perjudiquen su situación. Tener una postura caótica o darle demasiada importancia a la situación, hará que el niño entre en tensión y no avance en su recuperación.

Para establecer un diagnóstico concreto, un pediatra debe determinarlo, realizar un estudio y descartar que estas etapas de pérdida se deban a problemas somáticos o fisiológicos. Una vez descartadas estas suposiciones, se puede afirmar que el pequeño, dependiendo de qué tipo de incontinencia se trate, pueda presentar alguno de estos trastornos.

Un tratamiento terapéutico va a ser siempre la mejor ayuda tanto para los padres como para el niño, estableciendo diálogo desde el respeto y la empatía, porque cada persona se desarrolla a un ritmo específico. Con tiempo, los pequeños pasarán esta fase. La ayuda psicológica es de vital importancia en estos casos.

 

MTF. Violeta Gutierrez Solís

Contacto:  Facebook: Psicóloga Violeta Gutiérrez

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