Connect with us

HOY ESCRIBE EN LA NOTICIA

13 formas de conocer a las personas II: La música que escuchan, la forma de conducir y, el ejercicio y la alimentación

Published

on

Por Jesús M. Esparza Flores

En el artículo anterior, escribí sobre las 4 primeras formas que podemos conocer a las personas: 1. La mirada 2. La risa 3. El juego 4. Lo que ven, leen y escriben. Ahora me ocupo de tres más:

5. La música que escuchan. Además de ser lo que vemos y leemos, también lo que oímos. La mayor parte de personas siguen fieles a los estilos musicales que escuchaban entre los 14 y los 26 años de edad, y esto ocurre debido a que la juventud marca nuestras identidades.
¿Qué relación guarda su música preferida con la personalidad? La violencia que rodea al Heavy Metal no necesariamente corresponde a la personalidad de sus seguidores: gran parte de ellos son personas amables, pacíficas e incluso con una tendencia hacia la introversión, como apunta un estudio efectuado en la Universidad de Heriot-Watt de Escocia. Por otra parte, Christopher Drösser, en su libro La seducción de la Música, nos dice que: “Los encuestados definieron sus preferencias respecto a más de 100 estilos musicales (desde la música clásica, hasta pasando por el soul) que, en teoría, eran el reflejo de sus rasgos de personalidad. Esos rasgos eran, por ejemplo: autoestima baja o alta, carácter creativo/no creativo, introvertido/extrovertido, dócil/agresivo, trabajador o vago. El estudio de North y Hargreaves arrojó los siguientes datos: Los amantes de la música Blues tienen alta autoestima, son creativos, amables y extrovertidos. Los que prefieren la música Jazz y el Soul obtienen los mismos adjetivos que los amantes del Blues. Obtienen resultados parecidos a los anteriores los que prefieren el Rap y la Opera. Los sujetos que prefieren la música clásica son igual que los anteriores, con la excepción de que son introvertidos. Los seguidores de la música Rock y Heavy Metal tienen autoestima baja, son creativos, no muy trabajadores, introvertidos y amables. Conviene recordar que estos datos fueron obtenidos cruzando datos a partir de tests de personalidad y preferencias musicales, y solo indican tendencias estadísticamente significativas; Obviamente, no significa esto que escuchar ciertos estilos musicales transforme nuestra personalidad.
Dime lo que escuchas y te diré cómo eres:
Solidez emocional: aquí están los seguidores de la música clásica, del blues, jazz y soul. Se caracterizan por ser tolerantes y abiertos de mente.
Conservador, pero extrovertido: espacio para los fans del country y el pop. Personas con una vida social intensa, aunque con pocas habilidades sociales.
Rebeldía e impulsividad: aquí se encuentran los amantes del rock y el heavy metal. Su afán por hacer las cosas de inmediato los hace destacar entre la mayoría. Además, son extrovertidos y confiados.
Abiertos y despistados: los amantes del funk y el hip-hop, así como de la música electrónica, son abiertos, liberales y algo despistados. Les suele gustar el deporte y no se fijan mucho en las opiniones de los demás.
En mis artículos anteriores he dicho mi gusto por la ópera, el blues, jazz, soul, country, soft rock y el pop. Algún día habrá estudios para el reggaetón, rap, ska, narcocorridos, corridos tumbados, regional mexicana, banda, grupera, salsa, bachata y varios más. Yo, por lo pronto, digo que hay música que te transporta a otros lugares, el otro día, por ejemplo, en un restaurante-bar pusieron reggaetón a todo volumen… pagué la cuenta y me fui a mi casa.

6. La forma de conducir. Vean el comportamiento en el manejo del auto, tanto en la ciudad como en carretera y observarán con toda claridad la personalidad del conductor: paciente, impaciente, distraído, educado, retador-agresivo. Hay quienes no respetan los límites de velocidad, se pasan los semáforos en rojo, no usan el cinturón o van llamando por celular, cualquiera o todas ellas, es indicativo que tiene conflictos con las reglas, con las leyes y con la autoridad, cualquiera que esta sea. Una actitud agresiva al volante puede ser fruto de una personalidad competitiva o ansiosa.
La Escuela de Economía y Ciencias Políticas de Londres y el fabricante de neumáticos Goodyear, publicaron un estudio en el que se asociaba cada tipo de personalidad con la forma de conducir de cada individuo.
• El Sabelotodo: se considera el mejor conductor y que el resto de las personas a su alrededor no saben conducir. Para hacerles saber lo que piensa, se limita a lanzar gritos e improperios siempre desde el interior del vehículo, sin abandonar su zona de seguridad.
• El Competitivo: su personalidad le hace rivalizar en todos los aspectos de la vida, también al volante. Su intención es ir siempre el primero, por delante de los demás, su actitud es irrespetuosa con el resto de los conductores, impidiéndoles el paso en las incorporaciones o incluso cerrando el paso para evitar adelantamientos de otros vehículos.
• El Filósofo: es un conductor calmado. Analiza la situación e intenta comprender por qué la persona que ha realizado una maniobra temeraria o le ha increpado lo ha hecho de esa manera. Se refugia en el autocontrol y en la búsqueda de explicaciones racionales al comportamiento del resto.
• El Fugitivo: es aquel que busca su espacio e intenta evadirse de la realidad que le rodea, con las herramientas que tiene a su alcance. Ante un congestionamiento o un conductor agresivo, aprovecha para conectar el manos libres y llamar a su madre, a un amigo con el que hace tiempo que no habla, pone música e incluso puede ofrecer conciertos a viva voz dentro de su vehículo.
• El Profesor: se trata de una persona que está pendiente de los errores de los demás en todo momento. Por ello, hace saber al resto de conductores en qué se equivocan y se presenta como modelo de buena conducción.
• El Evasivo: intenta apartarse de todos los peligros que conlleva el uso del coche. Tiene una personalidad insegura y temerosa, que juzga a todos los infractores como un peligro para ellos mismos y para él.
• El Justiciero: podríamos identificarlo con una persona a la que le gusta la acción. Se cree con la potestad de castigar a aquellos que no conducen como él considera correcto, por lo que, tras el hecho que le ha ofendido, es capaz de abandonar su auto y enfrentarse directamente a la persona que le ha causado un agravio o equivocación a su modo de ver la circulación.

7. El ejercicio y la alimentación. Recibimos continuamente bombardeos de información en la que nos dicen que para obtener salud debemos alimentarnos de una forma correcta y realizar ejercicio físico. Realizar un ejercicio físico, es una actividad que utilizamos para mantenernos activos física y mentalmente. Tener una alimentación saludable, significa tener una estructura alimentaria que nos permita nutrirnos a nivel fisiológico.
Estudios demuestran que la combinación de pobreza nutricional con estrés emocional y hábitos falta de ejercicio, propician mayor incidencia de desórdenes de conducta como violencia, hiperactividad, depresión, migrañas, ansiedad o pérdida de la memoria. Si la persona consume comida no saludable y no hace ejercicio, es indicativo de muchos de esos problemas de personalidad.
Un estudio de la Universidad de la Concordia en Montreal examinó el asunto y concluyó que la personalidad tiene una correlación con la actividad física
• Personalidad vigorosa: Los que se aburran con rapidez, gustan del boxeo, zumba, rappel, esquí o clases de baile.
• Personalidad sociable: Los que siempre buscan compañía, se inclinan por el spinning, la bailoterapia (técnica que consiste en ejercitarse mientras bailas) y deportes de conjunto como el fútbol o el béisbol.
• Personalidad organizada: Si la persona es metódica y ordenada, practicará el yoga, el karate, el pilates, la gimnasia o la natación.
• Personalidad perezosa: Les cuesta hacer ejercicio, se les recomienda comenzar por caminar unos 10 minutos tres o cuatro veces a la semana, subir y bajar escaleras o bailar sus canciones favoritas en casa.
• Personalidad atrevida: A quienes les gusta sentir la adrenalina, entrenan para maratones, bicicleta de montaña, senderismo, canoping (tirolesas), bungee (saltar desde un puente o plataforma utilizando una cuerda elástica, generalmente atada a los tobillos), rafting (descenso de ríos o balsismo), paracaídas o cualquier otra actividad extrema.
En cuanto a la alimentación, es importante saber cuáles son tus actitudes con respecto a la comida para encontrar la que te beneficie más.
• Personalidad ansiosa: Siempre deben desayunar para evitar los picos de ansiedad durante el día. Igualmente es importante que hagan una merienda saludable (una fruta o nueces) y que cenen (una proteína magra con ensalada, o un caldo) un poco más tarde para no asaltar la despensa a medianoche.
• Personalidad poco enérgica: Es importante que le den a su cuerpo alimentos que brinden energía, como frutas (pera, melón, manzana), carnes rojas magras y verduras. También pueden consumir un poco de avena en la mañana y nueces durante el día.
• Personalidad creativa: Por increíble que parezca, a los creativos les cuesta apegarse a una dieta rígida porque siempre están pensando en todas las opciones que tienen. Por eso, es importante que su dieta sea variada y que combinen los alimentos permitidos de muchas maneras.

Independientemente de la genética, enfermedades o embarazos, no somos responsables de nuestra figura, pero si lo somos de lo que comemos y de la vida sedentaria que llevemos.

Frases recomendadas de la semana:
“La música es para el alma, lo que la gimnasia para el cuerpo” Platón. “La música es la vida emocional de la mayoría de la gente” Leonard Cohen. “La música de Beethoven es tan hermosa y pura, que puedo ver que es el reflejo de la belleza interior del universo” Albert Einstein. “Los conductores de automóviles cuentan con muy pocos recursos y originalidad. Cuando se enfadan con otro conductor a menudo le muestran el dedo.” Charles Bukowski. “El ejercicio es clave para la salud física y de la mente” Nelson Mandela. “Saber comer es saber vivir” Confucio. “Nuestros cuerpos son nuestros jardines; nuestras decisiones, nuestros jardineros” William Shakespeare. “Un hombre demasiado ocupado para cuidar de su salud, es como un mecánico demasiado ocupado como para cuidar sus herramientas” Proverbio español.

Cantante recomendado de la semana: John Mayer. Es un guitarrista, cantante, compositor y productor estadounidense. Comenzó su carrera tocando rock gospel acústico, luego el pop, el soft rock y acercándose poco a poco hacia el género del blues, llegando a colaborar en con artistas como B. B. King, Buddy Guy y Eric Clapton. Su segundo disco Heavier Things, se posicionó en el puesto número uno del Billboard 200, aunque no fue el único logro obtenido por el cantante estadounidense, ya que que el tema Daughters, recibió un premio Grammy en 2005 como Canción del Año, superando a otras estrellas de la música como Kanye West y Alicia Keys, a la vez que ganó en la categoría de Mejor Actuación Pop Vocal Masculina, dejando a un lado a Prince, Seal o Elvis Costello. Su voz y su estilo son muy agradables, nunca se cansarán de oír su música.
Mis canciones favoritas: Gravity; Your Body is a Wonderland; Daughters; Waiting on the World to Change; Slow Dancing in a Burning Room; 3×5; XO; Who You Love a duo con Kate Perry y Magnolia en dueto con Eric Clapton. Imperdible el cover Free Fallin’, que es todo un clásico de Tom Petty, es un temazo brutal, que siempre me ha encantado, suele aparecer en toda buena lista de canciones imprescindibles en la historia de la música, la capacidad vocal e interpretativa de John Mayer es de lo mejor que uno se puede encontrar en el panorama musical en la actualidad. Y su versión acústica de esta versión es simplemente brutal, digna de admiración, muy pocos son capaces de hacerlo así de extraordinario.
Recomiendo en YouTube los videos de If I Ain’t Got You-Gravity en dueto con Alicia Keys; Don’t Let Me Down en dueto con Keith Urban; la prueba de fuego de su talento es verlo tocar King Of Blues al lado de BB King.

Canción recomendada de la semana: Gravity con John Mayer. Es una canción que habla de las fuerzas que durante la vida percibimos. “La gravedad está en mi contra, me quiere derrumbar”, habla de la autopercepción de un sujeto que siente el mundo físico (simbolizado como gravedad) como algo, o que no lo lleva donde quiere, entonces tiene que tomar posición y defender sus intereses o que directamente le parece abrumadora la existencia terrenal. Esto último podría hablar de un victimismo, romantizado por el individuo para no hacerse cargo de su existencia, pero también habla de algo más… conforme transcurre la canción hasta el final, podría decirse que toma la forma de una plegaria a algo superior a su voz interior, a Dios, al universo, por su remate final: “Sólo mantenme donde esté la luz”.
Es una canción optimista sobre cómo la vida puede ser difícil, pero que uno aún necesita tratar de mantenerse fuerte y seguir adelante. El coro hace referencia a la idea de que los obstáculos y la dificultad pueden hacer que uno se derrumbe o sea derribado, pero que es importante continuar a pesar de ellos. Habla de cómo tener más no necesariamente mejora las cosas, y que a veces querer más puede ser perjudicial. El mensaje general de la canción es aferrarse a la esperanza y seguir adelante, ya que la vida puede ser difícil y deprimirnos, pero también puede ser gratificante si nos esforzamos por seguir adelante. Oigan la versión en vivo, un auténtico espectáculo de más de 9 minutos, en el que despliega su talento con la guitarra y seguro es, que los dejará gratamente impresionados.

Por hoy es todo. Pues me voy… jesusmesparzaf1962@gmail.com

Posdata: No se aceptan críticas, porque ¿saben ustedes cual es la diferencia entre una crítica positiva y la negativa? Pues, la positiva es toda la que yo hago y, la negativa es… ¡toda aquella que me hacen a mí!

Continue Reading
Click to comment

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

HOY ESCRIBE EN LA NOTICIA

 Cómo afecta el alcoholismo a las familias de las personas con esta enfermedad

Published

on

By

Redactado por: Psicóloga Violeta Gutiérrez, 04 de junio de 2026

El abuso del alcohol provoca que una persona convierta la bebida en una prioridad. Como consecuencia, el tiempo, el esfuerzo y los recursos que antes se dedicaban a actividades esenciales para la vida, como trabajar y pasar tiempo con la familia, se ven interrumpidos. Una persona puede pensar que el alcohol le ayuda a sobrellevar el estrés, pero con el tiempo, el consumo excesivo y frecuente puede derivar en dependencia.  Una vez que se desarrolla la adicción psicológica, el abuso del alcohol puede volverse una adicción que lo consume todo. Dado que las personas suelen formar parte de redes sociales, es fácil comprender cómo el abuso del alcohol tiene un efecto dominó en toda su red de contactos: familiares, amigos , empleadores, compañeros de trabajo y cualquier otra persona que dependa de ella.

El abuso del alcohol es una fuente importante de estrés en la familia, ya sea que la persona que bebe sea el padre /la madre, un hijo/a, un familiar lejano o un adulto mayor como un abuelo/a. Los cónyuges dependen mucho el uno del otro, por lo que si uno abusa del alcohol, es probable que el otro sufra las consecuencias. Por ley, los cónyuges suelen ser considerados una unidad financiera. Cuando el consumo de alcohol causa problemas económicos o de salud, pueden surgir dificultades que amenacen la relación. Según el Instituto Nacional de la salud y el Alcoholismo, los problemas más comunes que surgen entre los cónyuges cuando uno de ellos abusa del alcohol incluyen:

  • Violencia doméstica.
  • Inestabilidad financiera.
  • Estrés.

Existen muchas maneras en que el consumo problemático de alcohol afecta a los miembros de la familia, los empleadores, los colegas, los compañeros de estudio y otras personas:

  • Descuido de deberes importantes: El alcohol deteriora las funciones cognitivas y las capacidades físicas, y esto, en algún momento, probablemente resultará en el descuido de las responsabilidades relacionadas con el trabajo, la vida familiar y/o los estudios.
  • Necesitar tiempo para recuperarse de la resaca : El alcohol tiene varios efectos secundarios a corto plazo, como la resaca. Si bien el estado físico de la resaca puede ser temporal, puede afectar significativamente la capacidad de una persona para cumplir con sus compromisos, además de propiciar comportamientos poco saludables, como una mala alimentación y la falta de ejercicio.
  • Posibles problemas legales: El consumo de alcohol puede aumentar la probabilidad de que una persona se vea involucrada en peleas, muestre una conducta desordenada en público, conduzca bajo los efectos del alcohol o las drogas y se vea envuelta en disputas o violencia doméstica.
  • La incapacidad de parar a voluntad : El alcohol es una sustancia adictiva y puede provocar dependencia física . Si bien una persona con dependencia física (es decir, con mayor tolerancia, entre otros efectos secundarios) no necesariamente es adicta, el consumo continuo de alcohol es un camino peligroso que puede conducir a la adicción.

En cuanto a la inestabilidad financiera, la discusión previa sobre las pérdidas económicas reales y potenciales asociadas al abuso del alcohol, así como las deudas, pueden desencadenar fácilmente profundos problemas en un matrimonio. El abuso del alcohol por parte de uno de los cónyuges también puede provocar una serie de emociones, como sentimientos de abandono, baja autoestima, culpa y autorreproche.

Todas estas emociones pueden desembocar en un trastorno conocido como codependencia. Algunas personas desarrollan una inadaptación al consumo de alcohol de un ser querido, lo que las lleva a fomentarlo al cuidarlo. Quienes abusan del alcohol experimentan problemas físicos que pueden atraer a otros a cuidarlos. Si bien algunas personas pueden resistir la tentación de ayudar, muchas no lo harán, especialmente los cónyuges, los hijos, otros familiares o las personas del enfermo.

Con el tiempo, el cuidador puede habituarse a este rol de salvador y proveedor, e incluso desarrollar una identidad basada en él. Además, se acostumbra a una relación con la persona que abusa del alcohol, basada principalmente en el cuidado. La línea entre ayudar a una persona que abusa del alcohol y permitirle mantener la adicción se difumina. Así como existen tratamientos para el abuso de alcohol, también existen tratamientos para la codependencia, los cuales han demostrado ser eficaces. Uno de los principales objetivos del tratamiento para la codependencia es ayudar a los cuidadores a reconectar con sus propias necesidades para que puedan vivir una vida plena y satisfactoria, en lugar de estar constantemente al servicio de la adicción de un ser querido.

Es importante tener en cuenta que el familiar con problemas de alcoholismo podría ser un niño o adolescente, en lugar de un adulto. Sin embargo, independientemente de quién sea el miembro de la familia con problemas relacionados con el alcohol, los niños pueden experimentar diversas consecuencias derivadas del consumo excesivo de alcohol en el seno familiar. Existen diversas terapias y tratamientos que pueden ayudar tanto a los niños como a los demás miembros de la familia a afrontar y recuperarse de estos impactos. La agresión verbal en el matrimonio tiene hasta dos veces más probabilidades de ocurrir si alguno de los cónyuges ha consumido alcohol en las últimas cuatro horas, mientras que la agresión física tiene entre tres y cuatro veces más probabilidades de ocurrir si el agresor ha consumido alcohol.

En algún momento de su vida, más del 9% de las personas han estado casadas o han convivido con alguien que cumplía los criterios para un trastorno por consumo de alcohol o que participaba en un consumo problemático de alcohol. Un consumo de alcohol más excesivo y frecuente aumenta el riesgo de violencia en los agresores, y existen pruebas de que las personas con problemas de alcoholismo tienen un mayor riesgo de ser víctimas de delitos.

En el 40 al 80% de las familias en las que los niños sufren maltrato físico, existe algún tipo de abuso de sustancias. Los hijos de padres que abusan de las sustancias tienen más del doble de probabilidades de desarrollar un trastorno por consumo de sustancias al llegar a la edad adulta temprana, en comparación con sus compañeros.

El  costo económico y emocional que acarrea el abuso de alcohol, este puede derivar en violencia doméstica y maltrato infantil. Las investigaciones indican que el 92 % de las víctimas de violencia doméstica reportaron que el agresor había consumido alcohol u otras drogas el día de la agresión. Otro estudio reveló que, entre quienes agreden a su pareja, entre el 60 % y el 70 % habían abusado del alcohol. ⁸ La prevalencia del alcohol en situaciones de abuso no implica necesariamente que beber cause la violencia doméstica, pero sí puede ser un factor que contribuya a ella.

Dados los efectos destructivos del alcoholismo en las relaciones, las familias, las finanzas y otros aspectos, el tratamiento es esencial. Las opciones de tratamiento centradas en el paciente por ejemplo, desintoxicación, tratamiento ambulatorio, tratamiento hospitalario, seguimiento, etc. pueden ser de gran ayuda para quienes luchan contra el abuso de alcohol o un trastorno por consumo de alcohol. Sin embargo, dado que la unidad familiar desempeña un papel fundamental en el tratamiento del abuso de sustancias, es útil involucrar a toda la familia en el proceso terapéutico, recibir terapia familiar.

En la rehabilitación de adicciones centrada en el individuo, el paciente es el centro del tratamiento. En la terapia familiar, se tienen en cuenta las necesidades de toda la familia.  La terapia familiar ayuda a prevenir la recurrencia del abuso de alcohol y otras sustancias. Los estudios demuestran que cuando una persona abusa de una sustancia, aumenta el riesgo de que otros miembros de la familia desarrollen problemas de consumo de sustancias. La terapia familiar actúa como una herramienta para evitar que el problema de consumo de sustancias se transmita de padres a hijos, o de hijos a hermanos.

 

MTF. Violeta Gutiérrez Solís

Facebook: Psicóloga Violeta Gutiérrez

Instagram @psicologagutierrez

Continue Reading

HOY ESCRIBE EN LA NOTICIA

Burnout emocional: ¿Qué es y cómo gestionarlo?

Published

on

By

Redacción: Psicóloga Violeta Gutiérrez, 28 mayo 2026

El burnout emocional, o agotamiento emocional, se refiere al desgaste mental y emocional que ocurre principalmente como respuesta al estrés acumulado y sostenido en el tiempo.  Este tipo de agotamiento es muy común en contextos laborales donde las personas experimentan una alta demanda emocional, como en trabajos de atención al cliente, salud, educación, o en cualquier otro trabajo que requiera de un contacto directo con las personas y sus problemas. Sin embargo, el burnout emocional, puede darse también en contextos familiares o personales cuando los desafíos y las responsabilidades emocionales se acumulan sin una gestión adecuada. Quienes experimentan burnout emocional, se encuentran emocionalmente agotadas por lo que suelen perder el interés y el entusiasmo por actividades que antes disfrutaban y pueden comenzar a ver sus relaciones personales y/o laborales con una actitud negativa o distante. Este proceso de agotamiento emocional, si no se aborda, puede llevar a otros problemas de salud mental como la ansiedad o la depresión, dificultando aún más la recuperación.

El burnout emocional es resultado de diferentes factores, tanto personales como contextuales. Uno de los elementos más importantes es el estrés prolongado, especialmente cuando se percibe que las demandas del entorno superan la capacidad de respuesta emocional de la persona. Este tipo de estrés mantenido en el tiempo, sin oportunidades de descanso emocional, va agotando los recursos internos, afectando a la capacidad de la persona para enfrentar situaciones cotidianas.

En el ámbito laboral hay profesiones que demandan un contacto frecuente con otras personas, sobre todo en las que se gestionan emociones complejas (como los ámbitos de la salud, la educación, el trabajo social) tienen un mayor riesgo de desarrollar este problema.  Por ejemplo, un médico que atiene a pacientes enfermos de forma continua puede sentirse emocionalmente sobrepasado al ver el sufrimiento constante de otros, sin una vía clara para manejar este impacto en su propio bienestar emocional. También puede aparecer en los siguientes contextos:

  • Sobrecarga de trabajo: Cuando una persona tiene un volumen de tareas que parece interminable, siente que nunca termina de cumplir con todas las expectativas que sobre él o ella recaen. Esto genera una sensación de falta de control y sobre exigencia.
  • Ambiente laboral tóxico: Un entorno donde existen conflictos, falta de apoyo entre compañeros o una alta competitividad puede aumentar el estrés y la sensación de aislamiento.
  • Falta de reconocimiento: No recibir retroalimentación o reconocimiento por el esfuerzo llevado a cabo puede dar lugar a desmotivación y reducir el sentido de propósito en el trabajo.

Factores personales

Las personas con un alto sentido de responsabilidad o perfeccionismo pueden tender a exigirse demás de la cuenta, sintiendo que nunca es suficiente con lo que hacen, lo que aumenta su susceptibilidad a desarrollar burnout emocional. Así mismo, una baja percepción de control puede afectar negativamente a quien enfrentar situaciones de alta demanda. Si una persona siente que no tiene la capacidad de influir en su entorno o en los resultados, su nivel de estrés aumenta de forma importante. Otro factor individual es la falta de habilidades de afrontamiento emocional, como la capacidad para expresar las emociones propias o la habilidad de delegar tareas cuando es necesario. Aquellas personas que no practican estrategias de autocuidado, como el descanso o la relación, tienden a acumular estrés sin dar espacio a la recuperación emocional.

Uno de los signos más evidentes del burnout emocional es el cansancio afectivo, una sensación de vacío o desmotivación que afecta a las relaciones personales. La persona afectada puede sentir que ha perdido la capacidad de empatizar o de responder emocionalmente a quienes le rodean, algo que se nota especialmente en trabajos que requieren un apoyo emocional constante. Por ejemplo, un profesor puede empezar a sentir que sus estudiantes le irritan o que ya no le motiva enseñar, algo de lo que antes disfrutaba. Otros síntomas emocionales incluyen:

  • Irritabilidad: La persona está más reactiva, mostrando enfado o frustración ante situaciones que antes no le molestaban.
  • Sentimientos de desesperanza: Aparece la sensación de que nada de lo que se haga es suficiente o útil para cambiar las cosas.
  • Desapego emocional: Tendencia a distanciarse de las personas y de los problemas, evitando interacciones emocionales que podrían generar más cansancio.

Síntomas cognitivos del burnout emocional

Una persona sentada en un escritorio, mirando fijamente una pantalla de computadora con una pila de trabajo sin terminar a su lado. Su postura está encorvada y sus ojos se ven cansados y desenfocados. Alrededor de su cabeza flotan signos de interrogación borrosos, simbolizando la dificultad para concentrarse y tomar decisiones. La escena transmite agotamiento mental, frustración y sensación de insuficiencia debido al burnout emocional El agotamiento emocional también afecta a los procesos cognitivos. Es común que quienes padecen burnout emocional experimenten una disminución en la concentración y su capacidad para tomar decisiones. Actividades que antes resultaban sencillas, pueden ahora parecer agotadoras y difíciles de gestionar. Esta reducción en la capacidad continua puede tener un impacto importante en el desempeño profesional o académico, dando lugar a mayor frustración y a la sensación de insuficiencia. Otros síntomas que pueden aparecer a nivel cognitivo son:

  • Pensamientos negativos recurrentes: La persona puede caer en un ciclo de autocrítica o de pensamientos de tipo pesimista, sintiendo que no puede hacer nada bien.
  • Dificultad para recordar cosas: La memoria a corto plazo se puede ver afectada, lo que dificultad la realización de tareas simples, como recordar una lista de cosas pendientes.
  • Decisiones impulsivas o evitación: Al sentirse una persona mentalmente agotada, puede tomar decisiones precipitadas o evitarlas por completo.

El burnout emocional también se manifiesta físicamente:

  • Fatiga constante: Aún descansando lo suficiente, la persona puede sentirse agotada, lo que indica que el cuerpo también se ve afectado por el estrés acumulado.
  • Dolores musculares y/o de cabeza: El estrés emocional se refleja en la tensión física, lo que puede causar dolor de cabeza, cuello o espalda.
  • Problemas de sueño: Las personas con burnout emocional suelen tener dificultades para conciliar el sueño o tener un sueño no reparador, lo que aumenta la fatiga al día siguiente.

En conjunto, todos estos síntomas afectan a la vida personal y laboral de quien los experimenta, pero también pueden llevar a un deterioro de la salud mental y física de la persona que presenta este burnout emocional.  Si detectas que presentas alguno de los síntomas que aquí te comparto, agenda una cita para consulta psicológica, con tu psicólogo o psicóloga de confianza.

 

MTF. Violeta Gutierrez Solís

Facebook: Psicóloga Violeta Gutiérrez

Instagram @psicologagutierrez

Continue Reading

HOY ESCRIBE EN LA NOTICIA

Signos, síntomas y prevención del abuso sexual infantil en México

Published

on

By

Redactado por: Psicóloga Violeta Gutiérrez, 21 de mayo del 2026

Durante el primer trimestre de 2026, el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP) registró más de 24,000 delitos contra menores de edad (0 a 17 años). De estos, el abuso, acoso y violación sexual representaron una de las categorías principales. En promedio nacional, se reportaron alrededor de 787 carpetas diarias por delitos de género. Contexto y estadísticas clave. El panorama oficial indica que la violencia sexual es un problema estructural en el país, afectando principalmente a mujeres y niñas: Víctimas de género:

Durante los dos primeros meses de 2026, el Consejo Ciudadano para la Seguridad y Justicia de la CDMX reportó una tasa de 214 carpetas de investigación por delitos de género por cada 100 mil habitantes, destacando entidades como la Ciudad de México.

Abuso Infantil: Los datos de niñez indican que más del 86%de las víctimas menores de edad en delitos sexuales son mujeres. En el marco del Día Internacional contra la Explotación Sexual Infantil, se contabilizaron decenas de casos de pornografía y captación mediante redes de trata.Cifra negra: Las estimaciones nacionales del INEGI advierten que la incidencia real supera por mucho a las cifras oficiales, ya que más del 90% de los delitos sexuales no se denuncian por desconfianza en las autoridades o miedo a la revictimización.

Herramientas de apoyo y denuncia Si tú o alguien que conoces necesita ayuda inmediata, puedes comunicarte a los siguientes recursos: Emergencias Nacionales: Línea 911 para atención de emergencias y canalización a instancias de protección de la mujer y las infancias.

El abuso sexual infantil no es un problema nuevo, sino una de las formas de maltrato infantil que acompañó al desarrollo del hombre durante toda su historia. Aparece en la literatura, en el cine y frecuentemente en noticias periodísticas. Es el más escondido de los maltratos y del que menos se conoce, tanto en el ambiente médico legal como en el social. El abuso sexual infantil no ocurre solo en poblaciones marginales, sino que abarca todas las culturas y todas las clases sociales. La estimación de mayor demanda que hay en la actualidad se debe a que recién ahora las personas involucradas se están animando a denunciarlo, lo que se refleja en una mayor cantidad de consultas, tanto en el nivel hospitalario como en el privado. En América latina, 1 de cada 5 niños son abusados por un familiar cercano; en más del 50% hay evidencias de situaciones incestuosas; el 80% son amigos, vecinos o parientes.

Definición de abuso sexual: Cualquier solicitud o ejercicio de contacto, caricias, juegos o toqueteos, en los que al menos uno de los implicados no desea, conoce o carece de conciencia de lo que está pasando y que se obtiene por la fuerza o la ascendencia con la víctima.

Los signos o síntomas pueden variar dependiendo de la edad y la clase de abuso. Para el caso de los más pequeños -niños menores de 8 años- existen algunas características físicas y psicológicas que nunca deben pasarse por alto:

Revisar su cuerpo frecuentemente: identificar cualquier anormalidad en las zonas íntimas como enrojecimiento, inflamación, brotes, infecciones urinarias repetitivas y flujo.
Síntomas de ansiedad: pesadillas repetitivas, alteraciones del sueño, distracción o ensimismamiento, cambio en los patrones alimentarios o desgano, no poder tragar y cambios repentinos del estado de ánimo. Hay que tener en cuenta que durante las etapas del crecimiento algunos de estos cambios son normales, pero cuando son repentinos por lo general pueden considerarse un signo de alarma.
Interés súbito por temas sexuales: conductas auto estimulatorias, juegos de características sexuales o dibujos, preguntas de índole sexual.
Nuevos temores: miedo a lugares o personas que antes no se presentaban, no querer quedarse con algún adulto o cuidador.
Otros síntomas: Mencionar que tienen secretos o amigos especiales, que aparezca con juguetes o dinero que habitualmente no tienen ni pueden conseguir.
En cuanto a los adolescentes víctimas de abuso sexual, según la especialista, pueden presentar episodios de depresión: hablar de muerte o suicidio o autolesionarse, descuidar sus estudios y el aspecto personal. Sufren además desórdenes alimenticios, abuso de licor de drogas, promiscuidad y temores repentinos como a quedarse solos con alguien o en algún lugar en específico.

La prevención es fundamental y resulta tarea de los padres y cuidadores de los menores y adolescentes. Ante las alertas se recomienda:

Ser cuidadoso con quién se deja a sus hijos. Los depredadores sexuales por lo general son cercanos a algún entorno de sus víctimas.
Supervise el acceso a internet de los niños, así evitará que tenga contacto con personas extrañas y material inadecuado.
Si va de paseo o algún campamento, verifique la información de cada uno de los encargados, siempre que regrese de sus actividades pregúntele cómo le fue, con quién estuvo, qué hizo.
De acuerdo con la edad, es importante que tengan algún conocimiento sobre la sexualidad. Los menores de 8 años deben saber cuáles son los genitales, que nadie los puede tocar o quitar la ropa y explicarles que no deben dejarse manipular o amedrentar con regalos o amenazas.
Hable abiertamente sobre sexualidad con ellos y permita que hagan preguntas. Incentive siempre en los niños a que comenten cualquier situación que los haga sentir incómodos o vulnerables.
Si sospecha que un menor es víctima de abuso mantenga la calma e informe a las autoridades.
Brinde apoyo al menor, crea en su denuncia, no lo juzgue, rechace o culpe.

Estas señales son algunos indicadores y es difícil tener la certeza de abuso solo con estos indicios. Si los padres tienen sospechas o el menor o adolescente habla sobre conductas inapropiadas, lo más recomendado es que el menor sea evaluado por su medico pediatra, asi como la atención psicológica.

 

MTF. Violeta Gutiérrez Solís

Facebook: Psicóloga Violeta Gutiérrez

 Instagram @psicologagutierrez

Continue Reading

#Tendencias