Connect with us

HOY ESCRIBE EN LA NOTICIA

Cuáles son las principales características de una Persona Altamente Sensible

Published

on

Redactado por: Psicóloga Violeta Gutiérrez

Maestra en Terapia Familiar.

Es una condición que afecta al 20% de la población. Tienen una mayor receptividad física y Emociones intensas, empatía, un sistema nervioso más desarrollado y el experto ojo a los pequeños detalles.

Estas son algunas de las características de las Personas Altamente Sensibles

La alta sensibilidad es un concepto que se encuentra en pleno proceso de estudio y evolución, afecta a entre un 15% y un 20% de la población. Una Persona Altamente Sensible (PAS) experimenta el mundo de manera diferente a los demás, es más consciente de las sutilezas y procesa la información profundamente. Esto significa que tiende a ser creativa, perspicaz y empática, pero también significa que es más propensa a estresarse y abrumarse. En general, se trata de personas que tienen un mayor nivel de percepción y estimulación neurosensorial y cognitiva, por lo que pueden tener una mayor activación ante ciertos estímulos, tanto externos como internos.

Características de una PAS

Una de las características distintivas de las Personas Altamente Sensibles es su capacidad de sentir más profundamente que otras personas

La Alta Sensibilidad según explica la propia investigadora está ligada a la existencia de 4 factores que deben estar presentes en una PAS para ser considerada como tal. Estos son:

1. Profundidad de procesamiento

Referido a la tendencia a dar vueltas a los mismos pensamientos y a llevar a cabo un análisis profundo de estos. Evalúa y compara escenas pasadas y las del presente para decidir la acción antes de ejecutarla. Esta sería una de las dos estrategias utilizadas y estudiadas en más especies a la hora de pasar a la acción (pensar y luego actuar) frente a (actuar y luego corregir).

2. Gran emocionalidad y empatía

Manifiesta una gran intensidad emocional en cada una de las emociones. Suele sentirse identificado cuando les hablan de vivir en una montaña rusa de emociones. Tiene mayor capacidad de empatía y presentan más actividad en las zonas del cerebro donde se ubican las neuronas espejo. No es un trastorno, no es una patología, tampoco una etiqueta o un don, es una característica de la personalidad relativamente frecuente en la población general.

3. Sensibilidad hacia las sutilezas

Capacidad para percibir sutilezas a través de los sentidos como olores, sabores, texturas e incluso en el plano visual y de procesamiento suelen percatarse de pequeños detalles no percibidos por el resto de personas.

4. Sobreestimulación o saturación

Los anteriores factores pueden desencadenar saturación y sobre estimulación por el exceso de información y el procesamiento profundo de ésta. La falta de autoconocimiento puede llevar a que las PAS se sientan abrumadas, agobiadas e incluso avergonzadas de sentir en la manera en que lo pueden hacer

“Se trata de personas que tienen un cuadro, como su nombre lo indica, de altísima sensibilidad en términos de: la intensidad con que se reciben los estímulos, la emocionalidad con que se liga empáticamente al entorno, la sutileza que tienen en captar las emociones y las situaciones que pueden vivir ellos y otras personas, una percepción aumentada de sus sentidos y un umbral emocional sensible más bajo que le permite captar lo que probablemente para otros sería de un modo mucho más superficial”.

Es importante aclarar que la alta sensibilidad no es un trastorno o una condición, sino un rasgo de personalidad que también se conoce como sensibilidad de procesamiento sensorial (SPS).  Hablamos de la Alta Sensibilidad si una persona tiene su sistema nervioso más fino, más desarrollado que la mayoría de la gente

Además de las 4 características destacadas anteriormente y necesarias para determinar si una persona posee el rasgo de la Alta Sensibilidad, existen otras características generales:

Suelen manifestar a través de la piel el estrés físico y emocional.
Puede sentirse afectada por los ruidos y especialmente con aquellos inesperados.
Las luces brillantes pueden ser un estímulo excesivo para la persona altamente sensible y necesite apartarse o regular su exposición a éstas.
En el plano emocional vive de manera intensa las decepciones.
La creatividad y gusto por las artes suelen estar presentes en Personas de Alta Sensibilidad.
Los Niños Altamente Sensibles pueden presentarse a priori como tímidos o introvertidos.
Prefiere entender la vida desde un punto colaborativo a competitivo.
Tiene un concepto general sobre la humanidad y le cuesta entender la existencia de guerras y conflictos bélicos.
Las personas altamente sensibles aprecian con facilidad las sutilezas que para otros pasan desapercibidas.

Las personas con Alta Sensibilidad deben aprender a observarse a sí mismos y las situaciones que les generan mucha carga emocional. Se les recomienda llevar un registro diario de emociones. También, es muy importante que acepten su capacidad de percibir el entorno a un nivel más profundo de lo normal y la experimentación de emociones. Seria de gran ayuda poner en práctica ejercicios de imaginación con emociones de bajo nivel de intensidad, que realicen yoga y meditación. Hay que enseñarles a decir que no y a enfocarse en sí mismas para evitar asumir problemas de los demás y descuidar los propios.

 

 

Contacto: Teléfono 6484694143

Facebook: Psicóloga Violeta Gutiérrez

Instagram: @psicologagutierrez

 

Continue Reading
Click to comment

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

HOY ESCRIBE EN LA NOTICIA

Conoce los distintos tipos de apego y cómo influyen de manera directa en tus relaciones personales

Published

on

By

Redacción: Psicóloga Violeta Gutiérrez, 09 de abril de 2026

Comprender los tipos de apego permite descubrir cómo las experiencias tempranas influyen en la forma en que las personas crean y mantienen vínculos emocionales. Las relaciones con las figuras principales de cuidado moldean la manera en que se percibe la cercanía, la dependencia y la seguridad en la vida adulta. Conocer el tipo de apego que predomina en una persona ayuda a mejorar sus relaciones y su bienestar emocional.  Los tipos de apego en la pareja definen cómo nos vinculamos emocionalmente, basándose en cuatro estilos principales: seguro, ansioso-ambivalente, evitativo y desorganizado. El apego seguro fomenta relaciones sanas y estables, mientras que los inseguros (ansioso, evitativo, desorganizado) suelen generar conflictos, dependencia o distanciamiento emocional por miedos al abandono o intimida

La teoría del apego de John Bowlby. – John Bowlby, psiquiatra y psicoanalista británico, fue quien formuló la teoría del apego moderna. Propuso que el comportamiento de apego se activa cuando el individuo percibe una amenaza o separación, y se alivia al recuperar la cercanía con una figura protectora. Bowlby basó su enfoque en la biología evolutiva, argumentando que el apego tiene una función de supervivencia. La relación temprana con el cuidador configura los modelos internos de trabajo, representaciones mentales que guían las expectativas sobre las relaciones futuras. Este planteamiento fue respaldado por observaciones empíricas y estudios longitudinales. Los datos demostraron que los niños con cuidadores sensibles desarrollan mayor seguridad, mientras que la falta de respuesta consistente puede generar patrones inseguros.

Los patrones de apego desarrollados en la infancia influyen de manera directa en cómo las personas establecen relaciones de pareja, experimentan la intimidad, manejan el rechazo y regulan su bienestar emocional. Estas diferencias determinan cómo cada individuo busca apoyo emocional, expresa sus necesidades y responde ante los conflictos o la distancia afectiva.

1. Apego seguro: vínculo, confianza y autoestima

El apego seguro se asocia con una base emocional estable. Las personas con este patrón confían en sus propias capacidades y en las intenciones de los demás. Mantienen vínculos cercanos sin perder su autonomía ni sentir miedo constante a ser rechazadas. Este estilo fomenta la autoestima y la percepción positiva del entorno. Tienden a resolver conflictos con empatía y muestran una regulación emocional equilibrada. En la adultez, este tipo de apego se relaciona con relaciones estables y satisfactorias tanto en el plano afectivo como social. Características principales:

Confianza en la disponibilidad del otro.
Comunicación abierta y regulada.
Capacidad de pedir apoyo sin temor.

2. Apego ansioso o ambivalente: validación y miedo al abandono

Quienes presentan apego ansioso o ambivalente muestran una fuerte necesidad de validación emocional. Buscan constantemente señales de aceptación y se angustian ante la distancia o la falta de atención. El miedo al abandono domina su comportamiento afectivo. Este estilo se forma en la infancia cuando las respuestas del cuidador son impredecibles: a veces afectuosas y otras distantes. En la vida adulta, genera relaciones intensas y cargadas de inseguridad. Las personas con este patrón oscilan entre la cercanía y la ansiedad, lo que puede provocar conflictos recurrentes y un malestar persistente al sentirse poco valoradas.

Rasgos comunes:

Alta sensibilidad ante el rechazo.
Dependencia emocional.
Dificultad para confiar plenamente.
3. Apego evitativo: distancia emocional y autonomía

El apego evitativo se caracteriza por una necesidad de autonomía que frecuentemente encubre un temor al rechazo. Estas personas minimizan la importancia del vínculo emocional y prefieren confiar en sí mismas antes que depender de otros. Durante la infancia, los cuidadores suelen mostrarse fríos o poco disponibles, lo que refuerza el aprendizaje de que expresar necesidades no es seguro. En la adultez, el individuo evita involucrarse demasiado para mantener control emocional. Este estilo puede dificultar la creación de lazos profundos y limitar la expresión de afecto.

Aspectos destacados:

Incomodidad ante la intimidad.
Tendencia a reprimir emociones.
Rechazo a depender de los demás.
4. Apego desorganizado: experiencias traumáticas y falta de coherencia

El apego desorganizado surge de experiencias traumáticas, negligencia o maltrato. Las figuras de cuidado representan simultáneamente fuente de seguridad y amenaza, generando una falta de coherencia en las respuestas emocionales. Este patrón combina aspectos del apego ansioso y del evitativo. La persona puede desear cercanía, pero al mismo tiempo temerla. En la adultez, se asocia con una baja autoestima y relaciones marcadas por la confusión emocional. El manejo de la distancia emocional resulta complejo, ya que el vínculo se percibe tanto como necesario como peligroso.

Indicadores frecuentes:

Conductas contradictorias (búsqueda y evitación del contacto).
Ansiedad extrema.
Dificultad para regular emociones.

Identificar tu tipo de apego personal y de la pareja es clave para mejorar tu comunicación, si detectas que tu tipo de apego es inseguro y te está ocasionando problemas en tus relaciones interpersonales, es esencial buscar apoyo psicológico, para trabajar con tu tipo de apego y lograr un equilibrio emocional e interpersonal que te haga sentir más seguro y estable  emocionalmente.

Contacto: MTF. Violeta Gutierrez Solís

Facebook: Psicóloga Violeta Gutiérrez

Instagram @psicologagutierrez

Continue Reading

HOY ESCRIBE EN LA NOTICIA

¿Qué es el cutting y la autolesión? ¿Cómo tratarlos psicológicamente?

Published

on

By

Redacción: Psicóloga Violeta Gutiérrez, 02 de abril 2026

La autolesión es un problema grave que afecta a muchos adolescentes. Al igual que otros comportamientos de riesgo, puede ser peligroso y crear un hábito. En la mayoría de los casos, también es un signo de una angustia emocional profunda. Las amistades también pueden presionar a los adolescentes para que experimenten con ellos. El tema de la autolesión puede ser algo preocupante para los padres. Puede ser difícil entender por qué los adolescentes (o incluso los preadolescentes) se lastiman a propósito y preocupante pensar que su hijo adolescente, o uno de sus amigos, podría estar en riesgo de tener este problema. Pero los padres que son conscientes de este importante problema y entienden el dolor emocional que puede significar están en condiciones de ayudar a sus hijos.

Durante el cutting y las autolesiones en adolescentes, se usan objetos afilados como una hoja de afeitar, un cuchillo o unas tijeras para hacer marcas, cortes o rasguños en su propio cuerpo. Pero cortarse es solo una forma de autolesión. Los adolescentes que se autolesionan también pueden quemarse, rasguñarse o golpearse; golpearse la cabeza; tirarse del cabello; pellizcarse la piel; perforarse la piel con agujas u objetos punzantes; o insertarse objetos debajo de la piel.

Las autolesiones están acompañadas por una sensación de vergüenza y se mantienen en secreto. La mayoría de los adolescentes que se cortan ocultan las marcas y, si se notan, encuentran excusas para justificarlas. Sin embargo, algunos adolescentes no tratan de ocultar las lesiones e incluso permiten que la gente se dé cuenta de que las tienen.Cortarse a menudo comienza como un impulso. Pero muchos adolescentes descubren que una vez que comienzan, lo hacen cada vez con más frecuencia y pueden tener problemas para dejarlo de hacer. Muchos adolescentes que se autolesionan dicen que las lesiones les proporcionan una sensación de alivio de las emociones dolorosas profundas que sienten. Por eso, es un comportamiento que tiende a formar un círculo vicioso. Cortarse y practicar otras autolesiones pueden convertirse en la forma habitual de un adolescente de responder a las presiones y sentimientos difíciles de tolerar. Muchos dicen que se sienten “adictos” a este comportamiento. A algunos les gustaría poder parar,pero no saben cómo o sienten que no pueden hacerlo. La mayoría de las veces, la autolesión no es un intento de suicidio. Los adolescentes se autolesionan por muchas razones diferentes:

Emociones muy fuertes que los superan. La mayoría de los adolescentes que se autolesionan lo hacen para luchar contra emociones muy fuertes. Para ellos, es la única forma de expresar o interrumpir sentimientos que son demasiado intensos. El dolor emocional que produce el rechazo, las relaciones perdidas o rotas o el dolor profundo pueden ser abrumadores para algunos adolescentes.
Muchos de ellos están lidiando con un dolor emocional fuerte o con situaciones difíciles que nadie conoce. La presión de ser perfectos o de estar a la altura de estándares imposibles, propios o ajenos, puede causarles a algunos adolescentes un dolor insoportable. Algunos han sufrido malos tratos o situaciones que los han dejado sintiéndose que no cuentan con ningún tipo de apoyo, que son impotentes, indignos o no amados.
Algunos adolescentes han experimentado un trauma, lo cual puede causar olas de indiferencia o entumecimiento emocional llamado “disociación”. Para ellos, cortarse o hacer otros tipos de autolesiones puede ser una forma de probar si aún pueden sentir dolor. Otros lo describen como una forma de “despertar” de ese entumecimiento emocional.
El dolor físico autoinfligido es específico y visible. Para algunas personas, el dolor físico es preferible al dolor emocional. El dolor emocional puede sentirse como algo vago y difícil de precisar con exactitud, de conversar o de aliviar.
Al cortarse o autolesionarse, los adolescentes dicen sentir una sensación de control y alivio al ver y saber de dónde proviene el dolor específico, y una sensación de bienestar cuando éste se detiene. Las lesiones pueden simbolizar el dolor interior que quizá no se pudo verbalizar, confiar a alguien, reconocer o sanar, y dado que son autoinfligidas, es un dolor que el adolescente puede controlar.
Otras personas consideran que el alivio es simplemente un resultado de la distracción de las emociones dolorosas que produce el dolor físico intenso y la impresión de ver sangre. Algunos adolescentes dicen que no sienten dolor al cortarse, pero sí se sienten aliviados porque estas autolesiones visibles “muestran” el dolor emocional que sienten.
La sensación de “adicción”. Cortarse puede crear hábito. Si bien sólo proporciona un alivio temporal del dolor emocional, cuanto más se corta una persona, más necesidad siente de continuar haciéndolo. Al igual que con otras conductas compulsivas, el cerebro comienza a relacionar la sensación momentánea de alivio de las emociones desagradables con la acción de autolesionarse.

Cada vez que surge esta tensión, el cerebro busca entonces ese alivio y lleva al adolescente a repetir esta conducta. Es por esto que lesionarse mediante cortes puede convertirse en un hábito y hacer que la persona se sienta incapaz de dejar de hacerlo. El impulso de cortarse para obtener alivio puede parecer muy difícil de resistir cuando la tensión emocional es alta.

Presión de los pares. Algunos adolescentes son influenciados para comenzar a autolesionarse por otra persona que ya lo hace. La presión de un grupo de compañeros también puede desempeñar un papel importante. Algunos adolescentes se cortan en grupos y pueden presionar a otros a hacerlo. Un adolescente podría ceder ante esta presión de grupo para demostrar que es osado o “está en la onda”, para tener un sentido de pertenencia o evitar el acoso de sus compañeros.

Cualquiera de estos factores puede ayudar a explicar por qué un adolescente se autolesiona. Pero también juegan un papel fundamental los sentimientos y las experiencias únicos de cada adolescente. Algunos adolescentes que se autolesionan podrían no ser capaces de explicar por qué lo hacen.Independientemente de los factores que pueden conducir a que un adolescente se autolesione, esta conducta no es una forma sana de manejar las emociones y presiones, por extremas que éstas sean.

La mejor manera de sanar estas conductas autodestructivas, es acudir con tu psicólogo o psicóloga de confianza en cual te podrá ayudar a resolver esta situación y que el adolescente que lo padece deje de hacerse daño, pueda tener paz y estabilidad emocional, además de un bueno manejo de sus emociones.

 

Contacto: MTF. Violeta Gutierrez Solís

Facebook: Psicóloga Violeta Gutiérrez

Instagram @psicologagutierrez

Continue Reading

HOY ESCRIBE EN LA NOTICIA

Impacto cerebral del uso excesivo del celular

Published

on

By

Redacción: Psicóloga Violeta Gutiérrez, 26 de marzo de 2026

El uso del teléfono celular ha cambiado drásticamente la forma en que nos comunicamos, trabajamos y nos entretenemos. Este acceso constante a la tecnología ha traído consigo preocupaciones sobre sus efectos en la salud mental y cerebral, especialmente con el uso excesivo de estos dispositivos. Desde la dependencia digital hasta los efectos en la cognición y el bienestar emocional, el uso prolongado del celular puede tener implicaciones significativas en el cerebro humano.

¿Cómo afecta el uso excesivo del celular al cerebro?

El cerebro humano es capaz de adaptarse y cambiar según las experiencias y los estímulos a los que se expone. A pesar de ello, un uso excesivo del celular puede alterar la función cerebral de varias maneras. Estos son algunos de los efectos que los estudios científicos han asociado con el uso prolongado de los dispositivos móviles:

El uso constante de los celulares puede tener un impacto negativo en la capacidad de concentración y la atención sostenida. La multitarea, que es común cuando se navega por redes sociales o revisan mensajes mientras se realizan otras tareas, puede disminuir la eficiencia cognitiva, algunos estudios sugieren que la exposición constante a estímulos digitales puede afectar el sistema de atención del cerebro. Esto lleva a una disminución en la capacidad para concentrarse en tareas a largo plazo.

El uso excesivo del celular también se ha relacionado con deterioro de la memoria. La sobrecarga de información que se recibe a través de las redes sociales, correos electrónicos y otras plataformas digitales puede sobrecargar la capacidad del cerebro para almacenar y recordar información relevante.Un fenómeno relacionado es la memoria externa, que es la tendencia a confiar en el celular para almacenar información en lugar de recordar cosas por uno mismo. Esto puede afectar la memoria a largo plazo, ya que el cerebro deja de hacer el esfuerzo necesario para retener ciertos datos.

La exposición a la luz azul emitida por las pantallas de los celulares puede alterar el ritmo circadiano, lo que interfiere con la producción de melatonina, la hormona que regula el sueño. El uso excesivo del celular antes de acostarse puede dificultar el proceso de conciliación del sueño, lo que lleva a la privación del sueño y afecta la salud cerebral.

La falta de sueño tiene consecuencias significativas en el cerebro, incluida la reducción de la capacidad de aprender, memorizar y tomar decisiones. La privación del sueño también se asocia con un mayor riesgo de desarrollar trastornos neurológicos y psiquiátricos a largo plazo.

La constante conexión a las redes sociales, la presión por responder rápidamente a mensajes y el temor a perderse de algo, pueden generar altos niveles de estrés y ansiedad. Las notificaciones constantes y la exposición a contenidos que provocan emociones intensas, pueden tener un impacto negativo en la salud emocional y mental. El estrés crónico también afecta al cerebro, reduciendo el tamaño de ciertas áreas cerebrales, como el hipocampo, que está involucrado en la memoria y el aprendizaje. El estrés prolongado también puede contribuir al desarrollo de trastornos de ansiedad y depresión.

El uso excesivo de los celulares también está vinculado a una forma de adicción digital. Los estudios han demostrado que la dopamina, un neurotransmisor asociado con el placer y la recompensa, se libera cada vez que recibimos una notificación o interactuamos con el teléfono móvil. Esta liberación de dopamina puede crear un ciclo de refuerzo positivo, lo que lleva a la necesidad constante de revisar el celular. Con el tiempo, este ciclo puede alterar la neuro plasticidad del cerebro, disminuyendo la capacidad para disfrutar de actividades simples y reduciendo la capacidad de autocontrol. Esto se debe a que el cerebro se acostumbra a las recompensas inmediatas proporcionadas por el teléfono, lo que hace más difícil enfocarse en tareas que no ofrecen gratificación instantánea.

Los estudios sugieren que los efectos a largo plazo del uso excesivo de estos dispositivos pueden ser preocupantes:

Enfermedades neurodegenerativas: Algunos estudios sugieren que la exposición prolongada a las ondas electromagnéticas emitidas por los teléfonos móviles podría estar vinculada a un mayor riesgo de enfermedades como el Alzheimer o el Parkinson, aunque se necesita más investigación para confirmar estos efectos.
Déficit de atención e hiperactividad: La constante estimulación de las redes sociales y aplicaciones de mensajería puede contribuir al aumento de los trastornos de déficit de atención e hiperactividad (TDAH), especialmente en niños y adolescentes, que son más vulnerables a los efectos de la sobrecarga de información digital.

Cómo mitigar los efectos negativos del sobreuso del celular. Aunque el uso del teléfono celular no puede eliminarse por completo de la vida diaria, hay medidas que se pueden tomar para minimizar sus efectos negativos en el cerebro:

Establecer límites de tiempo: Establecer límites diarios para el uso de redes sociales y aplicaciones puede ayudar a reducir la sobrecarga cognitiva y mejorar la concentración.
Tomar descansos regulares: Es importante realizar pausas para evitar el agotamiento mental. Cada cierto tiempo, alejarse del teléfono y hacer una actividad diferente, como caminar o leer un libro, puede mejorar la salud cerebral.
Desactivar notificaciones: Desactivar las notificaciones no urgentes puede reducir las interrupciones y la tentación de revisar constantemente el teléfono, lo que ayuda a mejorar la concentración.
Uso responsable antes de dormir: Evitar el uso del celular al menos 30 minutos antes de dormir ayudará a mejorar la calidad del sueño y a restablecer los niveles de melatonina.
Fomentar actividades fuera de las pantallas: Practicar ejercicios físicos, meditar o disfrutar del tiempo al aire libre son excelentes formas de reducir el tiempo frente a la pantalla y cuidar la salud mental.

MTF. Violeta Gutierrez Solís

Facebook: Psicóloga Violeta Gutiérrez

 Instagram @psicologagutierrez

Continue Reading

#Tendencias